Fue difícil pero lo importante es ahora

“Apostar al futuro” sin olvidar el pasado fue la premisa de la jornada de la Regional Sánez Peña de Aapresid realizada el pasado 1° de abril. Repasamos lo más sobresaliente.


Más de 140 personas se dieron cita el pasado 1° de abril ante el llamado de la Regional Sáenz Peña de Aapresid. La jornada titulada «Apostar al futuro” sin olvidar el pasado» se dividió en un recorrido por dos estaciones y unas charlas a salón.

El Ing. Agr. Martin Gouyon, presidente de la Regional, se encargó de dar la bienvenida y agradecer la participación de las empresas que año a año acompañan los eventos del grupo.

Respecto al sugerente título de la jornada, Gouyón dijo que fue difícil y dura la convivencia con políticas públicas que desestimaron el sector productivo, y que hoy, si bien falta mucho por hacer, el productor se muestra entusiasta y desea volver a apostar a sistemas productivos sustentables, con rotación de cultivos y buenas prácticas.

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Estación 1: Ensayos comparativos de las nuevas variedades de soja adaptadas a la zona.
Ing. Agr. Cristian Salomón.

Por las características de la región, la eficiencia en el uso del recurso agua es una premisa que ni siquiera se discute.
Independientemente de la lluvia, pues poco se puede hacer al respecto, el titular del grupo regional analizó qué tipo de herramientas de manejo están a disposición.

En primer lugar, explicó Salomón, «una estrategia clave es la de disminuir la demanda hídrica ambiental con cubierta vegetal; además, como consecuencia directa favorecemos la macroporosidad y generamos una estructura más estable».

«Otra herramienta que nos permite jugar, es la fecha de siembra; cuanto más retrasamos la fecha de siembra, más eficiente en términos de estabilidad será la producción, y es fundamental tener como aliada a la tecnología y jugar con grupos de madurez que se adapten a las condiciones que se predicen» profundizó.

Respecto de los grupos de madurez, en la región están avanzando grupos más cortos que los tradicionales (grupos 8), grupos 6 y 7 que empiezan a tomar protagonismo, determinados. Es una tendencia la de acortar los grupos de madurez, pues los nuevos materiales están mostrando mucha estabilidad de rendimiento y buenos potenciales.

La genética en soja pudo desarrollar materiales con un período reproductivo largo y esa ventana les permite captar buenas condiciones para un mejor rendimiento.

«Es fundamental que estemos informados respecto de las condiciones climáticas que se pronostican, y sin dudas, conocer la realidad del lote: ¿de cuanta agua dispongo en el perfil?» dijo.

Haciendo referencia a la sanidad de la planta, se revisan los materiales INTACTA, y el disertante hizo hincapié en el uso de refugios para cuidar las tecnologías que se generan, «darle perseverancia».

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Un equipo de lujo. Regional Sáenz Peña de Aapresid.

Estacion 2: Ensayos comparativos de híbridos de maíz.
Ing. Agr Darío Olesczuck.


El Ing Agr Darío Olesczuck, dio inicio a su espacio presentando diferentes maíces con distintas tecnologías. En la región, se están empezando a emplear con frecuencia, híbridos que contemplan el potencial de rinde de los templados, con la adaptación a la región que manifiestan los maíces tropicales.

«La rotación de cultivos que incluyan cantidad y calidad de rastrojos es la herramienta indispensable para dar sustentabilidad a los sistemas agrícolas» aseguró al tiempo en que explicó que «el maíz, es muy eficiente en la producción de grano y biomasa por unidad de recurso consumido, y en una región donde los recursos no sobran, estas cualidades son supremas».

La sustentabilidad del sistema agrícola implica beneficios crecientes y sostenidos en el tiempo, cuidando los recursos utilizados. El maíz en la rotación, beneficia el Balance de Materia Orgánica, de Nutrientes y Agua, controla las pérdidas por erosión y se interpone en el ciclo de malezas, plagas y enfermedades que afectan a los cultivos.


Cultivos de cobertura
Ing. Agr. Cristian Cazorla – INTA Marcos Juarez

Por último, el Ing. Agr. Cristian Cazorla se presentó ante los presentes dejando claro que todo su trabajo está basado en otra región, por lo que su propuesta fue tomar temas generales de manejo de cultivos de cobertura para luego poner énfasis en la región, con aportes de los participantes de la jornada.

Cultivos de cobertura son especies vegetales que se incluyen entre dos cultivos de renta, con una función y un objetivo específico, por ejemplo, aumentar la cobertura del suelo y los aportes de carbono.

Otro de sus usos podría ser el de controlar malezas problemas para disminuir el número de aplicaciones ya que el cultivo de cobertura representa una barrera para las malezas, primero, representa una competencia por la luz y en segundo lugar inmediato, la emergencia de las malezas se encuentra frenada por la barrera física que impone la cobertura.

El control es muy efectivo y aunque el ambiente y las malezas no sean las mismas en todas las regiones, el control es indiscutible siempre y cuando el cultivo de cobertura tenga una base mínima de kilos de materia seca, para asegurar cobertura suficiente, siendo la recomendación alcanzar una cobertura de 5.000 KMS/ha para garantizar efecto control.

El CC no se cosecha, y por lo general, cuando llega el estado reproductivo se interrumpe su ciclo estratégicamente, pues no es de interés la producción de granos.

¿Porqué hacer un cultivo de cobertura?

Un problemática vinculada con al incorporación de los CC al sistema de producción, es la pérdida de la fertilidad física del suelo, que es una realidad tangible en los suelos en la región pampeana y la ineficiencia en la captación del agua de lluvia incluso de parte de los cultivos de verano.

Cada especie que se emplea como cultivo de cobertura, se comporta diferente sobre todo en la degradación del residuo del CC, en todos los casos los kilos de materia seca disminuyen, «pero por ejemplo el centeno es un cultivo que deja mucho remanente mientras que el raigrass nunca alcanza el nivel de cobertura que tiene ese centeno al final del ciclo; este punto es útil para el control de malezas» dijo.

Un indicador que se emplea para saber de qué estamos hablando cuando un profesional sugiere “tenes que lograr esta cobertura con 4.500 kMS”, considera:

– Especie: centeno, avena, raigrass.
– Y un coeficiente que estamos desarrollando: “agua a la siembra”+”lluvia”.

Si se arranca con 300 mm entre las dos variables, seguro los niveles de materia seca serán interesantes con un centeno, pero difícilmente se llegue con un raigrass.
El análisis de las especies a implantar debe tenerse muy en cuenta, conocer los requerimientos y comportamiento de cada una.

Respecto de la reducción de las aplicaciones para el control de malezas, comparando el planteo en soja frecuente en la región de Marcos Juárez, donde se realiza un barbecho convencional con una aplicación de metsulfurón, luego en octubre una aplicación con glifosato con metolaclor, y en R2-R3 otra de glifosato; con una cobertura de centeno o triticale a la salida de una soja, la aplicación con metsulfuron no se realizaría y en glifosato también habría un ahorro.

Lo llamativo, es que a partir de este ahorro en herbicidas y el exitoso control de malezas, es que el productor empieza a incorporar cultivos de cobertura. El problema tocó el bolsillo, y las mejoras en términos de fertilidad de suelo, carbono, materia organiza no se traducen en número tangibles en lo inmediato.

El ciclo del nitrógeno, en las gramíneas sobre todo es fundamental. Las plantas en los sistemas toman nitrógeno, pero en los barbechos largos no hay cultivos. Con los cultivos de cobertura, se toma nitrógeno del suelo y este nutriente queda en la biomasa de la planta, pero queda en el lote porque NO hay cosecha, queda sobre el suelo, entonces está en superficie para descomponerse.

Hay materiales como la vicia, que se mineralizan y entrega rápido los nutrientes, la relación Carbono/Nitrógeno de la vicia no llega a 20, pero triticale la relación C/N llega a 40 cuando no se fertiliza y la mineraliza demora un poco más; es determinante el cultivo que sigue, una soja podría no tener inconvenientes, pero para un maíz tenemos que ser más estrategas. Debemos pensar cuál es el mejor antecesor para el cultivo de grano.

Cazorla explicó que llevanaños ensayando la cantidad de agua en el perfil, con un barbecho y con un cultivo de cobertura. Y al respecto dijo que los cultivos de cobertura, se comportan como reservorios de agua con respecto a los barbechos que tienen importantes pérdidas por evaporación.

Si bien las magnitudes varían por zonas, es válida la afirmación. También, depende de las especies de cobertura, el momento de secado y el cultivo antecesor.

El momento de secado del cultivo es clave, debe ser siempre antes de antesis para no consumir agua del cultivo siguiente. Por esto, y para conocer donde estamos parados, sugirió medir y tener conocimiento de la distribución de precipitaciones medias y la capacidad de almacenamiento del perfil, consumo de agua y la recarga de agua. Luego que se cosecha la soja, se mide el nivel de agua disponible inicial que se determina en laboratorio, para tener el dato entre el crecimiento del CC y su secado; el momento de secado es nuestra decisión y nos permite saber con cuánta agua vamos a disponer para la siembra.

Cuando hacemos un cultivo más en la rotación, gastamos más agua?

NO gastamos más agua, siempre y cuando tengamos presente que hacer un cultivo de cobertura representa:
-Mejor fertilidad física del suelo
-Incorporación de carbono
-Disminuye la erosión
-Incrementa el nitrógeno en el sistema, sobre todo si se emplean leguminosas
-Controla malezas
-Actúa como reservorio de agua, disminuye la evaporación

El suelo tiene memoria.

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