Genética y tecnologías en maíz y soja

Con la presencia de 80 productores, la Regional Aapresid Adelia María exhibió los ensayos realizados durante la campaña.

El pasado 26 de marzo, la Regional Aapresid Adelia María, con la presencia de miembros de las Regionales Aapresid Laboulaye y Vicuña Mackenna, realizó una recorrida por uno de los campos experimentales que arriendan con el objetivo de compartir con los presentes los ensayos de maíz y soja realizados durante la camapaña.

Pia Bonamico, ATR de la Regional, fue la encargada de dar la bienvenida y de introducir los temas centrales de la recorrida.

Bonamico detalló que en maíz, se realizaron ensayos con híbridos bajo diferentes densidades, y ensayos de fertilización. La intención fue probar el comportamiento de los perfiles genéticos en diferentes densidades y la respuesta a la fertilización. El año, fue extraordinario y esperan muy buenos rendimientos.
Por su parte, en soja se realizaron ensayos con diferentes variedades, incluida “Intacta”; y se evaluaron parcelas que contemplaban el empleo de fungicidas. Por otra parte, ensayaron la respuesta del cultivo a la fertilización foliar con macro y micro-nutrientes.

Representantes de diferentes empresas expusieron acerca de la adaptación, flexibilidad y perfil sanitario que tiene cada uno de sus productos.

Adelia

Luego, el Dr. Gabriel Espósito, profesor de la Universidad de Río Cuarto,  disertó sobre el comportamiento del cultivo de maíz e hizo foco en el maíz tardío,  nueva tendencia de la región que excede el sur de Córdoba y ya abarca gran parte de la superficie de la pampa húmeda.

Al respecto, el Ing. Agr. referente de la UNRC, considera importante saber que esta estrategia puede cambiar una vez más. Las fechas de siembra de octubre, eran las típicamente recomendadas para situar la floración en el mes de diciembre.

Espósito, explicó que la siembra tardía de maíz pone al momento más crítico y determinante para la definición del rendimiento, la floración por cierto, en el mes de febrero.

De esta forma, la receptividad de los estigmas acontece durante un período en el que el aire es más húmedo y el agua se aprovecha mejor, pues febrero es un mes más fresco que diciembre.

Respecto de la eficiencia de uso del agua, el maíz genera entre 20 y 24 kilos de grano por cada mm de agua utilizada. La siembra tardía, es una estrategia para aportar estabilidad al sistema de producción y resulta valioso reconocer que el maíz tiene limitantes reproductivas, es decir, el cultivo aislado y/o solo, no genera más espigas y no tiene capacidad de compensar como otros cultivos.

Es oportuno también considerar que este manejo predispone la aparición del Cogollero, plaga que fue muy favorecida por el breve y leve invierno del 2014, y que encuentra en este febrero y marzo, alimento y temperatura ideal para permanecer.

El especialista, considera que si bien la agronomía evolucionó muchísimo, aún resta que la climatología avance en la precisión de sus pronósticos, y por sobre todas las cosas, que mejore el precio del cultivo y que las políticas acompañen a la producción.

Respecto de la distancia entre surcos, el Dr. Espósito, explicó que no habría inconvenientes en sembrar un maíz tardío a 70cm, ya que la planta tiene las condiciones ideales para un rápido crecimiento; siembras a 52cm son posibles en años con buenos perfiles de humedad y buenos pronósticos de lluvias, y 35cm no sería una recomendación para la Región del sur-oeste de Córdoba.

Es fundamental saber que el maíz tiene un comportamiento muy poco “plástico”, pues no puede poner más hojas cuando se siembra a bajas densidades y no tiene capacidad de compensarlo; pero cuando la siembra es tardía, la planta se expone a un mayor fotoperiodo y por este motivo genera mayor cantidad de entrenudos y hojas; bajo estas condiciones, la densidad de siembra baja respecto de las siembras tempranas.

Nutrición 

Para el manejo nutricional del maíz, el Dr. Espósito sugirió balancear las aplicaciones adecuadamente, indicando la existencia de nutrientes sinérgicos y antagónicos.

Por ejemplo, el nitrógeno, el fósforo y el azufre, interactúan positivamente entre sí. El fosforo y el zinc, y el manganeso y el zinc, son antagónicos.

Además, debe considerarse el ambiente. En Córdoba es frecuente la secuencia: loma-media loma, por lo que hay que emplear las herramientas disponibles para realizar aplicaciones variables dentro de los lotes.

Recordó la importante de siempre considerar que el agua es el eje del sistema en un país donde la mayoría de los cultivos se hacen bajo secano. Sin agua no es posible realizar la nutrición; el nitrógeno y el agua son dos grandes motores del crecimiento.

Ya que se prevé un año con algunas limitantes de agua, es importante para este caso, considerar la incorporación de fósforo que sirve de gran ayuda al desarrollo radicular.  «Debemos asociar todas las estrategias de manejo para conseguir mayor rendimiento; subir la densidad sin fertilización no va a generar resultados extraordinarios» recalcó.

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