Se pueden manejar eficazmente las malezas resistentes en cultivos de segunda

En la Jornada Testimonial de REM en Videla se pudieron ver diversos manejos para Yuyo colorado y gramíneas en cultivos de segunda

En algunas situaciones de alta infestación de malezas como Yuyo colorado y gramíneas resistentes se duda si los cultivos de invierno son una ayuda o un problema, en cuyo caso convendría hacer cultivos estivales de primera. Bajo esta premisa, en la Jornada a campo realizada el 24 de enero en el establecimiento “La Cautiva” de la localidad de Videla, Santa Fe, se trató de mostrar que es posible, con un buen manejo, tener las malezas a raya en sistemas intensificados.

Conocer bien las malezas y las herramientas disponibles

El Ing. Agr. Marcelo Metzler, ex investigador del INTA Paraná y actual asesor privado de Organización Agroproductiva,  comentó que Amaranthus hybridus (yuyo colorado) tiene la capacidad de producir 600.000 semillas/m2 y crecer 4 cm /día, su emergencia depende de la temperatura del suelo y se da cuando la misma está entre 12° y 37° lo que ocurre entre fines de septiembre hasta marzo inclusive, generando 6 o 7 flujos de emergencia, siendo los primeros los de mayor densidad de individuos.

Esta maleza, debido a su altísima tasa de crecimiento y su capacidad de generar resistencia, hizo que se promuevan alternativas distintas a las químicas para su control, como la intensificación de la agricultura. “Hay que planear la estrategia de control de las malezas complejas mucho antes de la siembra de cultivos estivales realizando doble cultivo o cultivos de servicios que dejen al menos 3000kg de materia seca en la superficie para disminuir el número de nacimientos de individuos y la cantidad de flujos de emergencia de la maleza”  dijo Metzler. Además hizo hincapié en el beneficio que la intensificación trae al disminuir la cantidad de activos a aplicar y por ende también el impacto ambiental que se pudiera ocasionar.

El ingeniero recomendó para los cultivos de servicios el uso en mezcla de vicia con gramíneas (avena, cebada o centeno, según la zona). Las gramíneas cubren más rápido el suelo al inicio y luego en septiembre/octubre la alta tasa de crecimiento de vicia generará la cobertura necesaria para lograr un  buen control de malezas por competencia, sombreado y disminución de la amplitud térmica del suelo.

En cuanto a las opciones químicas existentes, el ingeniero nombró a Flumiozaxin, Pyroxasulfone y Sulfentrazone, como alternativas más consistentes de acción residual para el control de yuyo colorado. Un poco menos eficientes, pero muy buenas opciones para usar en mezclas con los activos del primer grupo son: S-metolacloro, Acetoclor, Metribuzin, Diflufenican o Pendametalin, recordando que la mezcla de activos es una herramienta crucial para el frenado de la resistencia.

En cuanto al control residual de gramíneas complicadas (Eleusine indica, Echinochloa sp., Chloris sp.) recomendó el uso de Clomazone, Diclosulan o Clorimuron+Sulfometuron.  Aquí hizo hincapié en que Eleusine indica es tolerante a los herbicidas del grupo de las Imidazolinonas por lo que el uso de activos de este grupo debe hacerse en mezclas con clomazone, metolacloro o acetoclor para cubrir el control de esta maleza en particular.

Para la postemergencia de yuyo colorado  en soja, si alcanza los 8cm de altura se logra un adecuado control con Fomesafen o Lactofen, ambos PPO , mientras que con unos 12 cm deberíamos sumarles Benazolin del grupo de las auxinas sintéticas. En maíz, hay opciones pertenecientes al grupo de los HPPD, pudiendo usarse Topramezone tanto para yuyo colorado como gramíneas de mayor tamaño y Mesotrione o Tolpiralate para ambos grupos de malezas, pero más adecuados  para malezas de tamaño pequeño y con bajas densidades de individuos.

Comenzar el cultivo de segunda con el lote perfectamente limpio

En el campo se mostró un primer grupo de tratamientos tendientes evaluar el control de los individuos de Yuyo colorado nacidos debajo de la cobertura del trigo, lo que significan el principal problema para la posterior siembra de soja de segunda. Estos tratamientos se aplicaron sobre Yuyos colorados de 5cm, 8días posteriores a la cosecha del trigo.

Esta serie de quemantes también fueron evaluados en la misma situación y en la misma localidad el año anterior, por lo que a continuación se presenta la comparación de los valores de control logrados en ambos años. Cabe aclarar que algunos tratamientos no se evaluaron en ambos años.

Como conclusión, si es la maleza es pequeña (<5cm) con la opción del quemante o 2,4D solos podemos alcanzar controles satisfactorios, mientras que si la maleza ya tiene un tamaño medio (entre 5cm y 15) se debe utilizar una mezcla de quemante + hormonal (2,4d) para lograr un buen control. En el caso de que la maleza haya alcanzado un mayor tamaño será necesario separar las aplicaciones y usar la técnica del doble golpe, aplicando primero el 2,4D y luego de una semana el quemante. Cabe aclarar que bajo ningún concepto es recomendable llegar a esta alternativa como una opción, si no que se debe utilizar cuando ocurren “escapes” de la maleza bajo situaciones específicas.

Otra conclusión es que la calidad de aplicación es clave cuando hay rastrojo en superficie que actúa como barrera, como sucede con el trigo, ya que la mayoría de los tratamientos aplicados son quemantes que requieren un excelente cobertura de gotas para lograr controlar las malezas.
 

La importancia de los herbicidas residuales

Se evaluaron alternativas de herbicidas residuales tanto para soja como para maíz aplicadas el 10/12, previo reseteo del lote con quemante+2,4D luego de la cosecha del trigo.

Se pudo concluir que hay varias alternativas para lograr residualidad dentro de los cultivos. En soja la mayoría de los herbicidas en soja son PPO,  por lo que es importante mezclarlos con otros sitios de acción y aprovechar también el cultivo de maíz para rotarlos.

No todas las aplicaciones son iguales

El Ing. Agr. Lihuel Sartini asesor privado y referente de pulverizaciones, disertó sobre cómo alcanzar la calidad de aplicación necesaria para lograr valores de control exitosos debajo de rastrojos. Recalcó la necesidad del uso de tarjetas hidrosensibles, para evaluar la aplicación y con ello saber si es necesario modificar la calibración de la máquina pulverizadora. Las tarjetas posibilitan conocer los indicadores más importantes de una aplicación: tamaño de gota, cantidad de impactos/cm2 y también el factor de dispersión,  que da una idea de la uniformidad de la aplicación. El tipo de pastillas con las que se trabaja es el factor de mayor influencia para estos indicadores.  El ingeniero recomendó  el uso de pastillas del tipo cono hueco que generan  gotas finas o muy finas y permiten una mayor penetración a través de la materia seca de la superficie del suelo, pero destacó también la importancia del uso de coadyuvantes que protejan esas gotas porque son las más propensas a ser evaporadas en condiciones extremas.

En el campo se hicieron 2 aplicaciones, modificando las pastillas y presión y de esa manera el caudal.

Aunque se realizaron con distintos caudales/ha, se lograron alcanzar los objetivos de impactos/cm2 y uniformidad de aplicación. Al aplicar 40lts/ha estamos disminuyendo a la mitad el volumen de aplicación y con ello incrementado la concentración del activo presente en cada gota aplicada, lo que genera una mayor velocidad de penetración del producto en la membrana de la planta, aumentando la eficiencia. Sin embargo el disertante aclaró que este tipo de trabajo requiere una mayor precisión en todos los detalles de la pulverización, ya que cualquier pequeño error que pueda ocurrir (ejemplo un pico tapado, elevada altura del botalón, evaporación) puede atentar contra la uniformidad de la cobertura y eficiencia general de la aplicación.

Se puede disminuir el uso de herbicidas y mejorar el control de malezas

Se mostró la tecnología de aplicaciones selectivas WEED IT, sistema de detección de malezas que permite realizar un control dirigido solo sobre las mismas, evitando aplicar sobre la superficie del lote sin malezas, otorgándonos como beneficio el  ahorro de producto y un menor impacto ambiental. Este sistema debe usarse dentro de un plan de manejo de las malezas del sistema, ya que para obtener sus beneficios, es crucial el momento de ingreso al lote (nivel de enmalezamiento y tamaño de malezas) y la identificación de las especies con las que tratamos.

Esta tecnología permite a su vez, controlar poblaciones incipientes de malezas, que por el costo de control, el productor normalmente no las controla hasta que ocupan una superficie mayor.

Agradecemos a los integrantes de la Regional Aapresid Videla, especialmente a su Presidente José Alonso y su ATR Navier Picco por la ayuda en la organización de esta jornada.

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