Punto productivo a favor para los suelos marginales

Con productividades de materia seca que duplican a la estepa de halófitas, estos ambientes olvidados se agregan a la planificación forrajera en campos de cría.

La experimentación en suelos marginales con el objeto de incluirlos en la planificación forrajera ha dejado atrás su caracterización como ambientes olvidados e improductivos.
Así lo demuestra el ensayo que lleva adelante el especialista José Otondo, de la Unidad de Coordinación Territorial (UCT) de Inta Chascomús, en suelos salinos sódicos (también identificados como potreros de pelo de chancho) en la cuenca del Salado.
Sembrando especies como Chloris gayana (grama rhodes) y Panicum coloratum (mijo perenme) ha logrado mejorar significativamente la productividad de estos ambientes durante el verano, momento en el cual estos suelos permanecen con una cobertura vegetal muy baja.
En diálogo con Infocampo destacó que “a lo largo de cuatro años continuos de ensayos con especies megatérmicas, éstas han superado dos cuellos de botella. Por un lado, el climático, y por otro, el de la productividad”.
Al tratarse de especies de climas subtropicales se ponía en duda su longevidad en un clima templado, y al mismo tiempo que su productividad superase a la estepa de halófitas.
De acuerdo con el técnico, estas especies han colonizado satisfactoriamente estos ambientes bajos, luego de haber atravesado cuatro inviernos, y uno de ellos (2007), el más frío de los últimos años.
Esto queda demostrado con observar el incremento de la productividad, que duplicó a los pastos naturales. El promedio de rinde obtenido con Panicum es de 5.500 kg de materia seca/ha, mientras que con Chloris se lograron 5.000 kg MS/ha.
No sólo es importante la mayor productividad de estos ambientes, subrayó el técnico, sino también y no menos importante, es la mejora, lenta pero progresiva, que se está logrando en las características físicas y químicas de los suelos.
Su falta de estructuración natural dificulta su implantación y manejo.
Por ello, tanto la fecha de siembra como las labores para sembrar las pasturas son variables muy importantes que aún están bajo estudio.
Según las diversas experimentaciones, la siembras de primavera son las más adecuadas para estas especies, que vegetan desde octubre (Panicum) y noviembre (grama) hasta marzo.
Con referencia al manejo, y a partir de los resultados que arrojan ensayos con cortes secuenciados, poseen una aptitud forrajera aceptable para vacas de cría. Es conveniente pastorearlas previo a la encañazón, ya que luego de la floración pierden digestibilidad, pasando de 60 a 70% en estado vegetativo a un promedio del 55%. Al mismo tiempo, se demostró que Panicum tolera hasta dos comidas por campañas contra 3 de Chloris.
Pergamino. Infocampo visitó, en la localidad bonaerense, un ensayo realizado en suelos hidrohalomórficos, con tres especies de Chloris. El ingeniero agrónomo Santiago Pisonero, a cargo del ensayo, sembró los cultivares Epica Inta-Peman, Fine Cut y Pioneer.
En esta primera campaña evaluó el comportamiento de los materiales y se comparó contra la situación testigo. La experimentación comenzó el 16 de enero y finalizó esta semana con el corte e hilerado de los materiales.
La siembra se realizó en directa y cada variedad fue sembrada con su densidad óptima: Pioneer, 12 kg/ha; Epica Inta-Peman, 8 kg/ha, y Fine Cut, 6 kg/ha.
Luego de 100 días de implantada se midió la productividad de los materiales con resultados sorprendente: Pioneer alcanzó productividades de materia seca de 4.300 kg/ha; Epica Inta, de 6.700 kg/ha, y Fine Cut, de 4.900 kg/ha y el testigo con 650 kg/ha.
Entre los puntos que se deben tener en cuenta durante el año de implantación, destacó Pisonero, es no consumir la pastura, ya que se debe generar el banco de semillas que permita su resiembra natural, además de proteger a la planta del pastoreo directo.

La productividad de la grama es notable (derecha) contra el testigo

DATOS TÉCNICOS

• Suelos salino-sódicos: pH mayor a 8,2, conductividad eléctrica mayor a 4 dS/m y porcentraje de sodio intercambiable mayor a 15.
• Chloris y Panicum: Aptitud forrajera no mayor a 65% en estado vegetativo y del 55% en post floración.
• Productividad: Chloris alcanzó los 5.000 kg MS/ha y Panicum los 5.000 kg/ha.