Trigo y cebada… ¡en cuarentena!

Las condiciones que favorecen la aparición de ciertas enfermedades que amenazan a los cultivos de trigo y cebada nos obligan a seguirlos de cerca. Situación actual y perspectivas de los principales patógenos.

Condiciones ambientales durante la campaña 2014

La campaña actual comenzó con los suelos a capacidad de campo y se caracterizó por un invierno de importantes precipitaciones (Cuadro 1) y temperaturas moderadas,  con varios días al mes de valores por encima del histórico y solo algunos pocos días de temperaturas mínimas cercanas a 0°C. Por otra parte la siembra de muchos lotes se realizó en fechas más tardías de lo deseado, extendiéndose hacia principios de agosto en algunos casos.

Cuadro 1: precipitaciones en la zona durante el ciclo de trigo y cebada hasta el 24 de septiembre en la campaña 2014.

Cuadro 1: precipitaciones en la zona durante el ciclo de trigo y cebada hasta el 24 de septiembre en la campaña 2014.

Principales enemigos de cebada y trigo presentes en la campaña 2014.

A la condición en la que se encontraban la mayoría de los lotes sembrados con cebada (Hordeum vulgare), caracterizados por cierta historia con este cultivo y por lo tanto por presencia de rastrojos y de inóculo, se sumó una situación climática que favoreció la presencia de ciertas enfermedades. En plantas espontáneas en la zona se pudo observar presencia de Escaldadura (Rhynchosporium secale) (Fig. 1a), Mancha en red (Dreschlera teres) y Ramularia (Ramularia collo-sygni) (Figs. 1b y 1c respectivamente), esta última diagnosticada por I. Erreguerena (Laboratorio de Diagnóstico de Enfermedades Vegetales de INTA Balcarce) en junio de este año en un lote de la zona de Necochea.

Estos avisos nos permitieron estar más “atentos y a tiempo” que nunca al momento de considerar factores de importancia como la variabilidad genética, la rotación con especies no hospedantes de estas enfermedades, la nutrición balanceada, el uso de curasemillas fungicidas, el monitoreo los lotes desde principio de la siembra y el presupuesto de al menos una aplicación de fungicida con triple mezcla (Triazol + Strobilurina + Carboxamidas).

Otro enemigo de esperar, es la Roya de la hoja de la cebada (Puccinia hordei), que probablemente se haga presente más adelante en el ciclo (Fig. 1d).

Es importante resaltar que la siembra de una gran superficie de una única variedad de cebada (Scarlett anteriormente y actualmente Shakira) para toda la zona productora de este cultivo, y específicamente para el sudeste bonaerense, trae aparejada un altísimo riesgo de aparición de epifitias de distintas enfermedades, como ya se ha observado. Si bien esta situación ocurre porque tales variedades son las requeridas por la industria cervecera, es necesario ser conscientes de este riesgo y llevar a cabo las acciones necesarias para revertir, aunque sea en parte, esta realidad.

Autor: Ing. Agr. Esteban Bilbao ATR Regional Aapresid Necochea, Asesor de Agroestudio Viento Sur SRL.

Foto del autor del trabajo, el Ing. Agr. Esteban Bilbao, ATR Regional Aapresid Necochea, Asesor de Agroestudio Viento Sur SRL.

Para el trigo (Triticum aestivum) por su parte, las enfermedades presentes son las manchas Septoria (Septoria tritici) y Mancha Amarilla (Drechslera tritici-repentis), y la Roya de la hoja (Puccinia recóndita) (Fig. 1e).

En ambos cultivos se observan lotes puntuales con los típicos manchones provocados por hongos de suelo, los que se han identificado como causados por Fusarium (Fig. 1f) y Rhizoctonia.

Fig. 1: a) Escaldadura en cebada; b) Mancha en red; c) Ramularia en cebada de cobertura en septiembre 2014; d) Roya de la hoja de la Cebada e) Roya de la hoja en trigo; f) manchones de suelo por Fusarium afectando raíces. Imágenes: gentileza de Agroestudio Viento Sur SRL.

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¿Cómo evolucionaron las enfermedades a lo largo de esta campaña y cuál es la situación actual?

En Cebada comenzaron a observarse síntomas de Mancha en red en el estadio de 2 (dos) hojas, en particular en las variedades más susceptibles como Shakira. A partir de ese momento y siguiendo el ritmo de las precipitaciones fueron aumentando la incidencia y severidad, las cuales ralentizaron su avance durante la primera mitad de agosto (coincidente con la ausencia de precipitaciones) para luego incrementarlo nuevamente a partir de que los cultivos sembrados en junio estaban en el estadio de 2 (dos) macollos, momento donde apareció la Escaldadura.

En este momento, en las variedades más susceptibles, ya se podían cuantificar valores de incidencia de Mancha en red de entre el 40 y 60% y niveles de severidad bajos.

Debido a las a las inundaciones posteriores y sus efectos sobre la presencia de piso en los lotes y los caminos, hubo lotes donde pudo realizarse la primer aplicación de fungicida en el momento adecuado, mientras que en muchos otros, la aplicación llegó cuando la incidencia de Mancha de red era del 100% con severidades de media a alta, mientras que la presencia de Escaldadura se presentaba con incidencias del 10% y severidad baja.

Esta primer aplicación se realizó con mezclas de herbicidas de Triazol + Strobilurina + Carboxamidas, o bien de Strobilurinas + Carboxamidas, a distintas dosis según estadio del cultivo y avance de la enfermedad.

Es diferente el caso de las variedades más nuevas con mejor comportamiento a manchas, las cuales en algunos casos pudieron manejarse con aplicaciones más tardías, ya en encañazón (dos a tres nudos) a dosis llena de las mezclas de fungicidas antes nombradas.

La situación que se vive con Ramularia resulta particular, ya que se desarrolla de forma invisible dentro del cultivo, siendo ya demasiado tarde cuando se detecta. En este caso es entonces muy importante tener en cuenta las condiciones climáticas, ya que el inóculo ya se encuentra presente en la semilla y en los rastrojos, así como el seguimiento y análisis de plantas espontáneas de cebada en los lotes de la zona, lo que este año por ejemplo permitió detectar Ramularia en junio en la zona de La Dulce.

Siguiendo lotes en los cuales se sembró cebada en abril como cultivo de cobertura, encontramos que a espigazón el cultivo (13 de septiembre) estaba totalmente infectado por Ramularia, con síntomas avanzados y secando el cultivo. De este caso se enviaron muestras al Laboratorio de Diagnóstico de Enfermedades Vegetales de INTA Balcarce, y los análisis dieron positivo a la presencia de la enfermedad.

En el caso del trigo, la campaña viene más tranquila hasta el momento, pero a principio de septiembre con los cultivos más adelantados, en uno o dos nudos, empezamos a encontrar inicios de Septoria y de Mancha amarilla en las hojas basales, así como algunas pústulas de Roya de la hoja, de forma aislada en variedades susceptibles. Con relación a esta última, se están recibiendo alertas de zonas más al norte donde la enfermedad está presente de forma agresiva esta campaña.

¿Cómo seguimos hasta la cosecha?

En cebada, seguramente tendremos que realizar otra aplicación de fungicida antes de espigazón, definiendo el momento exacto según el avance de las enfermedades presentes, la posible aparición de Roya, y analizando la performance de cada variedad. Teniendo en cuenta las condiciones predisponentes para Ramularia y la presencia de la misma en la zona verificada por el Laboratorio de Diagnóstico de Enfermedades Vegetales de INTA Balcarce, deberemos pensar en aplicaciones de mezclas con carboxamidas.

En trigo, debemos seguir el avance de las manchas y la probable evolución de la Roya de la hoja, que seguramente se diseminará y aparecerá en las próximas semanas.

Agradecimientos: a los productores, a nuestros referentes y colegas que siempre están ahí para poder resolver los problemas de los productores en equipo.

 

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