Experiencias en mejoras del suelo y rindes de cultivo

La Regional 25 de mayo organizó una jornada a campo, el 1 de noviembre en el  Establecimiento Cruz de Guerra, Valdés.  Unas 200 personas asistieron a esta jornada técnica para compartir las experiencias de ingenieros, técnicos y productores en el camino de la sustentabilidad.

A través de cuatro estaciones, se mostraron resultados de aplicar cultivos de servicio, manejo diferenciado por ambiente, sistema ganadero y textura y estructura del suelo. A su vez, en una 5ta estación, se recorrieron 3 ensayos en Soja y 3 en Maíz, con la participación de empresas las cuales mostraron la performance de sus productos herbicidas para control de diferentes malezas.

Estación 1. Cultivos de Servicios

Ignacio Alzueta explicó  que empezaron a trabajar en Cultivos de servicio porque notaban que el suelo se iba degradando en forma progresiva. Asimismo,  veían que para ser más sustentables tenían que intensificar la producción, no quedarse con la tradicional rotación de trigo/soja – maíz – soja, ya que el suelo pasaba demasiado tiempo sin ningún cultivo implantado.  “Al incorporar más cultivos a la producción,  si se trata de un cultivo de grano mejor, ya que voy a tener una devolución económica, pero hay ambientes que no me permiten hacer dos cultivos de granos consecutivos, y ahí aparece la opción del cultivo de servicio”, aclara Alzueta.

El principal beneficio que aporta el Cultivo de servicio es el control de malezas, pero también contribuye con nutrientes al sistema, descompactación, cobertura, etc.

En esta línea,  Andrés Garciarena mostró dos lotes con cultivos de servicio:

– Un lote de centeno, sembrado sin fertilizar sobre rastrojo de maíz, el cual fue quemado a los 2 meses y no se observa presencia de malezas. Comparado con otros lotes donde se hizo control químico, con cultivo de servicio el costo es menor. La idea es quemarlo antes de que semille, por dos motivos: uno es para no tener centeno guacho en el trigo que se va a sembrar en el próximo año, y el otro es para evitar que el cultivo llegue a la etapa que más cantidad de agua consume. Se puede obtener una muy buena cobertura, sin necesidad de llegar a que el cultivo grane, sobre todo si se lo fertiliza.

– En el otro lote que mostró, se pudieron ver dos situaciones: centeno más vicia y avena más vicia. En ambos casos, se roló una pequeña parte para ver las diferencias.  Andrés aclara que en el rolado no hay que cortar el tallo, si no hacerlo estallar para que ingrese el aire y seque la planta, y no queden espacios descubiertos donde puede nacer yuyo colorado. Esta opción de centeno más vicia también es más barata que hacer control químico y muestra excelentes resultados para el control de malezas.

Lote de centeno quemado antes de que semille para evitar el centeno guacho y no llegar al momento en que consume más agua.

 

Estación 2. Agricultura por ambientes

Juan Pedro Taverna  y Tomás Oesterheld explicaron de qué se trata la agricultura por ambientes. La misma es el manejo diferenciado de un cultivo dentro de un mismo potrero con el objetivo de alcanzar la eficiencia de los recursos, aplicando dosis necesaria de insumos según lo requiera el cultivo en cada sector del potrero.

“Lo que se hace es diferenciar los ambientes en el lote, en loma, media loma y bajo, y luego muestreos de suelo diferenciados para cada ambiente. Además, se recopila información a través de mapas de suelo, de rinde, etc.”, detallaron los ingenieros.

Taverna mostró un mapa de rinde del lote donde se ven contrastes muy notorios en rinde de maíz en los diferentes ambientes. Luego,  expuso un mapa de altimetría del mismo lote con diferencias de hasta 2 m, lo que explica de alguna forma esas diferencias de rinde.

“Al superponer el mapa de rindes con el de ambientes, se ve que en cada ambiente el rinde fue muy diferente, esto hace pensar que se debería hacer un manejo diferencial para cada ambiente”, afirmó Juan Pedro.

Oesterheld agregó que estamos bombardeados de información y que el desafío está en cómo convertirla en conocimiento y este en habilidad y acción. “Lo ideal sería que todos trabajemos en forma conjunta. Una persona que se especializa en algo y desconoce de otros temas que lo rodea, termina siendo un analfabeto para esa cuestión”, concluyó.

 

Estación 3. Sistema ganadero en Cruz de Guerra

Martín Garciarena y José Berretta comentaron que el ganado criollo que se observa a campo, en su mayoría lo tienen en los establecimientos de La Pampa y San Luis, los cuales son campos rústicos, de grandes extensiones y montes. En el campo de Cruz de Guerra, en su mayoría tienen raza británica. “El ganado criollo puede ser mejor o peor en diferentes aspectos comparado con el británico, pero los resultados finales suelen ser similares”, dijeron.

Si bien el fuerte de ellos es la cría, suelen hacer terminaciones a corral con materia prima del campo, como silo de maíz, grano de maíz partido y algún concentrado proteico que se compre.

A su vez, explicaron que una opción para la ganadería es el pastoreo de cultivo de cobertura. Si bien todavía no se conoce mucho sobre la técnica de cómo, cuándo y qué pastorear, es algo que hay que aprender y saber manejar.

Estación 4. Textura y estructura del suelo

“El volumen total del suelo es prácticamente la mitad sólido, formada por minerales y un breve porcentaje de MO, y la otra mitad por agua y aire”, detalló Guillermo Peralta, Ingeniero Agrónomo.

Las partículas microscópicas del suelo se unen formando microagregados y estos a su vez se unen formando macroagregados.  A su vez, la MO activa actúa como pegamento, protección y combustible.

Cuando un suelo se densifica, disminuye la infiltración de agua, ya que los poros se encuentran colapsados, hay menos cantidad de macroporos y, en consecuencia, se incrementa la resistencia de penetración de las raíces.

“Si comparamos un perfil compactado con uno no compactado, vemos que en este último no solo hay mayor cantidad de poros en los primeros centímetros de suelo, sino que también hay mayor continuidad del sistema poroso en profundidad del perfil. La presión que ejerce la maquinaria agrícola se transmite como presión hacia abajo generando una compactación en profundidad”, explicó el ingeniero agrónomo y ejemplificó que en una soja en R7 se ven diferencias notorias en el desarrollo radical, entre un suelo compactado y en uno sin compactación.

Guillermo mostró diferentes elementos para distintas mediciones que se pueden realizar en un suelo, como el penetrómetro para medir compactación, el cilindro de volumen conocido para medir densidad aparente o la soga para medir cobertura en superficie.

Para finalizar, Peralta enumeró las herramientas con las cuales contamos para mejorar la estructura del suelo:

  • Intensificar las rotaciones, ya sea con cultivos invernales para grano o cultivos de cobertura.
  • Diversificar especies para variar entre calidad y cantidad de rastrojos, con mezclas de leguminosas y gramíneas.
  • Mantener una nutrición balanceada: N, P, K, S, pero también Ca y Mg y micronutrientes.
  • Prevenir y prestar atención al tránsito (humedad, moderar el ingreso de tolva al lote, pensar tipo de neumático) para alcanzar uno más controlado y moderado.

Peralta mostró las desventajas del suelo densificado y las herramientas para mejorar esta situación.