Cultivos de Servicios en sistemas mixtos

La Regional 9 de Julio ofreció su jornada UPA. El foco fue la integración de esta herramienta clave de la Agricultura siempre verde en los planteos mixtos.  

El 26 de Noviembre se celebró la UPA Regional 9 de Julio. El eje del encuentro fueron los cultivos de servicios (CS), una de las herramientas del nuevo paradigma impulsado por Aapresid. En este caso, se abordó su integración en sistemas mixtos.

“Contar con un lote cubierto de cultivos verdes el mayor tiempo posible permite incrementar la productividad del sistema ya que – a diferencia de lo que ocurre en un barbecho – se mantiene la actividad biológica del suelo”, explicó el Ing. Ignacio Alzueta, quien habló de manejo de CS. Un único cultivo anual intercepta menos del 1% de la radiación, lo que impacta sobre la fotosíntesis, el aporte de C, y por tanto, la generación de materia orgánica (MO).

Los CS son una de las herramientas en ese camino, ya que su rol es ofrecer este tipo de servicios al ecosistema. “Pero además capturar C, pueden aportar y retener nutrientes, controlar malezas, proteger al suelo de la erosión, mejorar sus propiedades físicas, etc.”

Incluso tienen impactos positivos sobre los cultivos posteriores: “testeos en un lote de alto potencial con mezclas de vicia + centeno + rabanito – 5.000 kg de MS -, se tradujeron en un maíz temprano de 13.000 kg/ha de rinde contra un testigo sobre barbecho de 10.600 kg/ha”.

 

Integración de los cultivos de servicios a la producción ganadera: ¿mito o realidad?

Guillermo Rivetti es socio de Aapresid y viene experimentado con CS en planteos mixtos desde hace algunos años: “con el tiempo entendí que para sacar el máximo provecho a la herramienta era necesario definir una estrategia clara y una buena planificación”.

Rivetti se enfocó en uno de los problemas que más golpea al sur-oeste de Córdoba: la erosión. “Los CS me permiten controlar en un 100% la erosión eólica y en un 80% la hídrica”. En un segundo plano, fueron estratégicos para disminuir la salinización, ya que lo ayudan a mantener la napa en profundidad y evitar la acumulación de carbonatos en superficie”.

Pero además, el productor integra los CS a la producción ganadera. En esos casos utiliza centeno, que aprovecha con los animales mediante pastoreos orientados a consumir lo verde y dejar los rastrojos de cosecha intactos. También realizó pruebas con vicia, pero los resultados no fueron los esperados: “la vicia no fue la mejor opción para lotes bajos e inviernos muy fríos porque sufre mucho las heladas, sobre todo si no está inoculada”.

Sin olvidar el objetivo primero de los CS, su pastoreo se limita a los lotes planos, que presentan los menores riesgos erosión. En este sentido Rivetti precisó que “las posibilidades de integración de los CS a planteos mixtos nunca deben dejar de lado los servicios por los que estos cultivos fueron elegidos en primer lugar”. Si el objetivo fuera controlar malezas, el pastoreo puede resultar contraproducente ya que en este caso la prioridad será maximizar la producción de biomasa. Lo mismo ocurre con la captación de agua, donde la clave de la integración estará en los pastoreos suaves, que aseguren buenos remanentes.

 

Cultivos de servicios: la clave está en el buen manejo

Alzueta advirtió que para lograr buenos resultados, el manejo del CS es esencial. En vicia, el atraso de la fecha de siembra disminuye la producción de materia seca. La densidad y la fertilización son otros de los factores clave: “la vicia tiene alta respuesta al agregado de P, y conviene aprovechar su fertilización  para incorporar este nutriente al sistema”. Lo mismo ocurre con la inoculación: “vicias sembradas y cosechadas en igual momento mostraron diferencias de casi 3 mil kg de MS en favor de las inoculadas”.

Las siembras puras o en mezcla también condicionan los resultados. “En mezclas de vicia con centeno,  éste último inmoviliza parte del N fijado por la leguminosa y lo libera de forma gradual. De coincidir este momento con el de máximo requerimiento del maíz siguiente podemos lograr efectos positivos en el rinde respecto de un CS de vicia pura”. La siembra con centeno también puede ayudar al control de malezas, ya que si bien éste depende de un buen sombreado, la gramínea genera sustancias alelopáticas que inhiben el crecimiento de las malezas.

En línea con lo anterior la Regional presentó los resultados de ensayos de distintos CS evaluando el impacto de distintas mezclas, densidades y opciones de fertilización (sin aplicación de N vs. aplicación de 100 kg/ha de urea) sobre la producción de materia seca (MS) y el control de malezas. 

El ciclo de los CS se extendió del 4 de mayo al 6 de noviembre y en el Grafico se presentan los resultados. Las diferencias en volumen de biomasa producido (kg MS/ha) en respuesta a la fertilización son significativas.

Tabla 1. Mezclas de CS y densidades en kg/ha (‘BD’ = baja densidad).