Lo importante es la familia… y si es en acción, mucho mejor

La familia Busquet Serra-Vigneau abrió las puertas de su establecimiento para contarnos cómo llevan adelante producciones agrícolas y ganaderas en convivencia.

El establecimiento La Matilde, propiedad de la familia Busquet Serra-Vigneau, fue el lugar elegido por la Regional Bolívar para realizar la jornada “Una familia en acción” y compartir las acciones e ideas que llevan adelante para enfrentar los problemas comunes propios de la convivencia productiva entre la agricultura y la ganadería, agravados por la situación hídrica que afronta la región.
La presentación de la jornada, que tuvo lugar el 17 de noviembre, estuvo a cargo del Lic. Mariano Iturriaga, Presidente de la Regional y administrador del establecimiento. A lo largo de los 17 años que tiene la Regional, el campo enfrentó sequías e inundaciones. Pese a las dificultades, siempre se apostó a generar y capitalizar conocimiento.
El establecimiento cuenta con 1400 hectáreas, con dos canales en el medio. Uno de ellos trae el agua de Bolivar. Según detalló Iturriaga, el registro de lluvia hasta ese momento era de 1200 mm, aunque señaló que La Matilde recibió mucha agua que vino de arriba. Así, los lotes agrícolas quedaron aislados y los lotes ganaderos complicados.
Las bases forrajeras que utilizan son pasturas de festuca consociadas con Lotus, a base de agropiro y pastizales naturales, silaje maíz, verdeos avena y sorgo para las recrías. El 90% de los terneros al pie de la madre y 3159 animales en 1350 hectáreas ganaderas.
Luego de la introducción, se dio inicio a la gira por las diferentes estaciones del establecimiento. El médico veterinario Federico Martínez junto a Gustavo Lagioia, del laboratorio Biogénesis Bagó, tuvieron a su cargo la primera estación sobre manejo sanitario de recría en inundaciones. Para vaquillonas que den servicio en otoño, los especialistas contaron que, con el destete, se hace una primera selección de fenotipo y estado. “La cola va a encierre”, señaló Martínez. En ese caso, con avena y maíz de autoconsumo. Lagioia remarcó la importancia de trabajar en conjunto para lograr mejores resultados en los establecimientos. “Nutrición, genética, manejo y sanidad, son los cuatro puntos claves para lograr la máxima productividad”, dijo.
La estación 2, situada en un potrero con pastura a base de festucas consociada con Lotus corniculatus y tenuis, estuvo bajo la dirección del Ing. Agr. Ignacio Bibiloni. Según comentó, la pastura perenne tiene mejor calidad y mayor estabilidad en cuanto a la producción. Sobre los verdeos, remarcó que producen mucho forraje y en un período más acotado de producción, y te atan a sembrarlos y lograrlos todos los años. En cuanto a Lotus, lo recomendó para las zonas encharcables. “Este recurso está destinado para el requerimiento de la categoría más sensible del campo, como lo es la recría de vaquillonas”, comentó.
Bibiloni comentó las consideraciones a tener en cuenta a la hora de elegir el tipo de pastura, como clima, suelo, condiciones de cercanía al asfalto, posibilidad de riesgo climático, condición de las instalaciones, manga, aguadas, distancias, entre otros puntos a contemplar. “Es clave caracterizar el ambiente para conocer bien las limitantes que se tiene y poder adaptar las tecnologías a la situación en la que estamos trabajando”, sostuvo. A modo de cierre, enfatizó en el barbecho para lograr una buena implantación.
La siguiente estación tuvo a los cultivos de servicio como protagonistas y la Ing. Agr. Victoria Peña Sotullo fue la encargada de hablar sobre ellos. ¿Qué necesita el suelo para que el ecosistema funcione mejor?, una pregunta que sirvió de disparador para mencionar tres patas de la producción: manejo, insumos y ambiente. “Estamos usando energía externa, pero tenemos que empezar a pensar en la energía que está dentro del mismo sistema, para que sea ésta la que le brinde al suelo lo que necesita. Es un proceso a largo plazo”, desafió la disertante. Asimismo, mencionó los servicios ecosistémicos que podemos aportar si se toman buenas decisiones: “Elegimos un cultivo a nivel local, y podemos reducir la contaminación de napas a nivel región, y reducir la generación de gases de efecto invernadero a nivel global. Se trata de ver cuál es la necesidad del sistema y elegir las especies que brindan esos servicios”.
¡Ambientando el maíz, ganamos todos!, fue el título de la cuarta estación a cargo del Ing. Agr. Gonzalo Pérez. El especialista brindó algunas recomendaciones para una fertilización variable en maíz. La variabilidad está asociada a la topografía, puede cambiar la capacidad de retención hídrica y variar la profundidad de las napas freáticas.
Sobre el fósforo, remarcó que es un nutriente altamente variable en los lotes y también dentro de cada ambiente. “Se requiere un muestreo más intensivo, 40/50 puntos de muestreo en una hectárea”, recomendó. Además del muestreo, se necesita conocer la productividad potencial del lote, para hacer recomendaciones, pudiendo recurrir a mapas de rindes o a imágenes satelitales de cultivos anteriores. Mientras que el nitrógeno, se limita a las productividades de años anteriores.
Por su parte, Agustín Nieto de la firma ASP, contó que determinaron tres dosis de fertilización nitrogenada a través de la plataforma Echelon y mostró los ensayos (dosis variable de urea con y sin fertilizante azufrado; dosis fija de urea con y sin azufre; y testigo sin fertilizar).
La última de las estaciones repasó algunas estrategias para el control de malezas en soja. El Ing. Agr. Eduardo Mosquera mostró los distintos ensayos con diferentes tratamientos, a base de herbicidas de las empresas DuPont, Summit Agro, Nufarm y Bayer.
El cierre quedó en manos de los anfitriones y dueños de la casa. Isabel Busquet y Alejandro Vigneau hicieron un breve repaso por la historia del establecimiento, que hoy ya suma 6 generaciones familiares que pisan la misma tierra. Muy emocionada, Isabel agradeció la presencia de todos los asistentes y expresó estar muy contenta de recibirlos en su casa y destacó el gran trabajo de la Regional para organizar una jornada que cerró con moño.