Sustentabilidad, Acción y Sociedad

Con el objetivo de articular estos tres ejes, desde la Regional Lincoln organizaron el décimo primer Simposio  en el predio de la Sociedad Rural de dicha localidad.

El 29 de agosto tuvo lugar el clásico Simposio Regional Lincoln Aapresid. En una jornada a salón, se dieron cita más de 130 asistentes que a lo largo del día, escucharon a distintos especialistas hablar sobre sistemas productivos mixtos, ganadería, actualidad económica y política de los mercados agrícolas.

Miguel Ángel Álvarez, presidente de la Regional Lincoln, brindó unas palabras de bienvenida y dio paso al ingeniero agrónomo Gustavo Almassio, quien expuso los beneficios de adoptar sistemas mixtos. “Las ventajas de contar con agricultura y ganadería integradas son el aporte a la estabilidad al sistema, el mejor aprovechamiento del agua, el reciclado de nutrientes y el arraigo territorial, entre otras”, afirmó.

El aumento de productores que han decidido diversificar las prácticas, surgió hace un par de años con la caída de los márgenes agrícolas motivo por el cual más personas intentaron hacer ganadería. Gustavo nombró que la creciente agriculturización es uno de los factores que complican la adopción, no solo por la rentabilidad, sino también por el éxodo rural, los mejores sueldos y condiciones de trabajo para empleados de agricultura que de ganadería. Otro factor es el régimen de tenencia ya que se consiguen alquileres por un año o menos.

“En general, la tecnología hoy utilizada en agricultura está más estandarizada, es decir, un manejo para control de chinche en Lincoln no varía mucho que en Tandil o Necochea. En cambio, en ganadería la brecha es enorme entre un productor promedio y uno de punta. Todavía hay gente que no hace tacto, servicio estacionado, que no tiene calendario sanitario, por estos motivos estamos con un 60% de destete que es un nivel bajísimo. Mientras que otros usan toda la tecnología disponible: IATF, trasplante embrionario, genoma, fertilización de pasturas y verdeos, reservas adecuadas, etc.”, explicó Almassio. Por estas cuestiones, remarcó que la tarea Ingenieros Agrónomos y veterinarios es ofrecer técnicas que simplifiquen los procesos para que puedan ser adoptados y así desterrar el “eso acá no se puede hacer”.

Respecto a la aplicación de cada planteo mixto dijo que este es único e intransferible, no comienza por el tipo de suelo o limitante climática, si no que la planificación ganadera debería partir de qué tiempo puede o quiere dedicarle el productor.

Luego, Gustavo contó su experiencia en sistemas mixtos. Actualmente ya no hace más barbechos largos, desde cosecha de trigo (fin de año) a siembra de gruesa (noviembre), debido a que con el tiempo fue aprendiendo que el suelo no quiere descansar, si no que necesita energía para seguir produciendo más micro flora y micro fauna.

Las pasturas perennes siempre forman parte de su planteo, porque si bien la siembra directa es fundamental, no es suficiente, por eso es clave rotar con pasturas para evitar la degradación del suelo de años sucesivos de agricultura. A su vez, contó que realiza manejo integrado de malezas, control de rama negra post silaje de cebada con ovejas, las cuales las tiene en el lote durante el verano y se ahorra una aplicación, de esta forma gasta menos plata y es mas sustentable.

Como cultivo de cobertura, Almassio detalló que usa avena sembrada en febrero seguida por pastoreo junio, julio, agosto y luego secada a mediados de septiembre. Después pasa a soja de 1era, con lo cual evita hacer barbecho y le queda cobertura ya que no pastorea en forma total. 

Respecto al Creep Feeding, es bueno para nutrir al ternero en el momento adecuado, es decir, cuando el ternero más multiplica. Asimismo, es una herramienta práctica y rentable, ya que en el comedero se le puede poner desde un alimento balanceado hasta avena o maíz, sobre todo en épocas de poco pasto.

A modo de conclusión, el ingeniero agrónomo explicó que en zonas con suelos de aptitud agrícola tenemos la posibilidad de “fabricar” una diversidad de comida para la ganadería. Además de alimento para las vacas, es alimento para el suelo, colabora en el manejo de malezas y en el aprovechamiento de agua.  También existen tecnologías de procesos, así como insumos para hacer posible su implementación.  “Un sistema mixto aporta estabilidad a la empresa agropecuaria y permite agregar valor en el campo, transformando granos en proteína animal. Todo esto es posible hacerlo en un sistema de SD, con cultivos de cosecha y si incluye pasturas mejor”,  concluyó.

La adopción cultivos de servicio y la diversificación de las prácticas agrícolas fueron factores destacados durante el exitoso encuentro.

El Dr. Alberto Quiroga (INTA Anguil) también estuvo presente en la jornada hablando sobre las ventajas y defectos del modelo productivo actual con visión a largo plazo. Para comenzar, explicó que cada vez que va a un campo, lo primero que mide es qué presión está haciendo el productor sobre el sistema a través de indicadores de presión (IP) o sobre el suelo, en especial, a través de indicadores de estado (IE). “Hay alrededor de 70 indicadores por los cuales el suelo “habla” y muchos de estos se aprecian sin necesidad de llevar al laboratorio a hacer análisis del mismo. Es decir, los IE son cómo se mueve un suelo bajo los efectos del IP, y cuando un suelo se expresa, se pueden identificar situaciones de conflicto que están afectando el sistema de producción. Entonces, entender esa presión y como se relaciona con la expresión del suelo, lleva a que usemos indicadores de respuestas (IR), o estrategias de manejo para poder anticiparse al conflicto”, aclaró.  Otro índice a considerar es la “huella hídrica”, el volumen total de agua dulce empleado para producir los bienes y servicios que se consume.

En cuanto a los nutrientes, Quiroga explicó que  en una Alfalfa de 10 tn de MS/ha, ya sea en un sistema pastoril o de corte, se van 124 kg de Ca, 27 kg de Mg, y 256 kg de K. “Estos no se fijan del aire como el N, por lo que una vez que sale del suelo hay que descontarlo. Así nos estamos llevando 407 kg de bases en un año. Si la Alfalfa se va por corte, se van del sistema y no vuelve nada, en cambio con el pastoreo, el animal devuelve el 60% con las excreciones. De esta manera, me llevo la mitad de las bases que me llevaría con el corte de la pastura”, detalló Alberto.

 

El hecho de hacer un silo no va a cambiar el pH del suelo, si no que va llevar 10 años de ganadería intensificada, para lograr mover las bases del sistema, que el suelo cambie el pH y que baje la saturación de bases. Con años consecutivos de silo, no hay devolución de C al suelo, y con el tiempo se verán las consecuencias, a corto plazo no hay reacción del mismo. Los kg de bases extraídos con esta Alfalfa de 10 tn de MS/ha, es mayor que la que se extrae con un Maíz de 9 tn de MS/ha.

 

Respecto al pH, dijo que está comprobado que hay una mayor respuesta a fertilización con N en lotes encalados tanto en trigo como en maíz, ya que aparece el Mg, el cual es un elemento que cada vez hay que tenerlo más en cuenta. Lo mismo pasa con la respuesta a P en kg de MS de alfalfa en suelos encalados, es muy superior que en suelos sin encalar.

 

La región semiárida pampeana no ha sido ajena a la expansión agrícola y al incremento de la carga ganadera en pastizales naturales. Si un productor de esta zona tiene una vaca cada 20 ha, y luego pones 2 vacas, va a producir más carne, pero ¿por cuánto tiempo?, al sacar las gramíneas del sistema, en este caso por carga de vacas, luego de unos años se pasa a un estado del suelo de absoluta degradación. Es decir, que este productor se movió por indicadores monetarios, 2 vacas en vez de 1, por 4 o 5 años produjo más carne, sin tener en cuenta los indicadores físicos del suelo.

 

Existen alternativas en lotes con extracción total de MS y sin devolución de residuos al suelo, como es el caso de los silos, para tener aporte de C y cobertura, esto se puede lograr con siembra de cultivos de cobertura, lo mismo se puede hacer en sistemas de monocultivo soja.

 

A medida que los suelos van perdiendo C, sobre todo MO, las partículas se van soltando. En consecuencia, el agua en un suelo en este estado no circula, ni para ingresar formando encharcamientos en superficie, ni para salir, ya que la planta no la puede tomar. En casos así, sembrar un Centeno, que produce 10 km/m2 de raíces, entre los cultivos de verano, como cultivo de cobertura, nos daría solución a esa compactación de suelo.

 

En un suelo con agregados ingresan 120 mm/hs, mientras que en un suelo compactado, con estructura laminar, ingresan 40 mm/hs. Este último caso se da muy a menudo en lotes con años de agricultura continua. Por lo tanto, estos suelos compactados, donde la infiltración es más lenta, causan excedentes hídricos que lleva a la confección de canales, desagües, alcantarillas por parte de organismos públicos para evitar anegamientos en zonas urbanas, sacándose de encima los excedentes que esos suelos no pueden administrar, cuando la solución sería subsidiar al productor para que rote el suelo con pasturas y así el agua pueda infiltrar en el perfil.

 

“Respecto a la distribución del agua, en un suelo sin cobertura, luego de caída una lluvia, en una parte ingresa un pequeño porcentaje y en otra se acumula mayor cantidad de agua, es el típico manchoneo que se observan hoy en día en los campos”, aseguró y comentó que en la parte donde ingresó menos agua, el cultivo se hace débil, viene la maleza y se adelanta a la cosecha. En un mismo suelo, con mismo cultivo pero con años de rotación, esa misma cantidad de lluvia caída se distribuye más homogéneamente en todo el lote.

 

La rotación es la clave para tener una buena SD, ésta sin ser acompañada por la rotación no puede ser sustentable, no va a juntar más agua si no hay cobertura en superficie.

 

Una muy buena opción como CC es la combinación de avena con vicia, no solo para el control de malezas en barbecho, si no que la vicia fija entre 80 y 100 kg de N, lo que representa casi 200 kg de UREA, entonces esto te permite hacer un maíz en diciembre sin fertilizar.

 

La ventaja de fertilizar un CC es que al secarlo en agosto, obtengo la misma cantidad de MS que secándolo en septiembre sin fertilizar, ganas 30 días, es decir si te preocupa el tema hídrico, fertilizando secas el cultivo 30 días antes, por lo que podes recargar el perfil obteniendo la misma cantidad de MS.

 

Luego del almuerzo,  continuaron las exposiciones con eje en la acción y en la sociedad.  Así,  “Mercados ganaderos y perspectivas” estuvo a cargo del licenciado Miguel Gorelik de Valor Carne, quien explicó que desde el año 1914 hasta principios de la década del 70, la evolución de la faena, medida en cabezas, tuvo una tendencia de fuerte crecimiento. Pero en los últimos 40 años la tendencia es negativa ya que, actualmente, se faena un 10% menos. Además, el peso promedio de faena también es más bajo que en aquella época, otro 10% menos, mientras que la población Argentina creció un 60%.

 

Consecuentemente, las exportaciones siguieron un recorrido parecido al estancamiento y declinación de la producción de carne en general.  “Argentina llegó a exportar 1 millón de dólares en la década del 20, y desde la década del 50 para acá la tendencia es levemente negativa, en el contexto de un mercado internacional que ha crecido muy fuerte, es decir, que la que se ha quedado fuera del mapa es Argentina”, afirmó Gorelik.

El precio de la hacienda viene con una marcada tendencia de largo plazo de crecimiento por encima de la inflación. Si bien en los últimos dos años se observa una leve caída, en los meses actuales se está recuperando de una manera bastante marcada. “Esta tendencia de aumento del precio de la hacienda por encima de la inflación, va continuar un tiempo más (salvo que se presente algún tipo de irregularidad, que es poco probable) aunque estemos en un contexto relativamente negativo dado por la baja del poder adquisitivo de los salarios por el aumento de la inflación”, explicó. 

“La evolución de las exportaciones mundiales de carne, es decir, el total del mercado internacional en los últimos 30 años, ha tenido un aumento muy importante del orden del 3% anual acumulado”, afirmó Miguel. Asimismo, explicó que esto está dado por un lado, porque hay países que están produciendo por encima de sus necesidades y exportan, y por otro,  porque han aparecido países que demandan más carne.  Respecto a los mayores importadores mundiales, Estados Unidos continúa siendo uno de los más importantes junto con China, el país de mayor crecimiento en este rubro. Corea del Sur también creció y Japón sigue teniendo importancia. A su vez, aparecieron países que antes eran irrelevantes como Chile, México, Irán, Israel. Del lado de la oferta, se encuentran India y Brasil como los 2 máximos exportadores a los cuales les sigue Australia y Estados Unidos.

Si hablamos de la exportación de Argentina de carne vacuna en los últimos 3 años, vemos que pasamos de las 200 mil tn equivalentes con hueso por año a 600 mil tn por año, algo que es muy favorable. Otro signo de esta mejor situación de las exportaciones es que después de 9 años, en junio casi cumplimos con la Cuota Hilton, con las 29500 tn que tiene asignadas Argentina, nos faltaron mil y monedas y seguramente este año lo vamos a cumplir.

Goelink destacó que se iniciaron negociaciones entre el Mercosur y Canadá, lo cual es muy alentador,  y que Estados Unidos aún tiene que terminar de habilitar sanitariamente a la carne Argentina. Si bien ya en 2015 la ha declarado apta y con un riesgo bajísimo de contagio de aftosa, todavía esto no se ha plasmado en una medida que permita el ingreso de carne a dicho país.

A modo de conclusión, el Director de Valor Carne, remarcó que si bien nuestro país lleva una larga fase de estancamiento y declinación en producción de carne vacuna, recientemente han cambiado las políticas dirigidas al sector, lo cual genera un ambiente de negocios amigable y favorable para lograr un aumento en la producción y en las inversiones de los otros eslabones de la cadena productiva.

La jornada concluyó con la charla de Lic. Iván Ordoñez sobre el contexto macroeconómico actual, la empresa y el empleo futuro.

“En la evolución del PBI per cápita en Argentina desde 1960 a 2017, se observan niveles bajos en épocas de crisis, como en la década el 80 que para los economistas es la década perdida, donde cayó fuertemente el ingreso de los argentinos. Después tenemos otra fuerte crisis desde 1998 hasta 2001, y el estancamiento de los últimos años del Kirchnerismo”, comentó Iván y aclaró que esto es muy distinto al resto de los países donde el crecimiento es con tendencia levemente progresiva, y no con tantos altibajos. Así, la economía Argentina desde hace más de 50 años tiene mucha volatilidad económica, en consecuencia, los agentes de la economía tienen muchos problemas, lo que genera un impacto en la inversión y se rompe la confianza entre ellos.

 

A su vez, cuando aparecen estas crisis se incrementan el número de pobres. Es por esto que Ordoñez explicó que el país necesita puestos de trabajo sostenibles desde lo económico, es decir, trabajar en una industria que no necesite subsidios para funcionar porque produce algo que el mundo lo demanda; desde lo social, que pueda reproducir la sociedad desde donde se genera y desde lo ambiental, sin contaminar el medio ambiente.

 

En relación al trabajo, tanto las empresas como los trabajadores deberán adaptarse a los cambios que se avizoran en el futuro, con implementaciones de nuevas tecnologías y nuevos empleos. Las empresas deberán mejorar sus búsquedas laborales y los trabajadores tendrán la exigencia de estar capacitándose permanentemente, para no quedar fuera del sistema.

Con respecto a la imagen que se tiene del campo, Iván aseguró que es necesario crear lazos de empatía para conectar con quienes lo miran con resquemor y explicar que este está directa o indirectamente en distintas actividades de nuestra vida. “En Lincoln se deben estar faenando unas 72 mil cabezas por año, usando como mínimo 1906 viajes, y dando de comer a 325 mil argentinos, es decir, alimenta a la ciudad y a 300 mil personas más. Con estos números podemos dar una empatía bastante concreta, si el agro no existiera, esos 374 millones de dólares tampoco existirían y 325 mil argentinos tendrían que ser vegetarianos”, ejemplificó.

“El agro al ser homogéneo, tiende a tener una muy buena comunicación intra sector, pero una pésima comunicación extra sector. El agrónomo en la naturaleza de su profesión, no desarrolla la habilidad de comunicación”, explicó Iván. Por esto, cerró la charla afirmando que toda persona vinculada al agro tiene la responsabilidad de contarle al mundo qué es lo que hacemos desde el campo. Propuso así el desafío de diseñar y comunicar un mensaje diferente para tres tipos de destinatarios: público en general, comentarles sobre la producción saludable, al Ministro de Economía hablarle en términos de dinero, y por último, al Diputado Nacional, hablarle de los puestos de trabajo que se generan desde el agro.