Claves para mejorar los rindes de Trigo y Cebada

La Regional La Pampa organizó la jornada Un productor en acción con el propósito de intercambiar conocimiento sobre fertilidad y conservación de suelos y manejo de malezas en relación a Trigo y Cebada.

El 1 de noviembre, tuvo lugar una nueva jornada Aapresid. En esta ocasión, se realizó  a campo en el establecimiento El retoño en La Pampa.  Unos 40 productores de la zona, se dieron cita para escuchar a los disertantes Andrés Corró Molás, Cristian Álvarez y Matías Saks, hablar sobre los cultivos Cebada y Trigo. Horacio Irisarri, Director Adjunto del programa Regionales, fue el responsable de dar la bienvenida a los presentes para luego dar  comienzo al encuentro. 

Los ingenieros agrónomos Cristian Álvarez (INTA) y Matías Saks (Bunge) definieron algunas pautas de manejo de fertilización en cultivos invernales. “Para lograr una interacción genotipo/ambiente/manejo, una parte fundamental es el ambiente, hay que preguntarse qué calidad y qué materiales tenemos para lograr productividad”, afirmaron.

Una de las principales variables a tener en cuenta es el suelo. “Como indicadores para análisis de suelo hay que considerar MO y P Bray. A su vez, ver cómo estamos y cómo afecta la movilidad de nutrientes. Se ve que en zonas de buen cantidad de P el cultivo responde igual, tal vez porque el P no estaba disponible por otras cuestiones”, aseguraron los ingenieros.

Las gramíneas pueden aportar el C que está faltando. Muchas veces cuando falta C hay problemas de estructura del suelo y se reduce significativamente la infiltración del agua. “Estamos acostumbrados a que tenemos un problema y salimos a comprar insumos para suplir esas pérdidas. Tenemos que mirar antes cuál es la causa del problema para poder encontrar la solución correcta. Pensar en qué es lo que no puedo comprar, qué tengo que construir”, aconsejaron.  

Si bien la zona de estudio es arenosa, hay suelos compactados donde no entra el agua y ésta se pierde en grandes cantidades por la disminución de la capacidad de retención del suelo. Por esto mismo, a la hora de mirar el suelo hay que buscar colores oscuros, cuestiones estructurales que permiten entender cuál es su vocación de servicio. Hay que lograr suelos con capacidad de entregar agua y nutrientes. Una herramienta clave en esto es el barreno. 

En relación a trigos de alto potencial de rinde, con una buena fertilización podemos llegar a corregir calidad. En cuanto a cómo impacta la pérdida de calidad en el ingreso por ha, en función del contenido de proteína, explicaron que a medida que perdemos calidad también perdemos USD/ha que podríamos estar obteniendo.

En nuestros sistemas el rendimiento del trigo está explicado 80% por el agua. Asimismo, el  Fósforo es clave para la producción de dicho cultivo. En cuanto a la relación insumo – producto, en la mayoría de los casos el rendimiento paga el producto. Ante esto, concluyeron que el ambiente está limitando el rendimiento y la eficiencia en el uso de los recursos e insumos.

 

A modo de cierre Cristian y Matías destacaron:

  • Aprender a manejar el agua que es la principal variable que después no se puede corregir.
  • Evaluar bien qué tipo de manejo usar a partir de los indicadores que nos permiten predecir algunas cuestiones.
  • Identificar el potencial del ambiente.
  • Hacer gestión de agua y de suelo a partir de indicadores. Debemos mirar el sistema, no las partes.

 

Luego fue el turno de Andrés Corro Molás (Ingeniero agrónomo – INTA Gral. Pico y UNLPam) quien explicó las distintas enfermedades que se pueden presentar en Trigo y Cebada.

Los cambios en los patosistemas que pueden darse son aumento de roya del tallo (predisposición de condiciones) y amarilla (cambio de raza). Al mismo tiempo, hay que estar alertas con royas porque se puede dar un encadenamiento de las mismas según etapa del ciclo. También puede darse un aumento de problemas por Carry over, mayor predisposición de eventos extremos. Otros cambios son Pietín en cereales (problemas de suelo) manchones en menor macollaje. Otro inconveniente es la podredumbre radicular: Rhizoctonia, donde no se ve decoloración negro, solo pocas raíces y es más frecuente en Cebada.

 

Andrés también explicó las distintas enfermedades que pueden presentarse en Cebada:

  • Mancha en red.
  • Escaldadura debido al frío, la lluvia o rastrojo de cebada.
  • Mancha borrosa está en el rastrojo y puede venir por semilla. Pueden generar síntomas en raíces parecidos a Rhizoctonia, aunque no es muy frecuente.
  • Bipolaris: mancha de color oscuro con un halo sin reticulado (DIF con mancha en red)
  • Salpicado necrótico por ramularia: no aumenta en tamaño sino en número de manchas, muchas manchas pequeñas.
  • Carbón volador se transmite por semilla, aplicar tratamiento con curasemilla sistémico.

 

Criterios para manejo de enfermedades:

  • genética: elección de cultivares, comportamiento sanitario.
  • manejo cultural: rotaciones, manejo de fertilidad, fecha de siembra óptima, sistema de labranza.
  • control químico: el costo del tratamiento es menor al incremento del rendimiento. Hay que aplicar en el momento justo porque llegar tarde significa perder área foliar.

 

Dentro de estos criterios, Andrés afirmó que la mejor herramienta de manejo de enfermedades es la genética. En cuanto al manejo cultural, este tiene impacto en las enfermedades del cultivo, una mejor nutrición nitrogenada en trigo es igual a más royas y menso mancha amarilla. Por último, el mayor de rendimiento por uso de fungicidas en cultivares susceptibles presenta incrementos significativos en la región.

En las estaciones se vieron ensayos de variedades, fertilización y calicata.

Cristian Álvarez de INTA contando sobre el suelo, los horizontes y las causas que limitan a la cebada sembrada.