La Semana Agtech 2020 organizada por la Mesa de Agtech Nacional (MAGNA) en el XXIII Congreso de Aapresid “Siempre vivo, Siempre verde” tuvo su inicio con ponencias que destacaron el potencial argentino agrotecnológico y lo que se está gestando para hacerlo aún más notable e influyente en la producción mundial.

La Jornada incluyó la Convocatoria 2020 para Emprendedores y un espacio de presentación de emprendimientos y casos de éxito.

 

En primer lugar María Apólito, subsecretaria de Economía del Conocimiento del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, ubicó a las Agtech como “un sector clave de la economía del conocimiento que vincula dos grandes áreas que tienen potencialidad tanto exportadora como de generación de empleo de calidad”.

Los objetivos de la Subsecretaria incluyen aumentar las exportaciones de bienes y servicios; alentar la generación de empleo de alta calificación y reducir la brecha de género; fomentar el aumento de valor agregado; aumentar la colaboración público-privada; y atraer inversiones extranjeras.

“Partimos de una Ley de Promoción del software que ha marcado una política de Estado de más de quince años y que llevó al sector de la economía del conocimiento a ser el tercer complejo exportador”, referenció. Y destacó la presencia federal con cuarenta polos de economía del conocimiento en todo el país.

El Ministerio cuenta con programas de aportes no reembolsables para financiar proyectos de economía del conocimiento, que estén maduros y sean de rápida instalación en el mercado en áreas como biotecnología, software y servicios informáticos, industria satelital, industria 4.0, entre las que están más vinculadas con el agro. También hay para nanotecnología y servicios geológicos, destinados a empresas e instituciones del conocimiento.

Hay una línea de capacitación 4.0 para municipios cuyo objetivo es reactivar el empleo local de manera rápida, con cursos cortos identificados a partir de demandas laborales o habilidades del sector productivo local. Un programa de producción colaborativa que combina aportes no reembolsables y un crédito a tasa subsidiada que debe cubrir al menos el 30% del costo total del proyecto. Está destinada a empresas, que pueden estar asociadas.

Otras herramientas son el Régimen de Promoción de Economía del Conocimiento y el Régimen de Biotecnología moderna para proyectos.

 

Mariela Balbo, subsecretaria de Emprendedores el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, destacó la plataforma Capacitar, que brinda contenidos, asistencia y capacitación. “Como Aapresid, nosotros también tenemos una lógica de trabajo en red que entendemos que es la manera de poder llevar adelante las distintas acciones y contribuir al desarrollo productivo de nuestro país”, dijo.

“Son numerosas las iniciativas de emprendedores que se presentan con propuestas innovadoras, de valor. Con soluciones tecnológicas. En una de las acciones que llevamos adelante con la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Exterior en el marco del Programa de Internacionalización que tenemos, quedó destacado este aspecto”, comentó.

“Las acciones que van a estar llevando adelante en estas semanas van a contribuir y potenciar todo este talento que tenemos para llevar adelante a nuestro país”, agregó.

 

Por su lado Cecilia Sleiman, subsecretaria de Politicas en Ciencia y Tecnología, confirmó que pronto se lanzará el satélite argentino Saocom 1B, idéntico al 1A, que permite monitorear la superficie de la Tierra según las necesidades del usuario. Es parte del Plan Espacial Nacional y es uno de los proyectos tecnológicos más desafiantes que ha desarrollado Argentina.

Estos satélites permiten observar la Tierra con una amplia gama de servicios, muchos vinculados a las tecnologías relacionadas con el agro; para prevenir, mitigar y evaluar catástrofes naturales; para datos de humedad del suelo, índices de vegetación, control de plagas, aplicaciones hidrológicas; también aplican para estudios urbanos de seguridad y defensa.

Otros desarrollos son los drones del Centro de Desarrollo y Extensión Forestal Andino Patagónico, uno usado para monitoreo de recursos naturales, y otro que asiste en situaciones de incendios forestales y catástrofes geoambientales.

También hay un desarrollo de plataforma para agricultura de precisión (Palenque) donde confluyen distintas aplicaciones que pueden brindar soluciones tecnológicas basadas en datos muy precisos a los productores agropecuarios y a quien lo requiera.

En la CONICET hay más de 300 grupos de investigación trabajando an áreas de conocimiento vinculadas y se han conformado más de 200 empresas biotecnológicas en Argentina.

“Todo esto posiciona a Argentina en un buen lugar, es interés del Gobierno poder crear más empresas y apoyar más procesos de I+D que permitan la generación de estas empresas”.

Todo debe apuntar a la sostenibilidad ambiental porque es una de las claves que va a permitir poder colocar los productos en mercados internacionales.

 

Juan Usandivaras, presidente ejecutivo  de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional dependiente de Cancillería Argentina, describió a la Semana Agtech como “un evento internacional en el que las aceleradoras, los inversores, los productores, las empresas del agro, se encuentran para generar alianzas, conocer sus necesidades y favorecer negocios”.

En esta edición hay más de setenta actores internacionales (Estados Unidos, Israel, Australia, Japón, Brasil, Chile, Sudáfrica, India y Colombia) interesados en conocer el ecosistema agtech argentino y en vincularse con empresas nacionales. “Argentina tiene todo para ser líder mundial en agtech, porque cuenta con todos los elementos necesarios para su desarrollo.

Tiene un ecosistema emprendedor, jugadores nacionales e internacionales, y el campo de pruebas”, describió.

“Tenemos una de las agriculturas más competitivas del mundo, no se trata simplemente de fertilidad de la tierra, se trata de tecnología y de conocimiento acumulado. Como dice el canciller Solá (Felipe Carlos) el desafío es vender ese paquete para que en otros países se termine haciendo agricultura argentina, con genética argentina, con tractores argentinos, con cosechadoras argentinas, con técnicos argentinos y, obviamente, con empresarios argentinos”, dijo.

“Queremos seguir trabajando juntos, abriendo mercados, apoyando a las empresas y a los inversores y poniendo nuestro grano de arena para el desarrollo de nuestras economías regionales. Acciones como las de hoy, que son el resultado de un trabajo constante entre lo público y lo privado, son parte de ese camino”, remarcó.

Finalmente el subsecretario de Promoción del Comercio y la Inversión del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Sívori, comenzó su exposición destacando que “desde el punto de vista de comercio exterior la tecnología agropecuaria representa una gran oportunidad para nuestro país, de progresar en nuestra matríz exportadora, de la matriz exportadora actal fuertemente concentrada en términos de provisión de alimentos y commodities agropecuarios al mundo, o la nueva matriz en la cual la tecnología y el conocimiento tengan un papel mucho más grande”.

“Argentina tiene la posibilidad de vincularse con muchos países que tienen recursos naturales ero que no logran manifestar esas capacidades en la producción de alimentos de calidad y en cantidad. La aplicación de tecnología argentina le permitiría a estos países progresar en la producción de alimentos, cuidando el ambiente, generando puestos de trabajo, e inclusive mejorando sus cuentas fiscales”, agregó.

“Tengamos presente que muchos países que cuentan con recursos naturales, como los de África subsahariana o los del este europeo tienen fuertes déficits en términos de alimentos. Entonces la Argentina tiene grandes capacidades de progresar en exportaciones y en vinculación con el mundo a partir de su tecnología agropecuaria, permitiendo mejorar las exportaciones argentinas pero también generando procesos virtiosos en estos países mejorando su capacidad de producir alimentos, cuidando el ambiente, desarrollando puestos de trabajo y mejorando sus cuentas públicas”.

“Desde la Cancillería creemos fuertemente en estos procesos y es por eso que ponemos a disposición esta Subsecretaria y todas las sedes en el exterior para trabajar de forma mancomunada con las empresas e instituciones vinculadas a la producción de tecnología agropecuaria para lograr estos objetivos”.

Sívori ponderó el trabajo de Aapresid y comentó que tuvo la oportunidad de comprobarlo en Ghana con el desarrollo de los procesos pilotos y la demostración de la siembra directa. “Este Congreso es una demostración más de la capacidad de innovación del sector agropecuario y del sector de la tecnología agropecuaria”.