Monitorear los lotes para detectar las de fin de ciclo y aplicar a tiempo.

Introducción

El cultivo de soja (Glycine max (L) Merr.) constituye actualmente el más importante de Argentina si se toman como referencia los incrementos registrados en el área sembrada, producción, productividad y rentabilidad.

Entre las principales limitantes de la oleaginosa en Argentina deben mencionarse a las enfermedades, que han aumentado su importancia debido a:

  • Cambios climáticos.
  • Generalización del sistema de siembra directa o con cubierta de rastrojos: necrotróficos (bacteriosis y hongos). Las EFC son las  de mayor crecimiento en la última década.
  • Monocultivo de soja: precio atractivo; sustentabilidad?
  • Aumento de la densidad de plantas 20%
  • Siembra de genotipos de alta uniformidad en grandes extensiones.
  • Uso de semillas producidas bajo monocultivo.
  • Inexistencia de cultivares con resistencia a la mayoría de las enfermedades. Cultivares más susceptibles.
  • Aparición de la roya asiática (2002)

Las enfermedades llamadas de fin de ciclo (EFC) y la roya asiática de la soja (RAS) merecen una consideración especial por varios motivos, entre los cuales se puede mencionar:

  1. existe un aumento considerable en la frecuencia e intensidad de las EFC generado principalmente por la siembra generalizada de soja bajo monocultivo y siembra directa, ya que los agentes etiológicos son, en su mayoría, necrotróficos con capacidad de supervivencia en los rastrojos,
  2. las EFC constituyen un complejo de agentes causales de incubación y latencia largos, es decir, hay infecciones previas que no son visualizadas como en otras enfermedades, lo que dificulta su manejo sanitario;
  3. la RAS es mundialmente reconocida como la enfermedad más destructiva del cultivo;
  4. las epidemias tardías y la expansión geográfica de RAS en Argentina en las últimas campañas demuestran que el país es altamente vulnerable al ataque de esta enfermedad
  5. la capacitación, reconocimiento y adopción de medidas de manejo integrado son escasas, porque en el caso de EFC se necesita aún mayor investigación y extensión mientras que la RAS es, para la región, una nueva enfermedad.

¿Cómo las enfermedades foliares afectan la generación del rendimiento en el cultivo de soja? Fundamentos ecofisiológicos. (Kantolic y Carmona, 2005)

De manera general puede decirse que las enfermedades foliares afectan la generación del rendimiento por los siguientes motivos:

  1. Los patógenos ejercen su parasitismo aprovechándose de la energía producida por el cultivo. De esta manera los parásitos colonizan, crecen y se reproducen exclusivamente a expensas de la planta, generándoles pérdidas de carbohidratos y nutrientes producidos o de reserva que podrían haber sido destinados hacia destinos reproductivos.
  2. La mayoría de las enfermedades foliares producen clorosis, necrosis, afectando la fotosíntesis, disminuyendo la intercepción de radiación y aumentando la reflectancia.
  3. Así también la mayoría de ellas generan senescencia y algunas más graves, una intensa defoliación afectando la intercepción lumínica. Probablemente el principal efecto de las enfermedades foliares es disminuir la eficiencia de intercepción de radiación a través de la reducción del IAF (índice de área foliar) y de su duración. Frente a la defoliación, clorosis y senescencia producidas por las  enfermedades, las plantas de soja pueden responder con la producción de nuevas hojas, principalmente a través del proceso de ramificación. Sin embargo, a medida que avanzan los estados reproductivos, los  mecanismos naturales de tolerancia y resistencia se vuelven menos activos. Coincidentemente, suelen producirse condiciones lluviosas y húmedas, aumentando la manifestación de la enfermedad. Bajo estas condiciones, el efecto compensatorio de la producción de nuevas hojas resulta mínimo o nulo, por lo cual se generan importantes daños y pérdidas. Todos esto efectos generarán una menor supervivencia de flores y por lo tanto una menor cantidad de vainas y granos además de afectar el peso y calidad de los mismos.

Diagrama de causas y efectos de las enfermedades foliares sobre el rendimiento de soja (Kantolic y Carmona, 2005) 

enfermedades foliares
(ei: eficiencia de intercepción, ec: eficiencia de conversión)

Conceptualmente, daño puede ser definido como cualquier reducción en cantidad o en calidad de la producción causados por los efectos de un patógeno. El daño promedio causado por las EFC es de 8% a 10%,  con un máximo de hasta 30% (Wrather et al 2001; Carmona, 2003; Carmona et al 2004a). La RAS puede producir aun mayores daños y significativas pérdidas (60 – 70%, lo que puede significar millones de dólares para una región) debido fundamentalmente a la intensa y temprana defoliación que genera (Carmona y Reis, 2003; Carmona et al, 2004b).

Características de las enfermedades de fin de ciclo (EFC)

Las llamadas enfermedades de final de ciclo (EFC) representan una significativa (aunque poco estudiada) limitante, debido a que aceleran la senescencia de las plantas y disminuyen el rendimiento y/o calidad de la semilla. (Carmona, et al. 2003).

Se entiende por EFC a un grupo de enfermedades cuyos síntomas se manifiestan en estados reproductivos intermedios y avanzados, y causan disminución del área foliar sana y defoliación, madurez anticipada del cultivo, reducción del rendimiento. Muchas de ellas afectan también la calidad de la semilla producida (Gally, et al. 2004, Molina et al, 2004).

Asimismo, algunos de los patógenos causantes de las EFC infectan vainas y semillas afectando la calidad del producto cosechado (Molina, et al. 2004, Gally, et al. 2004). Las principales EFC son: tizón de la hoja y mancha púrpura (causado por Cercospora kikuchii (T. Matsu & Tomoyasu) Gardner), antracnosis, (Colletotrichum truncatum (Schw.) Andrews & WD Moore), mancha marrón (Septoria glycines Hemmi), tizón de la vaina y tallo (Phomopsis sojae Lehman), mildiú (Peronospora manshurica (Naum.) Syd: Gäum), mancha ojo de rana (Cercospora sojina Hara), mancha anillada (Corynespora cassiicola (Berk & Curt.) Wei, mancha foliar por Alternaria (Alternaria spp.), pústula bacteriana (Xanthomonas campestris pv glycines (Nakano) Dye.) y tizón bacteriano (Pseudomonas siringae pv glycinea) (Coerper) Young, Dye & Wilkie.

Las características generales y comunes de las EFC son:

  1. conforman un complejo de enfermedades, que afectan tanto el número y peso de los granos como así también la calidad de las semillas,
  2. muchas de ellas presentan períodos de incubación y latencia largos (desde la infección a aparición de síntomas y fructificaciones pasan varios días), es decir hay infecciones previas que no son visualizadas como en otras enfermedades,
  3. como consecuencia de lo anterior hay un aumento de severidad hacia el fin de ciclo que incluso se puede confundir con la senescencia natural lo que dificulta la toma de decisión o pueden pasar desapercibidas,
  4. sus agentes causales son patógenos necrotróficos y sobreviven en semilla y rastrojo,
  5. la mayoría de los patógenos causantes de las EFC, a excepción de Cercospora spp. presentan fructificaciones hidrofílicas que necesitan del agua para la multiplicación, diseminación e infección) y por lo tanto estas enfermedades son más graves en años húmedos y lluviosos.

Estrategias para el control de EFC

Las principales estrategias para el control de todas estas enfermedades incluyen el uso de cultivares tolerantes, tratamiento de semillas, la aplicación de fungicidas y el uso de prácticas culturales (rotación de cultivos, fechas de siembra, densidad de plantas, etc). Sin embargo, la práctica generalizada del monocultivo de soja bajo SD, disminuye las posibilidades de manejo mediante medidas culturales y genéticas. Por lo tanto y como ocurre cada vez más en América del Sur, el control químico foliar, es una medida de control de emergencia y rápida, a pesar de que aumenta el costo de producción y el riesgo de contaminación ambiental (Reis, et al. 2002). En esa situación, la sustentabilidad económica y ecológica solamente podrían ser alcanzadas si la aplicación de fungicidas para el control de una enfermedad específica es orientada con fundamentos económicos, ecológicos y sustentables.

Características de la RAS. Generalidades y caracterización de su ocurrencia en Argentina

La roya asiática de la soja causada por el hongo biotrófico Phakopsora pachyrhizi Sidow, no es una roya típica. Los síntomas (lesiones necróticas) y signos (pústulas) no son tan fácilmente reconocidas como en las demás royas donde sí existen colores vivaces y no se observan manchas (Carmona, 2004).

Esta nueva enfermedad es de difícil diagnóstico por: 

  • Presentar diminutas lesiones o manchas
  • Su facilidad de confusión con otras frecuentes en el cultivo (ej. bacteriosis, mancha marrón)
  • Estar oculta entre hojas inferiores generando desfoliación
  • Generar sus pústulas principalmente en el envés de las mismas
  • Ser distintiva únicamente con lupas de al menos 20 aumentos

En la pasada década, la roya asiática, se ha diseminado a varios países de África. En el continente americano fue detectada en Paraguay en la cosecha 2001. En Brasil y Bolivia causa severos daños desde la campaña 2002 (Rossi, 2003). En Uruguay, Colombia y EEUU fue detectada en el 2004. En Argentina fue observada por primera vez a fines de la campaña 2001/02.

Estrategias para el uso de fungicidas para las EFC. Relación con la ecofisiología

De acuerdo con lo visto ha anteriormente las EFC constituyen y generan stress adelantando la maduración generando clorosis, senescencia anticipada, acortando el período crítico, disminuyendo la radiación interceptada y utilizada, dentro y más allá del período crítico y, consecuentemente, afectando el rendimiento.

De esta manera cuando la cantidad de carbohidratos disminuye por este tipo de estrés, aumenta la mortandad de órganos reproductivos y se reduce el número final de vainas y granos. Es por ello que actualmente se recomienda la aplicación de fungicidas entre los estadios R2-R3 y R5, para eliminar el parasitismo y preservar el área verde generadora de la riqueza de hidratos de carbono y aumentar la capacidad de captación de los recursos. De esta forma, el cultivo se mantendrá por más tiempo en niveles superiores al IAF crítico maximizando la tasa de crecimiento, lo que generará, en ausencia de otros stress, mayores rendimientos.

La principal dificultad consiste en determinar el mejor momento de la aplicación debido a que, tal como se mencionó anteriormente, la mayoría de estas enfermedades (excepto Septoria que puede ocurrir aún en etapas vegetativas) expresan sus síntomas y daño en etapas avanzadas del cultivo incluso cuando fisiológicamente ya ha terminado el período crítico.

Por ello es necesario orientar la toma de decisión (aún cuando no haya síntomas visibles) mediante la valoración y puntuación de diversos factores relacionados con la epidemiología de estas enfermedades y con la generación del rendimiento del cultivo. Los resultados muestran una tendencia considerablemente favorable para su uso, aunque variable de acuerdo a la región considerada y muy dependiente del ambiente particular del año de la aplicación.

Experiencias en el uso de fungicidas en Argentina para el control de las EFC

Cada vez más son los productores que adoptan la aplicación de funguicidas en sus cultivos. Respecto al aumento de rendimiento, las experiencias muestran aumentos de entre 200 a 600 kg /ha dependiendo del año.

El análisis de los ensayos con fungicidas muestran como la aplicación de los mismos dentro del período crítico evitan los daños causados por las EFC al compararlos con el testigo sin tratar. El aumento del rendimiento en kg /ha, se ve generalmente expresado y explicado por el aumento del número de vainas y granos por metro cuadrado y otras veces por el aumento del peso de mil. Los ensayos también muestran la mayor radiación absorbida e interceptada en las parcelas tratadas y por lo tanto los mayores rendimientos (Carmona et al 2004 a).

Manejo de la RAS. Aplicación de fungicidas. Relación con la ecofisiología.

Los efectos de la RAS en la fisiología del cultivo, son de modo general, conceptualmente  semejantes a los descriptos para las EFC, pero se torna imprescindible remarcar algunas diferencias de importancia:

1)     La RAS puede ocurrir más tempranamente e incluso en estado vegetativos,

2)     Epidemiológicamente el período de incubación y latencia de la RAS es más corto mostrando una alta capacidad de reproducción, infección y diseminación,

3)     Consecuentemente, la RAS puede generar un mayor y más intensa senescencia y defoliación del cultivo. Por lo antedicho los daños y los efectos en la fisióloga del cultivo deben ser considerados de mayor gravedad e intensidad. Cultivos que fueron desfoliados prematuramente, sólo han podido generar una producción residual, mostrando daños de hasta 80- 90 %.

De manera general los productores y asesores no están acostumbrados a enfrentarse con una enfermedad de inusuales características como las que presenta la roya asiática. Por eso nos obliga a cambiar la “mirada” sobre el cultivo: se debe abandonar la idea de seguir haciendo soja en forma rústica y por lo tanto se hace necesario adoptar nuevas técnicas de monitoreo, de diagnóstico y de aplicación de fungicidas.

Las medidas de control de la RAS incluyen: Capacitación, manejo de plantas guachas, monitoreo sistemático, y control químico.

El uso de fungicidas, es la herramienta estratégica más indicada en la actualidad.
La recomendación incluye principios activos del grupo de los triazoles, estrobilurinas o sus mezclas. El efecto de los fungicidas es el de disminuir la tasa epidemiológica (velocidad de la enfermedad) y el inóculo remanente en el campo (población de urediniosporas).

Un buen control se logra entonces cuando se baja el inóculo en las hojas inferiores y se protegen las superiores por al menos 15 a 25 días (poder residual).

Para el caso de la roya asiática por sus características epidemiológicas y consecuencias (alta tasa y desfoliación), la decisión de aplicar es a los primeros síntomas y / o cuando la cámara húmeda haya anticipado el diagnóstico de campo o cuando se hayan reportado en regiones cercanos a sus lotes y se registren condiciones ambientales favorables que aseguren al menos 7-10 horas de mojado foliar con temperaturas promedio aproximadas de 22 º C.

A diferencia de lo que sucede con las EFC donde existe mayor flexibilidad para el uso de fungicidas, la eficiencia de los fungicidas para el control de la RAS será mayor cuanto más temprano realice la detección.

Por eso durante el monitoreo es importante incluir la posibilidad de realizar cámaras húmedas para adelantar el diagnóstico. La clave es estar atento al diagnóstico y a tiempo en el control. De esta manera el control para la roya asiática se diferencia del manejo químico de las EFC debido fundamentalmente a la rapidez de su diseminación y crecimiento epidemiológico.

Las medidas de recomendación deberán ser mejoradas y elaboradas en función de criterios técnicos establecidos en base a estudios nacionales de la epidemiología, predicción microregional de la enfermedad y el retorno económico (umbral de daño económico o de decisión). Es conveniente que se informe muy periódicamente sobre el status de la presencia de la enfermedad en las diferentes regiones para fortalecer decisión.

En relación al uso de fungicidas para el manejo de las enfermedades de fin de ciclo (EFC) se mencionó anteriormente que la misma debería ser orientada mediante la valoración y puntuación de diversos factores relacionados con la epidemiología de estas enfermedades y con la generación del rendimiento del cultivo. Sin embargo en muchas ocasiones puede ser que la aplicación dirigida para la roya sea coincidente en principios activos y momentos, también con la de las EFC y viceversa.

Recordar

Las enfermedades siempre son más severas:

– bajo monocultivo

– siembra directa

– alta población

– déficit nutricional; etc.

El uso de fungicidas representa una  medida de emergencia, rápida y eficiente;

Principios de uso:

1) CRITERIO PREVENTIVO: “el precio de la soja lo paga”

2) CRITERIO FENOLOGICO R3 Ó R5: “Visión fitocentrica”

3) CRITERIO DE SINTOMAS DE MANCHA MARRON (La mitad del tercio inferior con síntomas que sería el 20% de la altura total de la planta)

4) CRITERIO DE SEVERIDAD DE CERCOSPORA (25% del área afectada en el tercio medio y superior de los cultivos).

5) SISTEMA DE DECISIÓN

“Tanto la falta como el exceso de medidas de control reduce la ganancia de los productores” Main (1977)


¿Cuándo aplicar fungicidas para EFC?

-La respuesta depende de la campaña considerada

-Las aplicaciones en R3 o R5 no presentan diferencias significativas

-El impacto del uso de fungicidas varía en promedio del 5% al 15 %, y está fuertemente asociado al año considerado.


¿Cuándo aplicar fungicidas para EFC?

Desde R3 a R5.5 hay probabilidad de respuesta en número de granos. La respuesta y momento correcto de aplicación, dependerá del Año.

Si no se toman en cuenta EL AMBIENTE, la respuesta será errática.

¿Qué componente del ambiente es importante?

LAS LLUVIAS DESDE R3 A R5 SON LA LLAVE. Las diferencias entre campañas son explicadas por las precipitaciones ocurridas especialmente entre R3 a R5.

La RESPUESTA al uso de  FUNGICIDAS depende del AMBIENTE

Reflexión final

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Fuente:
Enfermedades de fin de ciclo y roya asiática de la soja. Un análisis de sus daños y el uso estratégico de fungicidas. Carmona, Marcelo A. Ing. Agr. M Sc. Profesor Asociado Cátedra de Fitopatología. Facultad de Agronomía. Universidad de Buenos Aires.