La Chacra Pergamino cierra sus puertas… pero deja abierta una ventana

Tras 9 años de trabajo la Chacra ofreció su Taller de cierre el pasado 13 de marzo. Las lecciones aprendidas marcan el camino hacia nuevos proyectos.

En el corazón de la zona Núcleo 14 productores junto a la GTD Belén Agosti fundaron en 2010 la Chacra Aapresid Pergamino con un único objetivo: desarrollar sistemas productivos superadores, basados en rotaciones con diferente tiempo de ocupación y diversidad, que combinan cultivos de servicios (CS), de granos e incluso pasturas.

En el Taller de cierre estuvieron presentes los integrantes de la Chacra, así como expertos de INTA y Universidades que participaron de este proyecto, ejemplo de interacción público-privada.

Belén Agosti mostró los aprendizajes que dejaron estos 9 años: “no sólo descubrimos que las secuencias más verdes (con tiempos de ocupación de hasta el 70%) son factibles en la zona, sino también que aportan muchos beneficios”. Los planteos más verdes aumentaron el aprovechamiento del agua por parte de los cultivos y su transformación en grano. Asimismo, redujeron la abundancia de malezas y el impacto por uso de herbicidas. El rol de la vicia como CS fue relevante en el aporte de N a los cultivos siguientes, no sólo en términos de cantidad sino también en efectividad de absorción.

Pablo Uranga de AgroUranga (miembro de la Chacra) mostró los resultados económicos las rotaciones ensayadas: “la superioridad de los planteos más verdes en términos de margen bruto es notable. Aunque en este sentido la diversidad de cultivos es tan importante como el tiempo de ocupación de la rotación”.

A su turno, los Ings. Miguel Taboada y Guillermo Peralta (INTA-FAUBA) mostraron simulaciones a 30 años que evidencian que las rotaciones más verdes producen menos emisiones de GEI netas.

El bioquímico Luis Wall (UNQ) y Camilo Bedano (UNRC) explicaron el impacto del manejo sobre indicadores de salud físicos, químicos y biológicos del suelo. “Observamos que ciertas variables asociadas a la meso y microfauna, composición de lípidos y enzimas del suelo cambian con el manejo. Estos indicadores biológicos están implicados en procesos de generación de la estructura del suelo, reciclado de nutrientes e incorporación de C”, explicó el especialista.  

 

Los resultados anteriores muestran que, si bien la Chacra termina una etapa muy valiosa, queda mucho por aprender. Por eso, el taller terminó con un ejercicio de prospectiva donde se esbozaron posibles líneas de trabajo a futuro, en especial asociadas a la comprensión de los procesos que ocurren en el agroecosistema y las posibilidades de regularlos a través del manejo.