Cómo manejar el Yuyo colorado resistente en sojas de segunda

En la Jornada a campo organizada por Aapresid el viernes 4 de Enero en Videla se discutirán y evaluarán alternativas para hacerle frente.

Según los relevamientos de REM de 2017, entre un 30 y un 60% de los lotes agrícolas de los departamentos del centro-norte de Santa Fe tenían yuyo colorado resistente a glifosato y esta cifra seguramente ascendió en la última campaña, de manera que su manejo en los lotes ya no puede considerarse algo raro sino todo lo contrario. Más aún, en 2017 se confirmó la resistencia a los hormonales 2,4-D y Dicamba en biotipos de la zona, por lo que en esas situaciones las alternativas químicas se reducen aún más.

El Yuyo colorado es una maleza de verano que, para la zona y dependiendo de las condiciones ambientales, comienza a germinar en el mes de septiembre. En esa fecha, los lotes que van a soja pueden estar en tres situaciones: en barbecho, con trigo o con cultivo de cobertura. En ese orden es esperable que se den las emergencias, debido al sombreo y la temperatura de suelo que varían entre esas 3 situaciones. Es decir, que en el caso de trigo, los nacimientos se producen más tardíamente que en lotes sin cultivo invernal, pero muy probablemente se den antes de la cosecha, lo que dificulta su control posterior. Esto hace dudar acerca de si el cultivo de trigo es una buena estrategia para lotes con presencia de yuyo colorado resistente, por supuesto analizándolo solo desde el punto de vista de las malezas, porque los aportes del cereal al sistema son más que conocidos.

Bajo esta premisa es que el día 4 de Enero, en Videla, REM llevará a cabo una jornada a campo para discutir estrategias y evaluar en el lote diferentes alternativas de herbicidas para el control de las malezas ya emergidas previo a la cosecha, así como el control residual, para asegurar un buen comienzo del cultivo de soja siguiente. El Ing. Agr. Eduardo Cortés, investigador y asesor privado estará a cargo de la estación, mostrando además sus resultados en el tema.

La calidad de la aplicación es clave en estas situaciones, porque debe llegarse a controlar malezas pequeñas, semi-tapadas por la cobertura. Más aún, los herbicidas que su utilizan en estas situaciones son mayormente de contacto y requieren entre 30 y 40 impactos con centímetro cuadrado para un buen control. Aún los mejores herbicidas, aplicados deficientemente, dejan de ser efectivos y en estas situaciones donde no hay revancha para aplicaciones posteriores la clave es no fallar. 

Por último, una tecnología que viene creciendo por la disminución en costos e impacto ambiental estará presente para verla funcionar a campo. Se trata de las pulverizaciones selectivas, herramienta que permite distinguir donde hay malezas y donde no, para aplicar solo donde es necesario. Como toda tecnología, se requiere del conocimiento para su correcto uso y eso se discutirá en la Jornada.

 

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