Agricultura regenerativa a partir los cultivos de servicios

Un encuentro para compartir experiencias, prácticas y conocimientos sobre la implementación de cultivos de cobertura y agricultura regenerativa.

Bajo el título “Cultivos de servicio, su aporte a los sistemas agropecuarios”, la Regional Adelia María realizó una nueva jornada UPA el último 22 de marzo, en la Sociedad Rural de dicha localidad y contó con más de 70 asistentes.

La primera disertación estuvo a cargo del Ing. Agr. Lucas Andreoni, asesor CREA y miembro de la Regional Aapresid Laboulaye. La charla giró en torno a la idea de agricultura como sistema y a los nuevos paradigmas de producción. Su preocupación respecto a la simplificación del modelo productivo lo llevó a pensar nuevas alternativas que permitan imitar el funcionamiento de la naturaleza y lograr beneficios económicos más estables en el tiempo.

Las consecuencias más visibles de la simplificación de la agricultura vinieron de la mano de las malezas. El problema se hizo visible con la aparición de Rama Negra y terminó de explotar con la proliferación de Amaranthus sp., Sorgo de Alepo, entre otras. Según Andreoni, esto es consecuencia de la aplicación de un modelo simplista basado en la adopción de glifosato que, durante muchos años, fue la única herramienta utilizada para el control de malezas. “Si creemos que con una única herramienta vamos a poder manejar la naturaleza, estamos muy equivocados” advirtió.

La “era” del glifosato provocó la adopción de un modelo que hoy sigue vigente junto con la aplicación de otros principios activos y cuyo resultado será el incremento exponencial de biotipos resistentes a diferentes grupos químicos. El asesor mencionó que “existen tecnologías que todavía no salieron al mercado y ya son prácticamente obsoletas”, haciendo referencia a tecnologías de resistencia a 2,4-d y Dicamba. No obstante, aún existe un margen de mejora bastante amplio en lo que respecta a estrategias químicas, por lo que insistió en la importancia de profundizar en el conocimiento particular de cada químico y en la biología de cada especie de maleza.

Otro de los puntos que se puso en discusión fue el actual modelo de alquileres. Al respecto, Andreoni observa que el sistema, de a poco, está motivando la implementación de pequeños cambios. “Hoy en día muchos alquileres se pactan a períodos no menores a 3 años porque de lo contrario sería inviable llevar adelante prácticas para una agricultura más sustentable”, señaló.

A la hora de hablar sobre las experiencias de implementación de cultivos de servicio, las primeras incluían Centeno y Vicia. En este sentido, se observó que era necesario incluir más herramientas para no incurrir nuevamente en un modelo simplista, por lo que se comenzó a experimentar con múltiples especies.

Un indicador que le permitió medir con precisión la actividad biológica del suelo fue la respiración medida en unidades de CO2 por gr/suelo. Los resultados obtenidos indican que mientras mayor sea la diversidad de especies que se incluya en cultivos de servicio, mayor es la respiración y, por ende, la actividad biológica del suelo (Figura 1).

 

Figura 1. Respiración del suelo medida en unidades de CO2 por gr/suelo según especies y profundidad.

Numerosas experiencias demuestran el impacto de diferentes cultivos sobre la biodiversidad del suelo, el control de malezas, la estructura e infiltración, la disponibilidad de nutrientes, etc. Cada cultivo brinda un servicio diferente al sistema (Figura 2), por lo que es importante conocer cuáles son dichos servicios para poder ajustarlos al modelo productivo de acuerdo a las necesidades. Además, hay que considerar que el manejo de cada cultivo incide en el/los servicios que aporta.

Figura 2. Impacto y aportes de diferentes cultivos de servicio al sistema productivo.

A modo de cierre, reconoció que es muy difícil evaluar en términos económicos los beneficios ecosistémicos que los cultivos de servicio brindan, más allá de que impliquen un costo. No obstante, hay experiencias en las que el impacto económico se comienza a visualizar a través de la reducción en la cantidad de insumos utilizados, e incluso, en aumentos de rendimiento.

El segundo disertante fue el Ing. Agr. Sylvain Cournet, investigador francés quien se encuentra realizando una pasantía en Argentina como parte de su tesis sobre “Cultivos de servicio y su aporte para una agricultura regenerativa”. Cournet compartió algunos conceptos, experiencias y visiones que tienen en Europa sobre los cultivos de servicio multiespecies.

A modo de introducción, definió el concepto de agricultura regenerativa como aquel tipo de agricultura que tiende a regenerar las condiciones de suelo previas a su introducción. Algunas de las prácticas sobre las que se sostiene, son: alta diversidad de cultivos, suelo siempre con cobertura vegetal viva, integración de animales e insectos al sistema, raíces vivas permanentes, y mínima labranza y utilización de químicos.

Según los especialistas citados por Sylvain, una de las claves está en observar lo que sucede con el carbono en el suelo porque es allí donde radica la explicación de la dinámica de diversos procesos. Además, enfatizó en la necesidad de observar no solo los procesos que ocurren a nivel de biomasa aérea, sino también a nivel radicular. “Los exudados radicales son fundamentales para la construcción del suelo, por ello en Francia creemos que la siembra directa no funciona si no es acompañada de cultivos de servicio multiespecies”, afirmó.

La composición de este tipo de cultivos no debe ser aleatoria ni responder a una receta, sino que depende del objetivo que se quiere lograr y del cultivo que le sigue en la rotación. La base de las mezclas debe estar conformada por gramíneas, leguminosas y crucíferas, con el agregado excepcional de alguna especie de otra familia. De esta manera, si el cultivo que le sigue en la rotación es maíz, entonces habrá mayor proporción de leguminosas en el cultivo multiespecie y viceversa.

Una premisa fundamental es planificar la siembra de estos cultivos para lograr que el suelo no quede libre de cobertura viva en ningún momento del año.

Sylvain planteó el interrogante de integrar la ganadería a la siembra directa a través de la implementación de cultivos de servicio. El rumen realiza un aporte fundamental en el ciclo de nutrientes del sistema y, además, se aprovecha el cultivo de servicio para generar divisas. Para lograr esto, es necesario hacer planteos de pastoreo con cargas y rotación adecuada, incluso se pueden copiar prácticas de feedlot móvil que permiten incorporar los corrales a la rotación.

A modo de cierre, remarcó que si se quiere incrementar y estabilizar los rendimientos reduciendo la utilización de insumos, la agricultura regenerativa es el camino para lograrlo. Para ello, los cultivos de servicio son una herramienta necesaria, aunque aún más importante, es el manejo que se hace de ella.

“Cultivos de cobertura y su aporte al suelo”, fue el título de la charla que brindó el Ing. Agr. MSc. Cristian Álvarez, integrante del INTA General Pico.

Retomando la idea planteada por Cournet, reiteró que para introducir los servicios de cultivo primero hay que saber dónde se está parado y definir el objetivo a lograr. De lo contrario, se pueden tomar malas decisiones de manejo que terminan en resultados no deseados.

En relación a los suelos de zonas productivas con alto porcentaje de arena, el especialista contó que se observa una disminución importante en la capacidad de infiltración y reconoció que “no somos capaces de incorporar nuestro principal insumo de producción que es el agua”. Al mismo tiempo, es notorio el incremento de otras problemáticas resultantes de los bajos porcentajes de cobertura, como la presencia de sales en superficie, el encostramiento superficial y los procesos irreversibles de erosión que limitan la capacidad productiva de los suelos. “No solo perdemos capacidad productiva, sino también estabilidad y estamos descapitalizando nuestro país por no cuidar el recurso suelo”, afirmó.

La implementación de barbechos largos tendientes a almacenar y conservar el agua para el cultivo siguiente, es una práctica muy arraigada en los sistemas productivos actuales, a pesar de su baja eficiencia en la captura del agua. Según resultados mostrados por Álvarez, con barbechos largos, en el mejor de los casos, solo se logra almacenar un 10% adicional de agua en comparación a la que se tenía al inicio del barbecho. Incluso en situaciones particulares de suelos con alto porcentaje de arena, el balance puede ser negativo.

La condición física de los suelos tiene relación con la eficiente utilización de nutrientes inmóviles que requieren de un correcto desarrollo de raíces para ser asimilados. El Fósforo es un ejemplo de ello. “Numerosas experiencias demostraron que dos situaciones con el mismo nivel de P, responden de manera distinta como consecuencia del nivel de degradación física que nos limita la exploración de raíces”, explicó el ingeniero.

En este punto, la implementación de cultivos de servicio puede brindar soluciones mejorando la estructura del suelo. Además, en ciertos casos puede servir para capturar nitratos que se encuentran a profundidades difíciles de aprovechar, lo que mejora también la sincronización entre la oferta de N y la demanda del cultivo.

También en relación con la nutrición, los cultivos de servicio pueden influir en la distribución de nutrientes inmóviles que son reiteradamente aplicados en la línea de siembra. A través de la proliferación de raíces, se logra capturar y distribuir mejor dichos nutrientes en la masa del suelo, siendo más fáciles de interceptar por las raíces del cultivo posterior.

Como conclusión, el ingeniero insistió en la necesidad de determinar el objetivo por el cual realizar cultivos de servicio, ya que esto condiciona tanto las especies como el manejo adecuado a implementar. En línea con esto, es muy importante diseñar correctamente las fechas de siembra y secado de los cultivos de servicio en base a la especie, la oferta ambiental y el objetivo que se desea alcanzar. A grandes rasgos, el aporte de materia seca y el consumo de agua es mayor a medida que se atrasa la fecha de secado, pero esto requiere menor tiempo para recargar el perfil con las lluvias posteriores.