Lo que dejó el último taller de la Chacra VINPA

La Chacra patagónica presentó sus resultados sobre estrategias de manejo de cultivos.

El evento se realizó en el establecimiento Kaitacó, a 45 km de Gral. Conesa, Rio Negro y contó con la presencia del equipo técnico de Chacras, INTA Valle inferior y productores.

El objetivo fue la presentación de los resultados que la Chacra viene observando en materia de manejo para trigo y maíz en la zona.

Estrategias de manejo en trigo y maíz: hacia la maximización del rendimiento

Las estrategias de manejo en trigo y maíz están orientadas a la maximización de rendimientos, y luego de 3 años de experimentación los resultados para la región son sorprendentes con lotes de producción de trigo que rondaron los 8.000-9000 kg/ha.

Pensado en potenciales que superarían los 12.000 kg/ha, la Chacra apunta a continuar ajustando parámetros de nutrición, manejo del agua, genética y variables socio-económicos. En este sentido, uno de los mayores desafíos estará en ajustar manejo de la cobertura. El abundante volumen de residuos y  las condiciones ambientales de la zona – que no favorecen la degradación- podrían complicar la implantación de los cultivos posteriores.

El rol de los microorganismos en la ‘construcción’ de suelo

El evento contó con el especialista en microbiología de suelos Luis Wall (investigador de CONICET y coordinador del BIOSPAS), quien adelantó detalles sobre un proyecto de investigación que tendrá como escenario los suelos del VINPA. 

El mismo está en línea con estudios que respaldan una idea que se consolida cada vez con mayor fuerza: los microorganismos del suelo y sus procesos bioquímicos son los primeros responsables en la construcción y enriquecimiento del suelo a partir de partículas minerales y vegetales en descomposición.

De hecho hoy sabemos que la materia orgánica (MO), el criterio más aceptado para inferir calidad de suelo, está constituida en un altísimo porcentaje por biomasa microbiana, es decir, más que material vegetal en descomposición la MO es material vegetal transformado en microbios.

En el caso de los suelos de la Chacra VINPA con cultivos bajo riego, el contenido de MO tras 3 años de agricultura viene aumentando significativamente respecto del suelo del monte prístino original. En estos sistemas, la biomasa vegetal y la energía aportada por la sucesión de cultivos estarían favoreciendo el desarrollo de microrganismos, lípidos y enzimas involucrados en la construcción del suelo.

En otras palabras, se trataría de suelos en plena ‘creación’, y como escenario todavía insipiente, ofrecerían condiciones más ‘simples’ a la hora de descubrir qué grupos de hongos, bacterias, lípidos y enzimas están involucrados.

 

Estos estudios permitirían complementar lo estudiado en procesos de recuperación de suelos degradados a través de la implementación de buenas prácticas agrícolas (BPAs). Es decir, apuntara a determinarse si grupos de microorganismos y variables bioquímicas que intervienen en la construcción de los suelos del VINPA son los mismos que intervienen en la recuperación de suelos degradados por monocultivos y labranzas. 

Teniendo en cuenta de que estos indicadores bioquímicos tienen una velocidad de respuesta al tipo de manejo mucho mayor que las variables físico-químicas del suelo, su identificación  tiene un potencial enorme.