Soluciones tecnológicas para el campo

Cada vez son más las tecnologías que se suman al sector agrícola con el objetivo de brindar respuestas a los nuevos escenarios que exigen optimizar recursos y ser cada vez más eficientes.

Agrandando el campo con tecnologías

El 16 de noviembre, la Regional Bolívar organizó una jornada a campo donde ingenieros agrónomos, productores y técnicos brindaron estrategias para mejorar los rindes y disminuir costos de producción.   

El proceso de aplicación de punta a punta ¡Con compromiso!

A fines de octubre, unas  70 personas se hicieron presentes en la Sociedad Rural de Villa María para escuchar acerca de las distintas etapas que contiene una aplicación incluyendo el cuidado personal y los equipos a utilizar.

Aplicación, conociendo el proceso

 A modo de introducción miembros de la regional explicaron por qué las aplicaciones deberían ser evaluadas como un proceso con diferentes etapas donde hacer foco. “Todo proceso de aplicación comienza con el monitoreo y posterior recomendación de aplicación a través de la receta fitosanitaria emitida por un ingeniero agrónomo habilitado”, explicó el socio Luis Ballestrini. Antes de comenzar con la aplicación propiamente dicha, es requisito considerar la puesta a punto del equipo pulverizador por lo cual es clave tener la ITP (Inspección Técnica Pulverizador).  Durante la aplicación entran en juego todos los factores propios de la técnica de pulverización, mientras que en el después es importante considerar el manejo de los sobrantes, envases, limpieza, etc. Otro eslabón necesario del proceso de aplicación lo conforma el almacenamiento y transporte de fitosanitarios.

Luego de la introducción a la jornada, se continuó con una recorrida por estaciones a cargo de empresas de fitosanitarios y maquinarias que abordaron aspectos de las diferentes etapas del proceso de aplicaciones.

En la estación Summitagro se  describieron las características del envase de un producto fitosanitario con sus componentes: N° registro, marca, toxicidad, recomendaciones de seguridad, recomendaciones de uso, etc. Por otro lado, en la estación Basf el énfasis estuvo puesto en los costos y tiempo que requiere el desarrollo de una nueva molécula, la cual cada vez es más difícil de desarrollar por los requerimientos de toxicidad y efectividad de uso. Ante las exigencias a distribuidores para el almacenamiento seguro, explicaron que se requieren depósitos que sean categoría Casafe A o B.

Además, en las estaciones de CASE y PLA cada empresa realizó una descripción de sus pulverizadores respectivamente.

Puntos clave de un pulverizador ¿Dónde poner el foco?

Cristian Garis, de Ballestrini SA, comentó que se detectan dos cuellos de botellas que inciden en el correcto funcionamiento de un pulverizador: la carga de productos y el sistema de agitación. Este último, debe verificarse con una carga de medio tanque a la presión normal de trabajo para corroborar el correcto funcionamiento del mismo. A su vez, el sistema de información conforma otra de las grandes deficiencias en el funcionamiento de maquinas pulverizadoras muchas veces por errores por mala calibración.

Con respecto a los cuidados del operario de las pulverizadoras Cristian recordó que para el transporte de fitosanitarios se debe cumplir con las leyes provinciales y nacionales de transporte de sustancias peligrosas. Otro punto importante a tener en cuenta son los requisitos que deben cumplir los depósitos transitorios de fitosanitarios y  garantizar los EPP (elementos de protección personal): guantes de nitrilo resistentes, máscara facial completa hermética y con filtro en correcto estado,  overol protector, calzado adecuado, casco.

¿Cómo actuar ante una intoxicación con fitosanitarios?

Finalizada la recorrida por las estaciones, el cierre de la jornada contó con la presencia de Alexis Benatri,  médico especialista en toxicología  de TAS, que brindó un panorama de la situación actual en cuanto a consultas por intoxicaciones con fitosanitarios y factores a tener en cuenta ante un caso de emergencia.

Comentó que reciben 3 veces más reclamos por domisanitarios que por fitosanitarios, en su mayoría, niños por accidentes con productos de venta libre que generalmente son insecticidas.

“Hay mucha falta de conciencia en la exposición a fitosanitarios sin que se generen síntomas clínicos, lo cual dificulta asociar la exposición a un daño en la salud. El riesgo de intoxicación depende de la toxicidad del producto en cuestión y el tiempo de exposición al mismo. Para analizar caso de toxicidad aguda con fitosanitarios es importante conocer el coeficiente de partición octanol/agua (kow) del químico, que determina la facilidad para ingresar por vía dermal. No todas las zonas del cuerpo tienen igual capacidad de absorción ante un derrame, cuello y axilas son las partes más delicadas”, explicó Alexis. La toxicidad crónica es difícil de diagnosticar porque estamos constantemente expuestos a múltiples factores que pueden provocar daños a nuestra salud. El mejor remedio es realizar controles preventivos.

Ante un caso de emergencia lo recomendado es llamar al TAS (el número se encuentra en los envases de fitosanitarios) y tener en cuenta los siguientes tips: lavar con abundante agua, sacarse la ropa donde se produjo el derrame, exponerse al aire libre, no suministrar nada por boca ni provocar el vómito.

 

 

Durante la recorrida se mostraron distintas pulverizadoras y se explicaron las etapas del proceso de aplicación.

 

A través de especialistas en aplicaciones, la Regional Villa María reforzó el compromiso con la sociedad y el ambiente. 

La importancia del diagnóstico

La clásica jornada Un productor en acción tuvo lugar el 16 de noviembre en el Establecimiento “San Esteban” de Martín Matesa, Tres Isletas, Chaco. En  una recorrida a campo, 120 productores y técnicos observaron distintos ensayos sobre manejo de híbridos de Girasol CL en sistemas de siembra directa. Todos los disertantes destacaron la necesidad de diagnosticar y recolectar datos a la hora de pensar las estrategias de control de malezas y fertilización.

La ingeniera agrónoma Lorena Czyruk  habló sobre los cultivos de servicios, especies que se implantan y no llegan a cumplir su ciclo entero si no que se secan antes. Éstos brindan diferentes servicios como mejora en la infiltración, control de malezas, cobertura, entre otros, por lo tanto es importante tener bien en claro cuál es la problemática que tenemos para poder elegir qué cultivo sembrar de acuerdo a los beneficios que cada uno aporta. El interrogante es si conviene hacer un cultivo de servicios o un barbecho largo por el costo hídrico que tiene hacer el primero. 

La estación se montó sobre una parcela con diferentes especies de cultivos de servicios, los cuales fueron implantados el 2 de Junio sin aplicar herbicidas previamente. Durante el ciclo no superaron los 200 mm de lluvia. Lorena mostró tres ejemplos de diferentes sistemas radicales con los beneficios que cada una aporta: vicia con nódulos para la fijación de N, centeno en cabellera y melilotus pivotante. En las evaluaciones que hizo comprobó que si en el barbecho no se controlan las malezas, éstas consumen una cantidad de agua en el perfil similar a un cultivo de servicio.

Además, se observó a campo la cantidad de malezas presentes en las diferentes especies implantadas como cultivos de servicio. Se vio que la vicia deja una gran cobertura en superficie y no se observa presencia de malezas. Secada con rolo tarda más en secarse que al hacerlo en forma química y es importante que se seque rápido para que consuma menos cantidad de agua. El momento óptimo de secado es cuando alcanza el 70-80% de floración y que no llega a semillar. En el caso del trigo sí se observa presencia de malezas y mayor evaporación de agua por falta de cobertura. En cambio, el centeno tuvo mayor producción de MS y mejor cobertura, en consecuencia, menos cantidad de malezas presentes en comparación con el trigo. En el caso del melilotus, también generó una cobertura muy buena sin presencia de malezas.

Reconocimiento de enfermedades de girasol a campo

Los ingenieros agrónomos Iván Bonacic y Florencia Casse explicaron que existen un complejo de enfermedades foliares y un grupo de hongos que pueden generar podredumbres en tallo y capítulo. A campo se pudo observar el cultivo de girasol con algunas enfermedades foliares, las más frecuentes de ver son Septoria helianthi y Alternaria Helianthi. Ambas enfermedades son necróticas, es decir, que el inoculo permanece en el rastrojo, por lo tanto es importante hacer rotaciones de cultivo para cortar con el ciclo del patógeno. Es requisito cuidar las hojas que más contribuyen en el llenado de granos para que las mismas permanezcan sanas durante ese periodo trascendental a la hora de definir el rendimiento. Existen casos severos en donde la enfermedad alcanza hasta el 90% de la altura de la planta afectando un área foliar importante.

Respecto al control con fungicidas, los ingenieros recomendaron comenzar con aplicaciones preventivas al detectar las primeras lesiones. Siempre es importante el monitoreo y ver cómo la enfermedad evoluciona. A la hora de seleccionar un híbrido tener en cuenta la sanidad del mismo.

“En girasoles que se siembran sobre girasol o soja es donde más posibilidades hay que aparezcan enfermedades, por eso es primordial rotar con gramíneas. En siembras tardías se observan mayor cantidad de enfermedades foliares. Es fundamental realizar un diagnostico porque si no sabes que tenés, no sabes cómo poder manejarlo”, reafirmaron.

Fertilización

El ingeniero agrónomo Juan Urrutia, considera que en la zona de Tres Isletas no se ha avanzado tanto en lo que respecta a nutrición de cultivos en relación a otras cuestiones agronómicas y que hay mucho por mejorar. “Las limitantes que tienen las plantas para crecer son agua, luz, dióxido de carbono y nutrientes, si algunos de estos escasea se verá afectado el rendimiento potencial”, aclaró.

En este sentido, explicó que el principal componente que se cae, en dicha zona, por el ambiente es la MO, la cual aporta diversos nutrientes al suelo. “Los nutrientes que debemos tener en cuenta a la hora de plantear una fertilización son: N, P, S, Zn y B, todos son importantes pero en diferentes magnitudes. El requerimiento del cultivo y lo que este le va a demandar al suelo dependerá del rendimiento potencial al que se quiera llegar”, dijo Urrutia.

Al momento de definir con qué y cuánto fertilizar hay que hacerlo a partir de los datos que obtenemos de análisis de suelo para saber qué tengo disponible y complementar con fertilizantes de acuerdo a lo que el cultivo requiera. Destacó que por encima de los 150 kg de UREA todavía hay respuestas a la fertilización por lo que habría que ver cómo es la conveniencia económica en torno a la relación insumo producto.

Siempre que hablamos de N tenemos que hablar de S, ya que ambos van de la mano a la hora de formar proteínas, por lo tanto siempre es mejor combinar ambos nutrientes a la hora de planear una fertilización. Por su parte, el Boro (B) está más ligado a la floración y formación de flores, el girasol tiene muy buena respuesta a la fertilización con este elemento que ingresa a la planta con el agua y es importante tenerlo disponible en floración.

Para cerrar su exposición, Juan destacó la importancia de conocer la variabilidad en la fertilidad de los suelos a través de análisis  y hacer foco en lotes con muchos años de agricultura. Si los objetivos de rendimiento son cada vez más altos, mayores serán los requerimientos de nutrientes.

“El girasol tiene como limitantes tanto factores abióticos como bióticos, dentro de estos últimos el más importante sin dudas son las malezas, las cuales compiten por agua, luz y nutrientes con el cultivo”, afirmó la ingeniera agrónoma Graciela Guevara quien habló sobre manejo de malezas en girasol.

Las malezas tienen mucha variabilidad genética lo que las hace muy competitivas y adaptables a diferentes tipos de ambientes. Además, son grandes productoras de semillas y con capacidad de dispersión por lo que es importante reconocerlas desde el estado de plántula, momento en el cual el control es mucho más sencillo.

“El control de las malezas en el corto tiempo depende de la aplicación de insumos químicos lo que lleva a la posibilidad de aparición de resistencia y a la contaminación del ambiente. En cambio, el MIM (Manejo Integrado de Malezas) es a largo plazo, requiere de un mayor conocimiento de la ecofisiología de la maleza, saber en qué momento de su desarrollo es más susceptible tanto al control químico como mecánico. El MIM consiste en integrar el control biológico, químico, mecánico y cultural”, especificó Graciela.

Existen diferentes estrategias de control, las mismas pueden ser mecánicas, ya sea con rolo, desmalezadoras o equipos que descalzan las matas o hacen una pequeña remoción en los primeros centímetros de suelo, que es donde están la mayor cantidad de semillas de malezas. También el control puede ser en forma química (siempre rotando principios activos), residuales o de acción foliar. A su vez, está la opción del doble golpe con un herbicida que sensibiliza a la maleza y luego un quemante, estos se usan en casos de malezas de difícil control como rama negra. Es importante en casos de herbicidas que requieren un tiempo de carencia para poder sembrar el cultivo posterior a la aplicación, respetar dicho tiempo.

A modo de conclusión, Graciela destacó que el productor debe manejar en forma correcta todas las herramientas de control con las cuales dispone y recurrir a estrategias que favorezcan la competencia del cultivo sobre la maleza.

Realizar rotación de cultivo fue uno de los consejos destacados por los especialistas para  cortar con el ciclo de los patógenos.

 

Tener bien en claro cuál es la problemática existente para poder elegir qué cultivo sembrar de acuerdo a los beneficios que cada uno aporta.

 

 

Una jornada para todos los gustos

Calidad de aplicación, fertilización y cultivos de servicio fueron las temáticas que reunieron a técnicos, productores e ingenieros en la Jornada a campo organizada por la Regional Rosario, en la Estancia Los Nonitos, Villa Amelia, Santa Fe. 

Para comenzar, los ingenieros agrónomos Fernando Langoni (CASAFE) y Rubén Massaro (INTA Oliveros) hablaron sobre calidad de aplicación y lavado de envases. Fernando Langoni aseguró que las aplicaciones son un trabajo que responsabiliza tanto al productor, al aplicador, al técnico y al gobierno, ya sea nacional, provincial como municipal. “Es un tema que hoy en día está en boca de todos, por eso son tan importantes las Buenas Prácticas Agrícolas. Cada uno desde su lugar debe aportar a la cuestión”, dijo Langoni y recordó que la ley estipula que es responsabilidad del productor devolver los bidones limpios y perforados a los Centros de Acopio Transitorios de bidones (CAT) en el lapso de un año. En el caso de que esto no suceda, se le bloqueará el CUIT y quedará inhabilitado.

En esta línea, se mostró a campo, en presencia de un equipo de aplicación terrestre, cuáles deben ser los elementos de seguridad que debe llevar puesto el aplicador tanto a la hora de colocar el producto puro al equipo, como al momento de destapar los picos y lavar los envases. Los bidones pueden lavarse a través de 2 métodos diferentes. En uno el bidón se coloca en un pico del equipo que emite agua limpia a presión. Sólo el 20% de los aplicadores lava por este método, el resto lo hace a través de la técnica del triple lavado. En ambos casos, luego del lavado, el embase debe perforarse para evitar su posterior uso.

Con respecto a la práctica en sí de pulverización, Rubén Massaro hizo una demostración a campo con equipo pulverizador, realizando tres pasadas sobre tarjetas hidrosensibles colocadas a la izquierda de la pasada del equipo. De esta forma, se evaluaron el tamaño de gotas impactadas en la misma usando tres pastillas diferentes, todas a tres bares de presión. Primero se aplicó con pastillas abanico plano con venturi de aire inducido, lo que acelera la salida de las gotas para que las mismas no queden flotando en el aire. Luego se aplicó con pastillas abanico plano antideriva, sin venturi, e igualmente las gotas quedaron un cierto tiempo en suspensión. En la tercera y última pasada, se usó pastillas cono hueco.

Como conclusión, se vio que tanto el aplicador como el técnico poseen diferentes herramientas a la hora realizar una aplicación.  Depende de cada caso seleccionar la mejor estrategia de pulverización. No es lo mismo pulverizar con viento que sin viento. Tampoco es lo mismo si se pasa un fungicida para control de Roya en hoja bandera en trigo, ubicada en el estrato superior del cultivo, que si se pasa para control de enfermedades de fin de ciclo en soja, como Septoria, donde se debe llegar al estrato inferior del canopeo.

Demostración a campo del correcto manejo de envases y productos fitosanitarios conforme a las BPAs. 

 

Otra de las charlas estuvo a cargo del ingeniero agrónomo Walter Tanducci. Con el objetivo de evaluar los beneficios que brindan los cultivos de servicio al sistema, nos trasladamos al ensayo de la Red de Cultivos de Servicios de Aapresid, donde hay distintas especies sembradas, ya sean puras o en diferentes mezclas, combinando especies de varias familias: vicia, vicia villosa, trébol blanco, trébol persa, trébol subterráneo, rabanito forrajero, avena blanca, avena strigosa, centeno.

Walter comentó que los productores son aprovechadores de energía y administradores de agua. “La energía siempre está y tenemos que aprovecharla de la mejor forma posible; el agua a veces está y a veces no, por lo que debemos administrarla de la manera más eficiente posible. Para lograrlo, podemos intensificar la rotación y ser eficaces en el uso de nutrientes a través de la  incorporación de CS, lo cuales también permiten transformar el agua en C, N y raíces, aprovechándola y no dejándola ir”, explicó.

A su vez, Tanducci detalló los resultados de ensayos que realizó con vicia villosa como antecesor de maíz, fertilizado con distintas dosis de N en 3 localidades diferentes: Bengolea, Monte Maíz y Monte Buey.  La conclusión fue que en ambiente con buena disponibilidad hídrica, siempre  el maíz rindió más con vicia de antecesor que sin vicia. En cambio, en ambiente seco se obtuvieron mejores rindes cuando el maíz se hizo sin vicia y siempre hubo respuesta al aumento en la dosis de N, tanto con o sin vicia de antecesor.

“La vicia es una muy buena opción como CS, pero hay que saber cuándo es el momento óptimo para secarla, qué cultivo es el ideal para sembrar luego de esta y si este cultivo estará en un ambiente de año niño o niña”, aseguró. Además, aconsejó sembrarla lo más temprano posible para que el inicio de su crecimiento vegetativo se dé con las buenas temperaturas de otoño, ya que luego en el invierno, el crecimiento se frena por el frío. En lo posible hacerle una doble inoculación, para así asegurar que la semilla se empape bien con el inoculante.

En lo que respecta al momento de terminación, el ingeniero agrónomo juega un rol importante en la toma de decisión de cuál es el momento óptimo. “La etapa de floración podría ser un buen período, muchas veces depende de cómo viene el año en relación a lo climático. Si se la seca en forma temprana, es decir, 25 días antes de la siembra del cultivo posterior, tenemos 30 mm más de agua en el perfil que secándola en forma tardía, lo cual en un año seco es significante poder tener esa cantidad de agua en el perfil. La terminación puede hacerse en forma química, lo cual no es muy recomendable, ya que no es fácil su control por este método, o en forma mecánica con rolo faca”, aclaró Walter.

En relación a la fertilización, aconsejó realizarla sobre todo si estamos bajos de P, caso adecuado para usar súper fosfato simple o triple.  Otro consejo fue hacer monitoreo de la vicia ya que suele ser hospedante de diferentes plagas, como chinches o isocas cortadoras.

Al concluir, aclaró que una buena densidad de siembra podría ser 200 – 220 mil semillas/ha, siempre que se logre una buena distribución. En mezcla con centeno, hay que ajustar la densidad ya que este suele asfixiarla por tener un crecimiento inicial más rápido.

Walter Tanducci mostró los resultados del ensayo de la Red de Cultivos de Servicios de Aapresid.

Para finalizar la jornada, el ingeniero agrónomo Fernando Salvagiotti (INTA Oliveros) brindó a los productores presentes, consejos sobre fertilización. El primer paso fundamental es muestrear, es decir, hacer análisis de suelo para saber qué cantidad de cada nutriente tengo en mi lote.

“La fertilización nitrogenada a largo plazo, debemos pensar en incluirla al sistema en forma orgánica, como podría ser a través de una vicia que actúe como fertilizante biológico y no con fertilizantes de síntesis química los cuales se lixivian con facilidad”, comentó. No pasa solo por el hecho de sembrar una vicia como CS, si no hacerle el manejo nutricional adecuado para que la misma tenga una buena producción de MS. La liberación de N por parte de ésta es en forma gradual, a raíz de unos 50-60 kg de N al maíz siguiente y unos 30 kg al próximo año, para una vicia de 5000 kg de MS/ha. 

En lo que refiere a la fertilización foliar, se utiliza casi exclusivamente para aplicar micronutrientes, los cuales suelen ir a bajas dosis, como es el caso del Zinc. También puede emplearse para aumentar el nivel de proteína en granos de trigo y así mejorar la calidad, pero no influye en el rendimiento.

En el caso de la aplicación de UREA, la eficiencia de la misma depende de la temperatura y la humedad. Lo ideal es que posteriormente a la aplicación llueva como mínimo unos 10 mm que faciliten la incorporación al suelo y así evitar pérdidas por volatilización.

“Respecto al P, un suelo bien dotado de este elemento cuenta con 18-20 ppm, lo cual sería lo ideal, en los suelos agrícolas de nuestra zona es complicado tener esos valores, generalmente andan en 10-12 ppm por lo tanto debemos pensar estrategias para mejorarlo y estabilizarlo a largo plazo”, manifestó Salvagiotti y explicó que se necesitan entre 5 y 8 kg de P para aumentar 1 ppm, lo que evidencia un costo elevado. El objetivo sería mantenerlo 18 ppm y fertilizar para lo que consume el cultivo. Aplicar P a la siembra de trigo, permite, al tener los cuerpos de la sembradora más cerca, obtener una mejor distribución del elemento en el suelo. El P que entra a este, es retenido por la arcilla, y posteriormente liberado en forma gradual muy lentamente. En suelos tropicales como los de Brasil, los cuales son muy ácidos con un pH de 3, suele aplicarse con protectores para no ser retenido por los coloides. Por el contrario, en nuestra zona no es necesario, ya que los suelos son de neutros a levemente ácidos.

Durante la jornada se destacó la importancia de realizar análisis de suelo para diseñar una correcta fertilización.

Desafíos de comunicar el trabajo del productor

Cómo mejorar la comunicación con nuestra comunidad fue la problemática planteada por la Regional Paraná quien organizó una jornada con periodistas especializados en agro.

El 2 de Noviembre en el  SUM de la Facultad de Ciencias Agropecuarias UNER, se realizó una jornada con gran convocatoria organizada por la Regional Paraná donde se abordaron los principales puntos a fortalecer en la relación campo – ciudad. 

En este sentido, Matías Longoni, periodista  especializado en agro, abrió el encuentro comentando que si bien no viene del sector agropecuario, de tanto convivir con productores aprendió a quererlos, a comprenderlos y a entenderlos. Es que Matías trabaja como conductor, cronista y editor de Bichos de Campo.

Según Longoni, los prejuicios sociales son como etiquetas que se cuelgan a todos los de una misma especie, sin importar la edad o los contextos históricos que les haya tocado atravesar: “Si sos bombero, sos un héroe; si sos periodista, quizás te pongan el mote de mentiroso; si sos militar, se te dice asesino; si sos rockero, drogadicto; político: ladrón”.

Con respecto al sector agropecuario, el periodista describió los diez prejuicios que predominan: Llorones (la ciudad considera que la gente del campo siempre se está quejando); oligarcas (en el imaginario urbano el campo siempre formó parte de una clase privilegiada); terratenientes; ambiciosos; negreros (por el alto porcentaje de trabajo en negro); soberbios; contaminadores; cipayos; y conservadores (a pesar de que hay un amplio número de productores ávidos de nuevas tecnologías).

Después de exponer cada uno de los prejuicios, Matías dijo que para él el problema no es de comunicación sino político, de toda la sociedad argentina, la cual hoy en día está muy fraccionada, sin un proyecto colectivo. Si bien se puede resolver hablando, con decir una verdad no alcanza. El conflicto tiene una raíz histórica y como tantos otros debates, no encuentra cauce político. “Tiene que ver con un país amorfo donde el 40 % de la sociedad y, por lo tanto, la atención de los políticos, está concentrada en Capital Federal”, sostuvo. Esta fractura se suma a los riesgos tradicionales del negocio agropecuario, que son el climático y el mercado.

Longoni remarcó que la falta de un programa común que intente zanjar la grieta, es otra de las causas que sostiene estos problemas. “Estamos ante una chance histórica para tratar de acercar posiciones y debatir un nuevo proyecto nacional que pueda albergar a todos. Hay que considerar el nuevo rol que le cabe a Argentina en un mundo que está agotando su capacidad de producir alimentos y que vuelve a mirarnos con otros ojos. Se debe reconsiderar y recalificar al sector agroalimentario como un eje central en la economía. Para eso debemos aceptar que somos parte del problema, y que aún el más ingrato de los preconceptos tiene un viso de realidad”,  explicó.

El periodista aclaró que si bien para algunos comunicar es contar solo historias bonitas y exitosas, un exceso de este tipo de historias es tan nocivo como contar siempre lo malo porque deforma la realidad. “Hay que contar lo que sucede”, concluyó.

El segundo en exponer fue Ricardo Bindi,  presidente y director de Canal Agrositio, profesor de Agronegocios en la Facultad de Ciencias Agrarias UCA y  columnista Radio La Red AM 910.

Ricardo planteó que estamos en una sociedad con constantes cambios. Uno de ellos se da en el área de la comunicación ya que se comunica distinto a tiempos anteriores. Si bien no sabemos si esas nuevas formas de comunicación son buenas o malas, sí es real que los cambios son notorios.  A su vez, Bindi explicó que en nuestro país, en estos últimos años, ha cambiado la cultura del trabajo donde hay emprendedores pero también crecieron los subsidios que generan dependencia del estado.

“Argentina hoy tiene la gran oportunidad de generar un montón de alimento, energía, bioenergía. También tiene debilidades como país, como el costo argentino, la cultura del trabajo,  la falta de instituciones fuertes, y amenazas como la contaminación, conflictividad mundial, exponencialidad alimentaria”, explicó el periodista.

Bindi citó a Eduardo Galeano: “Culto no es aquel que lee más libros, culto es aquel capaz de escuchar al otro”  en referencia a la importancia de saber cuánto escuchamos al otro para entender y cuánto nos escucha el otro nosotros. Entonces, una primera idea sería generar espacios para escucharnos. En esta línea, destacó que comunicar no es informar, comunicar no es dar datos aislados, si no tratar de generar un relato más armado para que le quede al destinatario, creando atmosferas de confianza. A veces la cuestión no es de llenarse tanto de información, si no saber hacer.

Ricardo aconsejó a los agrónomos tomarse el tiempo necesario para entender cómo comunicar de la mejor manera y comentó  tres formas de hacerlo: verbal, vocal y gestual.

El periodista dijo que si bien el sector agro tiene problemas de comunicación, por otro lado tiene profesionales, productores, técnicos con muchas cosas importantes para brindar.  “Tenemos que ser los grandes protagonistas del futuro. Si no empezamos por nosotros mismos cambiando o tratando de ayudar a otro a que cambie, no se puede esperar que ningún otro lo haga, que cada uno tiene que ser artífice no solo de su propio destino, sino también de su propia familia”, concluyó.

El encuentro finalizó con la charla de Miguel Ruberto, también periodista, conductor de Campo en Acción y Presidente de la Asociación entrerriana de Periodistas agropecuarios.

Miguel comentó cómo en la provincia de Entre Ríos, abordaron el desafío comunicar lo que hacen cada una de las cadenas agroalimentarias de la región hacia el resto de la comunidad.

En línea con este objetivo, armaron una asociación de periodistas agropecuarios con la intensión de capacitarse. Así vieron la lógica de cada una de las cadenas de producción que hay en Entre Ríos, las economías regionales, conocer las historias, los datos duros y concretos de cada una de las producciones. Es que es una provincia pastoril – agrícola que agrega valor en varias de sus cadenas, como el arroz, arándanos, cítricos.  El reto siempre es el mismo: cómo comunicar hacia el que desconoce la actividad agrícola, lo que hace el pequeño productor, aquel que cría ovinos en el norte de la provincia o el que tiene un desarrollo importante. A su vez, hizo hincapié en la importancia de comunicar las grandes posibilidades de generar trabajo que tiene el agro. 

Además, Miguel hizo referencia al enfrentamiento en el año 2008 por el aumento de las retenciones al sector productivo. Él considera que ese conflicto fue un antes y un después para el agro porque permitió entender cómo funcionan las cadenas, pero a su vez,  reconoce que no sirvió para armar, estructurar e institucionalizar esa gran fortaleza que tiene el campo en una institución que permita mejorar la comunicación, capacitar a los trabajadores, los profesionales, los empresarios y los dirigentes.

 “También hay que llegar a los medios de comunicación más importantes para transmitir estos mensajes que hagan comprender toda la riqueza que genera el campo, y cómo en los pueblos se paralizan las diferentes actividades cuando al campo le va mal”, indicó el periodista.

Para todo esto, considera que hace falta una estrategia de comunicación común entre los distintos actores del agro que permitan mostrar los engranajes, inclusive la cuestión económica para que el alcance sea mucho más efectivo.

 La jornada nos dejó la importancia de comunicar a los sectores ajenos al agro, lo que hacemos desde el campo  y así achicar brechas y desandar prejuicios.

Tecnologías de proceso y de insumo asociadas para el control de malezas

Cultivos de servicio, aplicaciones selectivas y herbicidas integrados por el conocimiento para sostener la productividad y disminuir el impacto ambiental fueron los ejes de la Jornada a campo organizada por la Regional Los Surgentes – Inriville y REM el pasado jueves 8 de noviembre. El anfitrión fue Gabriel Pellizzón quien abrió las tranqueras de su establecimiento para poder observar  distintos ensayos.

Sustentabilidad, Acción y Sociedad

Con el objetivo de articular estos tres ejes, desde la Regional Lincoln organizaron el décimo primer Simposio  en el predio de la Sociedad Rural de dicha localidad.

Claves para mejorar los rindes de Trigo y Cebada

La Regional La Pampa organizó la jornada Un productor en acción con el propósito de intercambiar conocimiento sobre fertilidad y conservación de suelos y manejo de malezas en relación a Trigo y Cebada.