De la integración agrícola-ganadera y el ecológico feedlot rotativo a las perspectivas de mercado de cara a las elecciones.  

Sistemas integrados: eje de la jornada Los Surgentes-Inriville

El martes 8 de octubre, la regional Los Surgentes-Inriville llevó a cabo una jornada con un completo temario que también incluyó cultivos de servicios y uso de pre emergentes para el control de malezas; manejo de trigo doble propósito y dinámica de rolado de cultivos de servicios.

 

Integración agrícola-ganadera en suelos clase I y II: el feedlot ecológico rotativo

El Lic. Marcos Blua es la quinta generación de una familia con más de 100 en experiencia en integración agrícola-ganadera. Desde el punto de vista de la rentabilidad, el sistema integrado se traduce en beneficios bien concretos y basta con sumar a los 450 a 500 USD/ ha de margen bruto que deja la agricultura de soja o maíz, los 1000 USD/ha que en promedio es capaz de aportar la producción otoño-invernal de carne a través de recría y feedlot.  
 
Los Blua vienen probando el modelo de feedlot ecológico rotativo por tercer año consecutivo con muy buenos resultados. El sistema fue desarrollado por el INTA Concepción del Uruguay el cual se basa en dos premisas fundamentales: aumentar la superficie asignada por cabeza y rotar los animales en parcelas. La empresa familiar está asignan 200 m2/cabeza mientras que en un feedlot convencional se tendría que asignar unos 5 a 10 m2/cabeza. Esto reduce la formación de barro, la acumulación de deyecciones, los olores y la contaminación de napas.   
 
Pero además, se mejora el bienestar y la sanidad animal, lo que se traduce en menos costos de producción. Así, el feedlot ecológico rotativo permite bajar en 1kg el balanceado necesario para lograr 1kg de carne y cubrir el costo de oportunidad de no hacer soja o maíz en primavera/verano.
 
La segunda ventaja que aporta se relaciona con la fertilidad de suelo. Los 6-8 meses de feedlot son suficientes para dejar en el lote 30 ppm de P (pasando de 20 a 50 ppm) y un 1% adicional de MO. Esto se traduce en diferencias de rendimiento en los cultivos posteriores que se mantienen a lo largo del tiempo. En el primer año, los maíces pudieron aumentar su rendimiento entre 15-20 qq/ha comparado con el testigo y la soja entre 5 y 8 qq/ha.  


 
Perspectivas de mercado de cara al 2020 y la necesidad de hacer “ingeniería comercial”  

Desde la consultora Novitas, Enrique Erize se refirió a las perspectivas de los mercados de commodities y ofreció algunos consejos para hacer frente a la incertidumbre que se viene.  
 
A nivel internacional el área sembrada caerá más de lo que dice el USDA y los rindes son menores a lo esperado. Este recorte de la cosecha se traducirá sin dudas en una tendencia alcista. Sin embargo, Erize advierte que deberán respetarse los tiempos del mercado, que expresará dicha tendencia a más tardar en febrero o marzo para delinear un nuevo escenario de precios, tanto para trigo como para soja.  
 
En el plano nacional el escenario estará marcado por la incertidumbre que trae el cambio de gobierno, sin importar el ganador. La suba de retenciones es bastante probable de continuar el gobierno actual, y casi segura de ganar Fernández.  
 

A la hora de aconsejar a los productores frente a este contexto, el especialista fue categórico: “los productores tendrán que aprender a hacer ‘ingeniería comercial’ porque quien no conozca lo que es un put o un call, o quien no aproveche la posibilidad de colgarse del precio del mercado de Chicago (CME) a través de los ‘basis’, va a cometer un error”.  
 
Los basis son una herramienta para dejar fija la diferencia entre dos mercados y así aprovechar tendencias alcistas, o bien cerrar una determinada relación de precios. Con esta herramienta los productores pueden salir del mercado local y colgarse de las alzas previstas en el CME. Sin embargo, Erize advierte que a la hora de incursionar en los basis conviene tener ciertas precauciones: “los basis no permiten fijar pisos e implican comprometer un porcentaje de volumen físico. Frente a esto el ‘put’ es una salida útil que permite asegurar este piso. Así se puede pensar en un ‘put’ para fijar la soja en 220 USD y el maíz en 128 USD ”.
 
Por último, el especialista se refirió a la guerra comercial entre China y Estados Unidos, cuyo impacto sobre los mercados depende de cómo continúe la relación entre los líderes de ambos países: “si Trump y Xi Jinping logran ponerse de acuerdo se esperan mejoras en las relaciones de precio entre soja y maíz”.  
 
Pero para trigo el panorama es peligroso ya que el mercado argentino depende de Brasil. La posible victoria de Alberto Fernández (candidato afín a Lula) puede poner en peligro las relaciones con Bolsonaro y la continuidad de Brasil en el Mercosur.