La caracterización de ambientes como metodología de eficacia productiva

Ignacio Bibiloni, Ingeniero Agrónomo y especialista en el asesoramiento y administración de campos mixtos y ganaderos, realizo su ponencia en el marco del optimismo que el cambio de reglas sucedido en los últimos años. 

 

La mejora de expectativas actuales y a futuro previstas para la actividad ganadera, impulsa a mejorar la eficiencia de la producción ganadera, y su complementación con la agricultura. En ese tono, explicitó las variables que determinan la productividad, más allá del suelo y el clima, como paso previo y necesario para introducir nuevas tecnologías.

 

El Ingeniero Agrónomo egresado de la Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce, de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Ignacio Javier Bibiloni, realizó su exposición, en este XXVII Congreso de Aapresid, que tiene por lema «30:10000 Conciencia Suelo», haciendo foco en la Caracterización de ambientes productivos en sistemas mixtos y ganaderos, una metodología cuyo objetivo es mejorar la eficiencia productiva y estabilidad de la producción de carne.

 

Explicó las variables que determinan la productividad, más allá del suelo y el clima, como paso previo y necesario para introducir nuevas tecnologías, tanto sean de insumos y/o de procesos y que para la caracterización de estos ambientes se utilizan conceptos y herramientas de agricultura de precisión, información objetiva y técnica propia de estos sistemas, y otra puramente empírica surgida de la experiencia y el sentido común.

 

Quien ejerciera como docente en la Facultad de Ciencias Agrarias Balcarce, entre 1986 y 1998, realizó un análisis del contexto que afronta la actividad, sobre la que indicó que en los últimos 15 ó 20 años el proceso de agriculturización sucedido en pampa húmeda, redujo la superficie en producción de forrajes destinados al pastoreo directo en campos mixtos y ganaderos, desplazando a la ganadería a suelos con mayores y diferentes tipos de limitaciones. Y que para compensar esta situación, sobre todo en campos mixtos, la adopción de tecnología fue y es el camino que hace posible mantener o mejorar la productividad. Sin embargo, no ocultó que existe una larga historia en el sector que muestra fracasos y frustraciones por fallas en el tipo de tecnología elegida, o en su implementación: “No es lo mismo adopción que adaptación”, expresó. Puso énfasis en el exceso de información, al que denominó Síndrome de “infoxicación” y resaltó que a pesar de los errores a los que ello conlleva observa mejores perspectivas de la actividad a partir del último cambio de gobierno a través del aumento exportaciones y mayor previsibilidad, lo que –según expresa– dan marco a un contexto propicio para el regreso y mejora de la productividad en sistemas mixtos y ganaderos: “Rotaciones más equilibradas, intensificación ganadera, mayor sustentabilidad y también complejidad en el manejo de estos sistemas, son parte de los nuevos desafíos que imponen estos cambios”, resaltó

 

En este contexto, la posibilidad de caracterizar correctamente los ambientes productivos, constituye, para quien fuera coordinador del Servicio Técnico KWS Argentina, el  paso previo para la adopción y posterior adaptación de la técnica o del paquete tecnológico más adecuado para cada situación particular.

 

A su vez, indicó que resulta útil definir con la mayor precisión posible las variables que afectan los resultados dentro de un sistema de producción de carne, como paso previo y necesario para mejorarlo en su conjunto. Y que los ambientes ganaderos se caracterizan por mayores y en no pocos casos dramáticas variaciones estacionales y espaciales de la producción de forraje, pudiendo suceder las mismas de forma estacional, entre años, o entre áreas de un mismo campo o potrero.

 

Al respecto, Bibiloni indicó que la agricultura de precisión puede ser una valiosa herramienta para mostrar las diferencias entre estas áreas o ambientes, pero completar dicha información con el reconocimiento de las variables que explican las mismas, su importancia relativa e interacciones, es un complemento indispensable para definir una estrategia de mejoramiento del sistema que tenga mayor probabilidad de éxito.

 

A modo de conclusión, quien hoy asesora y administra campos mixtos y ganaderos en el sudeste de la provincia de Buenos Aires, expresó que el cambio de reglas sucedido en los últimos años, la mejora de expectativas actuales y a futuro previstas para la actividad ganadera, más la revalorización del aporte de esta a la sustentabilidad de los sistemas productivos, alientan a mejorar la eficiencia de la producción ganadera, y su complementación con la agricultura.

 

Además, aseguró que existe abundante información y amplia oferta de tecnología al alcance de todos,  para mejorar los niveles de productividad de los sistemas ganaderos; que la diversidad de condiciones productivas y particularidades de cada explotación, hacen que el proceso de adopción de tecnología deba ser acompañado por estrategias que contribuyan efectivamente a lograr los resultados esperados, y no terminen en un fracaso o diagnósticos erróneos. Y que en ganadería el concepto de “ambiente” es mucho más que “clima y suelo”.

 

Finalmente, indicó que la caracterización de ambientes productivos dentro de sistemas ganaderos es una alternativa que facilita la efectiva incorporación y adaptación de tecnologías, tanto sea de insumos o productos, en correspondencia con las posibilidades reales de lograr los resultados esperados, y que estos sean estables en el tiempo.