TESTIMONIALES

Cultivos de servicios (CS), beneficios que impactan positivamente en el productor

El ingeniero agrónomo y productor, Bernardo Romano, contó su experiencia en utilización de cultivos de servicio cuyas ventajas se ven en el control de malezas, el uso de nutrientes, el potencial del cultivo y el cuidado del suelo.

 

Bernardo Romano – Ingeniero Agrónomo y productor – Comisión directiva de Aapresid 
Participa de la Regional y de la Chacra Bragado-Chivilcoy. Trabaja en campos ubicados en Alberti y Chivilcoy, en ambos con argiudoles típicos. En uno de ellos tiene incidencia negativa de la napa y en el otro, incidencia positiva

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Bernardo explicó que, en un principio, incorporaba las especies de cobertura antes del maíz tardío pero en la actualidad lo hace antes de todos los maíces, tempranos y tardíos. Esto es con el objetivo de tener un balance positivo de carbono para que el suelo vaya creciendo en materia orgánica y en nutrientes de forma constante.

“El primer año medimos el índice de impacto ambiental en una jornada anual de nuestra Regional y vimos que los índices eran positivos (menor impacto) con la inclusión de cultivos de servicio en comparación con las rotaciones que no tenían”, comentó.  El efecto positivo del estos cultivos en el control de malezas es notable permitiendo reducir el impacto ambiental.

Los planteos con CS, que no pueden ser comercializados, mostraron un costo extra que promedió los 125 US$/ha, pero vale destacar, que los ahorros en herbicidas y nutrición de los cultivos posteriores, más el aporte en rendimiento de los mismos, cubren ese costo sobradamente.


Ventajas de los cultivos de servicio con respecto al control de malezas

La ausencia de labranza por sí misma reduce la emergencia de las malezas porque las semillas que requieren una breve exposición a la luz, no son inducidas a germinar. Además, los residuos sobre la superficie del suelo pueden suprimir directamente la emergencia de las malezas.

Los cultivos de cobertura brindan en primer lugar un control de las malezas con las que conviven, por competencia de luz, agua y nutrientes, así como por efectos alelopáticos en algunos casos.

Luego, el grado de control de malezas proporcionado por los residuos de los cultivos de cobertura puede variar de acuerdo a las especies, la biomasa de los residuos y las especies de malezas. La supresión de las malezas por estos residuos aumenta de acuerdo a una relación exponencial negativa a medida que aumenta la biomasa. Pueden reducir la emergencia de las malezas hasta en un 90%. Las especies anuales de semillas pequeñas y con requerimientos de luz para su germinación son las más sensibles a los residuos superficiales mientras que las especies anuales de semillas grandes y las malezas perennes son relativamente insensibles a la misma. La supresión de las malezas declinará durante el curso de la estación a medida que se descomponen los residuos.

Dentro de los cultivos que utiliza se encuentran: vicia, centeno, colza, rabanito forrajero, nabo forrajero. “La intensión en el futuro cercano es masificarlo. Aunque uso cultivos de servicio en todo el campo, lo hago con una sola especie o dos, entonces la idea es pasar a la multiespecie porque vimos que en todos los ensayos de la Chacra el mejor resultado estaba ahí. Cada especie aportaba lo mejor de la crucífera, la leguminosa y la gramínea”, detalló.

 “Otros desafíos son continuar probando y aprendiendo con esta práctica ya que todavía estamos lejos del nivel óptimo de sustentabilidad, podemos seguir creciendo”, afirmó Bernardo.

Con respecto a dónde aplicar este método sostuvo que es replicable a cualquier área pero como condición, requiere probar la especie o mezcla de especies adecuada, medir el agua y ver el momento óptimo de corte de crecimiento del cultivo.

En esta línea, Romano desafió a los productores: “Hay que sacarse el casete de que en los campos alquilados no se puede hacer cultivos de servicio porque es donde mayor valor tiene debido a que reduce costos y hace rentable la producción.  Por este motivo, no hay que verlos como costo sino como una inversión con rédito.”

Bernardo empezó a implementar cultivos de servicio en la rotación de cultivos hace más de 10 años con la idea de mejorar el sistema. Pero luego surgieron otros beneficios como la supresión de malezas, la menor necesidad de utilización de productos fitosanitarios, el aumento de fertilidad de los suelos, por ende, de rinde de los cultivos y la disminución de aplicación de nutrientes nitrogenados.

En cuanto a sus comienzos en esta práctica, el ingeniero agrónomo contó que se enteró de la misma por medio de Aapresid. Sus padres eran socios de la institución y es así que le transmitieron la pasión por la agricultura, el campo y la innovación.