¿Estamos preparados para auxiliar accidentes rurales?

En Argentina, se inscriben dentro de los primeros puestos, superando a las actividades de minería y construcción. Conocer los riesgos es una forma de prevenirlos.

La producción agropecuaria es una de las actividades laborales más riesgosas, llegando a concentrar un alto índice de accidentes y mortalidad en el mundo. En Argentina, se inscribe dentro de los primeros puestos, superando a las actividades de minería y construcción.

Los accidentes o problemas de salud ocurridos durante las actividades rurales, generalmente se caracterizan por ocurrir en sitios poco poblados, sin señal telefónica y con escasos recursos auxiliares. 

Según fuentes mediáticas, en los últimos tres años murieron 62 productores en accidentes relacionados con la actividad agraria. Las causas fueron varias: accidentes en rutas, en caminos rurales, algunos son causados por el trabajo con maquinarias tales como caídas y cortes que, regularmente, suelen causar lesiones irreparables,  y otros corresponden a golpes de animales, ahogamiento y quemaduras.

Uno de los motivos que contribuye a agudizar los siniestros incumbe a que es amplia la distancia desde donde ocurre el accidente hasta centros poblados, por lo que la llegada de profesionales o servicios de emergencia pueden tardar horas, en comparación a los pocos minutos que tardan en ser asistidos los accidentados graves en centros urbanos. De esta manera, las distancias y el tiempo transcurrido empeoran el resultado final de los incidentes.

Más aún, puede suceder que el suceso ocurra cuando el productor  se encuentra trabajando sólo (lo que implica un contexto más negativo aún) o bien junto a otras personas que por lo general, coinciden con familiares de la víctima (hijos, tíos, hermanos, etc.) dando lugar a la situación típica de organización rural de nuestro país, donde la familia cumple distintas funciones dentro del emprendimiento productivo.  Esto último, agrega otra característica especial  al accidente agropecuario, y es que las personas presentes en el lugar del hecho, además de ser testigos de lo que le sucede a un familiar, deben tener la capacidad de reacción y fortaleza para brindarle asistencia de los primeros cuidados. En otros casos el herido es vecino, amigo o socio, lo que igualmente conlleva una carga emocional extra a estos accidentes.

Si el accidente ocurre, es fundamental actuar con premura y asistir al herido utilizando elementos del botiquín de primeros auxilios, el cual se deberá prever con anticipación.

Según encuestas realizadas, sólo el 5% de 100 productores consultados, confesó tener conocimientos de primeros auxilios. El 100 % sostuvo que la primera reacción que tendrían sería introducir al herido en un vehículo y llevarlo a una zona urbana en busca de asistencia inmediata. También aclararon que en caso de no contar con auto o camioneta, lo resolverían llamando por teléfono a algún familiar para que pueda transportarlos. Es así que el tiempo perdido podría ser fatal en la mayoría de los casos.

Del mismo modo, se les consultó si poseían un botiquín de primeros auxilios y sólo el 19 % respondió afirmativamente, si bien no siempre lo llevaban durante las actividades rurales. Asimismo, ninguno de los productores consultados se encontraba seguro si los elementos del botiquín estaban aptos para usarse o vencidos, y aceptaron desconocer en muchos casos sus modos de uso y contraindicaciones.

Se recomiendan algunas medidas prácticas para mejorar la seguridad de los productores y de todos aquellos que se desempeñan en actividades agropecuarias:

1.   Todos los productores, trabajadores y profesionales del medio rural, deberían recibir capacitación y conocer sobre primeros auxilios. Ellos pueden ser víctimas pero también son la primera línea de atención de un compañero o familiar accidentado y por lo tanto la más importante, ya que su accionar puede significar salvarle la vida a la víctima.

2.  Las capacitaciones deben actualizarse trimestral, semestral  o anualmente.

3.  En todo vehículo (camioneta, tractor, cosechadora, etc.) que participe en actividades agrarias debe contener un botiquín de primeros auxilios completo.

La formación en primeros auxilios para toda aquella persona que se desenvuelva en el escenario rural es una herramienta indispensable, casi obligatoria, ya que cuando ocurre  un accidente, el que se encuentra presente o el primero en llegar,  es el que puede cambiar el destino del accidentado.

Por Dr. Marcos Grigioni
Mat. 12967

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