No pierda kilos  ni plata, decida correctamente. 1 Piezodorus  equivale a 8 Dichelops, al menos. Por eso, no use un Umbral «todo terreno».

El impacto de hemípteros fitófagos en soja varía mucho según la especie de chinche y el estado reproductivo del cultivo, parámetros biológicos que deben ser claramente considerados en cada lote a la hora de tomar decisiones. A fin de no perder rinde ni dinero, las decisiones deben estar sustentadas en correctos niveles de daño económicos (NDE) que contemplen qué especies de chinches tenemos y cuál es el estado reproductivo en el que se produce el ataque, más allá de otros parámetros como el espaciamiento entre hileras, el destino de la producción, etc.   

Cada especie de chinches tiene su propio impacto en el Rinde

Cada estado fenológico tiene diferente susceptibilidad a chinches

Los distintos espaciamientos, también, hacen variar los NDE

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Dichelops Piezodorus

                      Ajustemos la toma de decisiones a la situación particular de cada lote según las distintas y variadas situaciones!!! según especie de chinche, espaciamiento, estado Rep., etc.

Tampoco se esfuerce tratando de «memorizar NDE» de chinches. Usemos el «simple ingenio» de tener la tabla de NDE a mano!  

Evolución de «chinches de los cuernos» D. furcatus 

En los últimos años la población de la chinche de los cuernos, Dichelops furcatus, estuvo difundida en toda la región pampeana  presentándose como especie casi pura en los agroecosistemas sojeros principalmente de siembra de primera (salvo excepciones zonales). Tal es así que, en un análisis más global, las siete campañas anteriores se caracterizaron por tener a la chinche de los cuernos como la chinche más abundante entre todos los hemípteros fitófagos de soja.

Al igual que en campañas anteriores, se verifica la misma tendencia del crecimiento poblacional de la chinche de los cuernos, presentándose en esta campaña en soja de primera, en sus estados reproductivos R3 a  R5 al estado casi pura (como única especie), o en su defecto, acompañada con frecuencia por una mínima población de otras especies, como todos estos años. En cambio, en la última parte del ciclo de la soja y fundamentalmente en soja de segunda, otras especies del complejo como chinche verde y de la alfalfa incrementan sus poblaciones.

La chinche de los cuernos afecta no sólo al cultivo de soja sino también a otros cultivos como en el caso del maíz, atacando al mismo en sus primeros estados de desarrollo. Este cultivo muestra una alta susceptibilidad a sus daños desde V1 a V3. En las últimas campañas se registró este ataque en zonas de gran parte de la región pampeana, con la particularidad de una baja decisión de control, o al menos inoportuna, debido a la ausencia generalizada de un adecuado monitoreo en maíz. La falta de seguimiento semanal en maíz, como contrariamente sí se realiza en soja, no permite la detección de la plaga a tiempo, y sólo suelen detectarse los daños de esta chinche con bastante posterioridad, generalmente en V5 a V6 cuando la plaga ya no está presente en los lotes.

Por otra parte, y como consecuencia de su incremento poblacional, hemos detectado por primera vez el impacto de chinche de los cuernos en lotes de girasol en sus primeros estados, es decir inmediatamente después de la emergencia (Iannone, 2009), obligando a la resiembra en casos puntuales. También es destacable la detección de esta especie plaga impactando de manera generalizada en cultivos de trigo (Iannone, 2010), y también con incidencia leve a moderada en las últimas campañas, cuyo ataque en estado de espiga embuchada produce espigas de trigo con la mitad superior blanca (vana) y con las aristas totalmente retorcidas.

Chinche de los Cuernos  (Dichelops furcatus)

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D. furcatus – Adultos  D. furcatus – Huevos

 En suma, y con respecto al cultivo de soja, las poblaciones de esta especie de chinche han venido para quedarse en la región productiva pampeana, e incluso probablemente siguiendo la misma tendencia dominante frente a las otras especies de chinches en los próximos años. No caben dudas que la acumulación de años de siembra directa va favoreciendo la formación de buenas coberturas o broza sobre el suelo, lo cual se constituye en un ambiente favorable al menos para la protección de esta especie durante el invierno y primavera.

 Es por este incremento poblacional y evidente dominancia registrada hasta el presente, y muy probablemente continúe en el futuro, que debemos tener en cuenta el umbral diferencial de esta especie, a fin de no caer en frecuentes gastos inútiles por no considerar el menor impacto de la chinche de los cuernos respecto de las conocidas chinche verde y chinche de la alfalfa. No obstante, en los casos donde más de una especie de chinche se encuentre de manera conjunta en un lote, podrá fácilmente prorratearse el umbral acorde a las proporciones en las que estas especies se encuentren.

 Asimismo para lograr eficiencia de control debemos tener muy en cuenta que la chinche de los cuernos también tiene un comportamiento diferencial frente a los insecticidas respecto de las demás chinches del complejo, ya que por su mayor tolerancia a los mismos, demanda incrementar las dosis de aplicación. Es decir, tener muy presente que para chinche de los cuernos debemos aumentar entre un 30 y 50% las dosis usadas normalmente para el control de las otras especies de chinches de la soja.

Implicancias de los NDE

Más allá de su mayor o menor nivel poblacional según los años, las chinches siempre se constituirán en un grupo de plagas claves de la soja, con alto impacto en la producción del cultivo. Es más, su incidencia en la producción se caracteriza por causar pérdidas económicas a muy bajas densidades en algunos casos.

En consecuencia, por la fuerte influencia de chinches en la producción de soja merita priorizar todos los aspectos y herramientas que contribuyan a un mejor y más ajustado manejo para su control. Entre dichas herramientas, la selección de correctos niveles de daño económicos (NDE) resulta fundamental a fin de adoptar medidas de control eficientes y oportunas que prevengan o impidan la ocurrencia de pérdidas de rendimiento, aplicadas sobre la base de un adecuado monitoreo de los lotes de soja. 

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Cuando se hace referencia a correctos NDE se entiende que, al contrario de «generalizar situaciones de campo»,  lo que debe hacerse es aprovechar y aplicar toda la información disponible en cuanto a la diferente capacidad de producir daño según la especie de hemíptero presente y el estado reproductivo en el cual se produce el ataque.

En otras palabras, no se debiera generalizar en cuanto a especies de chinches ni estados reproductivos de la soja, ya que las distintas especies de chinches se caracterizan por tener un muy diferente impacto sobre la producción, y porque los distintos estados de la soja presentan diferente susceptibilidad ante un ataque de chinches según sea el estado reproductivo en el que se produce el ataque.

¿Cómo es que podrán tomar decisiones racionales aquellos que consideren un solo umbral, para todo igual previo a R6?  Como ya dijimos, es muy común o frecuente la adopción del umbral: «1 ch./m», sin importar de qué especie se trata la chinche que tiene el lote, ni tampoco discriminar entre los estados reproductivos R3 y R5. 

Impacto según especies de chinche – Índice de daño

En relación a las especies de chinches, por la información disponible obtenida en distintas regiones, sabemos que existe una marcada diferencia en la capacidad de producir daño entre «chinche verde» Nezara viridula y «chinche de la alfalfa» Piezodorus  guildinii, las dos tradicionales especies de hemípteros fitófagos de la soja, y más aún considerando la «chinche de los cuernos» Dichelops furcatus, de presencia dominante en la región pampeana en los últimos años. Más precisamente, la chinche de la alfalfa produce el doble de daño que la chinche verde por unidad o individuo, y a su vez al menos 8 veces más que la chinche de los cuernos.

     Estados de Chinche Verde (Nezara viridula)

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Gentileza: Bayer CropsCience

Esta discriminación sobre cuál de las especies esté presente o domine en los lotes resulta obviamente muy importante considerarla, ya que los picos de diferentes chinches suelen aparecer en distintos momentos. Soja de primera con amplia predominancia de chinche de los cuernos, y en algunos casos chinche verde o alquiche, según condiciones climáticas previamente imperantes. Por ejemplo, esta última especie presenta mayor desarrollo poblacional en condiciones de sequía.

Sin embargo, hacia fin de la campaña es común que se invierta la relación de predominancia de las especies de chinches, llegando a dominar la chinche de la alfalfa y en otros casos la verde al final del período reproductivo en soja de segunda.

Estados de Chinche de la Alfalfa (Piezodorus guildinii)

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Gentileza: Bayer CropsCience 

Como ejemplo del distinto potencial de daño entre especies de chinches en soja, se puede considerar el Índice de Daño de las principales especies, como herramienta de aproximación. Al respecto, asignando el valor 1 como índice del potencial de daño de un individuo de chinche verde N. viridula, para la chinche de la alfalfa P. guildinii el valor será el doble -índice igual a 2- y de un valor mucho menor -índice de 0,25- para chinche de los cuernos D. furcatus (ver tabla).

              Tabla.- Capacidad de daño por individuo según especie de chinches.

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Impacto según estados reproductivos de la soja

También es de diferencial impacto en la producción el ataque de chinches según los distintos estados reproductivos de la soja, es decir, que la pérdida variará según en qué estado reproductivo estén las chinches; debiéndose tener en cuenta no sólo formación de granos (R5) y grano lleno (R6), sino también los estados anteriores donde se desarrollan las vainas (R3 y R4). El mayor impacto de chinches, en cuanto a la susceptibilidad de la soja a los daños de la plaga, resulta ser al estado de formación de vainas (R3 y R4). En estos estados reproductivos de la soja el efecto de las punciones de chinches producen rápidamente un retorcimiento de las vainas en forma espiralada, las cuales inmediatamente se secan y caen, perdiéndose la producción de vainas enteras.

En cambio, los daños en la etapa de formación de granos (R5), si bien muy importantes son potencialmente menores que en R3-4 (ver Tabla). Es decir, que el ataque en R5 puede producir desde vainas parcialmente vanas o vacías hasta granos chuzos, o bien sólo con depresiones, dependiendo del menor o mayor desarrollo del grano al momento de producirse los daños (Binboni, 1978).   
           
A pesar de esta notoria diferencia de efectos del daño de chinche, que va desde la eliminación de vainas enteras (en R3-4) a producir sólo una depresión en el grano (en R5 avanzado), anteriormente se disponía de un sólo nivel de daño económico (NDE) indistintamente para cualquier estado reproductivo de la soja. Los muy distintos impactos de la chinche, según momento de ocurrencia de los ataques dentro de un amplísimo rango reproductivo de la soja (desde R3 hasta fin de R5), sugieren la obvia necesidad de ajustar la toma de decisiones en correspondencia con estos diferentes estados reproductivos.

Impacto sobre la calidad de la semilla

También estos hemípteros plaga producen un efecto diferencial sobre la calidad de la semilla de soja según las especies de chinche y estados reproductivos. Los daños al estado R5 afectan el poder germinativo (PG) de soja a partir de 1 chinche verde por metro y de 0,5 chinche de la alfalfa por metro, demostrando esta última chinche su mayor severidad  que la verde también en la calidad de semilla. Al estado R7, la chinche verde produce sólo una tendencia a la merma (excepto en poblaciones muy altas) y la chinche de la alfalfa, en cambio, en este estado avanzado continúa causando una significativa reducción en viabilidad y vigor de la semilla.

Fuente:

Sistema de Alerta de plagas. Ing. Agr. Nicolás Iannone. 6 de marzo de 2014. Servicio Técnico – INTA Pergamino