Aparecieron los primeros daños en el sur de Córdoba sobre maíces en implantación. El ATR de la Regional Justiniano Posse, Franco Bradeggia, nos cuenta lo que hay saber sobre la plaga.

La chinche de los cuernos (Dichelops sp.) afecta al maíz desde los inicios del ciclo del cultivo. Se alimenta de la savia de las plántulas mientras inyecta toxinas en el tallo causando reducción del stand o perjudicando el vigor. Los daños se manifiestan como retorcimiento de plantas, detención del crecimiento, producción de macollos y hasta muerte de plántulas. Si bien las plantas que sobreviven se recuperan parcialmente, el retraso en su desarrollo fomenta la competencia con plantas circundantes reduciendo el potencial productivo.

Estado de situación en el sur de Córdoba

En vista del avance de la plaga en la presente campaña de maíz, la Regional Aapresid Justiniano Posse relevó 20 lotes en los departamentos Unión y Marcos Juárez para cuantificar incidencia y severidad de daño. Se realizaron estaciones de muestreo de 20 plantas con 10 repeticiones en cada lote y se clasificaron según severidad (metodología adaptada de Flores et al, 2012) en base a la siguiente escala:

  • Severidad 1: plantas con daño inicial, presentado punteado característico en la lámina de hojas desplegadas. Altura similar a plantas normales;
  • Severidad 2: plantas con 2 a 3 hojas secas y enruladas en el extremo que obstaculizan la emergencia de las demás hojas;
  • Severidad 3: plantas con daño muy severo se estima que no prosperaran.

Foto (de izq. a der.): testigo sin daño; plantas con niveles de Severidad 1, 2 y 3, respectivamente.

Los resultados indican que el 85% de las plantas muestreadas no presentaron daños visibles (testigo), el 11% tuvo niveles de Severidad 1 y el 3% niveles de Severidad 2. Si bien la incidencia fue cercana al 15%, sólo el 1% de las plantas no podrá completar su ciclo a causa del daño por chinche (Severidad 3).

Sin embargo, se estima sólo aquellas plantas afectadas con niveles de Severidad 1 producirán una espiga completa y un número de granos similar al testigo. A partir del nivel 2 de Severidad, el componente principal de rendimiento (número de granos) se verá seriamente afectado. Estas plantas tienen un menor diámetro de tallo y, por tanto, espigas más pequeñas.

Mejor prevenir

El ATR de la Regional Posse, Ing. Agr. Franco Bardeggia, deja algunas claves para evitar esta situación en campañas venideras. Por empezar el monitoreo de Dichelops es más difícil que el de otras chinches, entre otras cuestiones, porque es más escurridiza y prefiere estar protegida. Un maíz en implantación ofrece poco escondite, por eso conviene buscar a Dichelops dentro del cogollo, entre la base de la plántula y el suelo y, sobre todo, debajo del rastrojo. Aun con revisiones exhaustivas, probablemente se detecte una cantidad de individuos inferior a la población real. Las primeras o últimas horas de luz son las de mayor exposición de la plaga y, por tanto, las más indicadas para monitorear y efectuar controles químicos.

Monitorear malezas que ocupan el lote previo a la siembra y/o cultivos invernales aledaños que pudiesen haber servido de refugio y alimento en los meses previos. Lotes antecedidos por trigo/soja o algún cultivo de servicios (CS) son más predisponentes.

Superado el umbral de daño: ¿cómo tratar?

Las aplicaciones en preemergencia del cultivo no tienen efectividad puesto que no llegan a la plaga que se encuentra refugiada en el rastrojo o malezas.

Aunque no hay productos registrados para Dichelops en maíz, los insecticidas neonicotinoides utilizados como tratamiento de semillas presentan buenos resultados, además de proporcionar un efecto positivo sobre el crecimiento inicial del cultivo. Estos tratamientos son engorrosos por lo complicado de la manipulación de las semillas de maíz en términos de tamaño y posibles problemas con semilleros ante una eventual perdida del stand de plantas.

Trabajos de Brustolin (2011) muestran eficiencias de control superiores al 80% en aplicaciones postemergentes con la mayoría de los insecticidas usualmente utilizados contra chinches, pero a dosis superiores, por ejemplo, un 30-50 % mayores a la dosis usada para chinche verde.

Otro punto es la calidad de aplicación, que debe asegurar una buena llegada al rastrojo: gotas chicas y uso de picos cono hueco o similares que generen un efecto vórtice.

En cuanto al umbral, Gazzen (2001) señala la necesidad del control en estados iniciales de maíz cuando se supera el nivel de 1 individuo/m2.