Monte Cristo: el cierre de un año a campo

Luego de dos exitosas Jornadas llevadas a cabo en las Ciudades de Paraná y Pergamino, Monte Cristo fue anfitrión del último encuentro. Malezas, Cultivos de Cobertura y fertilización, los grandes temas.

Cultivos de Cobertura

La Ing. Agr. Carolina Alvarez disertó acerca de los ensayos de larga duración, entre los que se encontraban cultivos cobertura dentro de las rotaciones.

A modo de introducción conceptualizó a los cultivos de cobertura como “cultivos sembrados entre dos cultivos de cosecha, que no deben ser ni incorporados, ni pastoreados, ni cosechados”.

Es una especie que será incorporada el sistema de rotación y como tal tendrá aspectos positivos como una mayor cobertura de suelo, mayor aporte de carbono al sistema, permitiendo aprovechar el agua durante el barbecho largo, mejorando propiedades físicas como (densidad aparente, infiltración, estabilidad de agregados) y facilita el control de malezas.

Entre los puntos negativos, pueden citarse el consumo de agua para el cultivo posterior, inmovilización de nutrientes por parte de las gramíneas utilizadas en el cultivo de cobertura, afectando la disponibilidad y finalmente la rentabilidad del mismo.

Sobre los resultados de los ensayos Álvarez aclaró: “se evidencia un aumento del contenido de carbono, siendo desde el punto de vista de la empresa agropecuaria, una caja fuerte de nutrientes, de reducción de emisiones de gases invernadero (siendo esta una buena práctica agrícola) y de mejora en las propiedades físicas del suelo”.

En conclusión, a la hora de decidir realizar un cultivo de cobertura es fundamental manejar la recarga del perfil en le barbecho corto, que va desde el secado del cultivo a la siembra del cultivo para cosecha, y manejar una fertilización diferencial, en caso de realizar maíz luego del cultivo de cobertura, ya que el centeno (gramínea utilizada en los cultivos cobertura de la zona) inmoviliza N, que no estará disponible para el siguiente cultivo.

Tema Malezas: siempre presente

La estación de malezas estuvo a cargo del Ing. Luis Lanfranconi, quién dio un pantallazo general de la situación actual de Amaranthus sp., y mostró resultados de aplicaciones con diferentes mezclas de principios activos.

Lanfranconi comenzó destacando que la provincia de Córdoba tiene 6 millones de hectáreas con presencia de Yuyo Colorado, que ascienden a 13 millones a nivel país. La situación es aún más compleja si se incluye en el análisis la resistencia a diferentes grupos químicos de herbicidas que presenta la maleza en Argentina (Inhibidores de ALS, Glifosato, y 2,4-D), y la gran base genética que le confiere un elevado potencial para el surgimiento de nuevas resistencias. En este sentido, el especialista destacó que el productor debe confiar su técnico asesor, ya que se deben utilizar herbicidas pre emergentes cuando aún no se visualiza presencia de Yuyo Colorado, de lo contrario se llega demasiado tarde. “Esta premisa es difícil de aplicar ya que venimos acostumbrados a la era del Glifosato y su alta eficacia para controlar malezas en posemergencia, situación contraria a la de Amaranthus sp. donde los tratamientos posemergentes tienen baja efectividad y elevado costo”, explicó.

En cuanto a las estrategias de control químico, Lanfranconi destacó la importancia de utilizar mezclas de principios activos para lograr un mejor control. En línea con esto mostró los resultados a campo de los siguientes tratamientos posemergentes para Yuyo Colorado en soja:

-Heat + 2,4-D 60% + Glifosato: alternativa para resetear el lote en barbecho corto.

-Glufosinato de Amonio: excelente quemante si es aplicado de día con buena luz.

-Carfentrazone + 2,4-D  + Glifosato: trabaja muy bien con buena humedad del suelo, no recomendable en condiciones de estrés.

-Fomesafen + Glifosato: alternativa postemergente para escapes de Yuyo Colorado en soja, aunque con Glifosato aumenta la fitotoxicidad. Tiene algo de residualidad.

-Lactofen + Glifosato: tiene mayor potencial de quemado pero produce mayor fitotoxicidad en soja. No tiene residualidad.

-Benazolin: produce fitotoxicidad en soja, se debe mezlcar con otros principios activos.

-Fomesafen + S-metolaclor: buena alternativa para postemergencia en soja, ya que S-metolaclor mejora la acción de Fomesafen.

-Fomesafen + Benazolin: buena alternativa para Yuyo Colorado menor de 10 cm.

Para concluir, el Ing. subrayó que la utilización de métodos de control químicos debe ser necesariamente acompañada por prácticas culturales para lograr manejar la maleza. En línea con esto, afirmó que Maíz tardío sembrado en diciembre sería una buena alternativa para lotes con alta presencia de Yuyo Colorado en la zona, dado que nos permite controlar las primeras camadas de emergencia de la maleza, sumado a que cuenta con mejores alternativas posemergentes que en soja. No obstante, no recomendó la utilización de herbicidas hormonales sobre maíz dado el gran aumento de casos de fitotoxicidad observado por aplicaciones de hormonales en los últimos años.

Temáticas para todas las inquietudes actuales.

Durante la jornada se realizaron además 4 estaciones que terminaron de completar un cronograma variado y repleto de información.

En la estación de agricultura de precisión, Julián Balduciel (productor integrante de la Regional Monte Cristo y Socio de la firma Acronex) junto con el Ing. Agr. Sebastián Blanco (CASAFE) integraron conocimientos para vincularlos a la importancia de aplicar BPAs a la calidad de aplicación al momento de realizar controles químicos.

Por su parte, Florencia  Barbero habló sobre la nutrición de cultivos y la importancia de evaluar no solo la parte química del suelo, sino también la física. Destacó la necesidad de realizar análisis de suelo y fertilizar utilizando el criterio adecuado, ya sea por reposición o intentando recuperar los niveles de nutrientes como el Fósforo.

En la Estación 5, Francisco Cosci habló sobre la experiencia de la Chacra Bandera (Santiago del Estero) resaltando que la intensificación estratégica es el peor enemigo de las malezas

“Existen diferentes estrategias para hacer un uso de recursos más adecuado acorde a la disponibilidad de cada campaña. Muchas veces sucede que las condiciones hídricas del otoño no son adecuadas para realizar cultivos de invierno de cosecha, dando la posibilidad de implantar un cultivo con menor uso de recursos como lo es un cultivo de cobertura. A la vez, existe la posibilidad de implantarlo de diversas maneras para aprovechar situaciones de humedad. El caso de siembra aérea nos permite anticipar la siembra sobre el cultivo de verano previo a su cosecha”, explicó Cosci. Esta estrategia toma importancia en cultivo de maíz, ya que la fecha de cosecha imposibilita la siembra de trigo y por ende es provechoso realizar una intersiembra de cultivo de cobertura en otoños húmedos.

La jornadas finalizaron en la estación 6 con una exposición de ASA (Asociación de Semilleros Argentinos) y la presentación del programa Agricultura Certificada por parte de Rocío Belda.

Para cerrar, Sergio Busso, ministro de Agricultura y Ganadería de la Provincia de Córdoba, destacó la intención de ratificar una alianza estratégica con Aapresid que participa del consejo consultivo de BPA. “Cuando avanzamos con el programa BPA no teníamos un espejo donde mirarnos, para Córdoba es muy importante hacer punta en esto premiando a los productores que hacen bien las cosas”.