Nicolás Bronzovich, nuevo coordinador de Aula Aapresid, analiza la distancia «comunicacional» y las dificultades de la Comunidad Agroalimentaria para acercarse al resto de la sociedad.
 
1. ¿Cómo ves la relación «comunicacional» entre la Comunidad Agroalimentaria y el resto de la sociedad? ¿A qué se debe la «distancia»?
 
Nicolás Bronzovich: Es obvio que esa relación esta deteriorada o en déficit, no solo a nivel de nuestro país sino a nivel global pero, no lo plantearía como un problema dual: Agro-Sociedad, las relaciones entre los sectores sociales están inevitablemente influenciadas por el marco que los Estados proveen a las mismas de modo que lo que que esta en crisis es la relación comunicacional Agro-Sociedad-Estado. 

No soy especialista en comunicación ni mucho menos, soy un ingeniero agrónomo, productor agropecuario que ha entendido que parte de su Responsabilidad Social Empresaria es hacer saber a la comunidad en general la forma en que puedo desenvolver mi actividad de producción de agroalimentos de manera sostenible. Desde esa óptica entiendo que son múltiples los factores que han aportado al deterioro.
 
Nicolás Bronzovich

Por la magnitud del problema hasta me animaría a suponer que ha habido algunos intereses mal intencionados en juego, sin embargo, creo que los productores principalmente tenemos que hacernos cargo que estamos muy enfocados en dar respuesta sustentable a los desafíos tranquera adentro y restamos importancia hacia afuera de las tranqueras. Tenemos que entender que la SUSTENTABILIDAD es inclusiva por definición y, cuidado, porque si la sociedad no se siente incluida entonces -lamentablemente- puede no ser sustentable. 

2. Entonces, si la distancia no es sólo comunicacional, la ves también como una brecha cultural?

NB: No sabría decirlo. Supongo que algo de cultural hay en el sentido histórico o evolutivo. Quiero decir: la agricultura fue la actividad antrópica que permitió a gran parte de los individuos de la humanidad dejar de preocuparse por el hecho de tener que abastecerse de alimentos y poder dedicar su tiempo a otras actividades que nos han facilitado formidables progresos como especie humana; sin embargo hoy esas personas han dejado de tener contacto con la realidad que significa llevar adelante la actividad agroalimentaria. Eso, creo, podría entenderse como «brecha cultural» 

De todos modos, vuelvo siempre a marcar que el déficit está en la comunicación, y la obligación de asumir mi responsabilidad en eso. Todos los esfuerzos que cotidianamente hacemos los actores del agro para llevar adelante la actividad de manera sustentable no los hemos sabido transmitir o no han sido suficientemente comprendidos.

3. ¿Se puede generar más confianza? ¿Qué hace falta?
NB: Es simple. Transmitir nuestra realidad de manera honesta. Aapresid, como organización, existe sólo porque nos preocupaba el deterioro que evidenciaba  nuestro principal recurso, el suelo. Nacimos para impulsar una revolución de procesos productivos que concluyó elevándonos muchísimos escalones en el nivel de sostenibilidad de nuestro sistema agroalimentario.
 
Sustentabilidad que en muchos casos no hemos alcanzado completamente pero que en un contexto que permita la incorporacion de conocimiento es perfectamente posible. Simplemente hay que contar las Buenas Practicas Agropecuarias y la pasión con que muchas veces defendemos algunas de ellas aún a costa de nuestro resultado económico o financiero.

Nicolás Bronzovich 4
Nicolás junto a su equipo de Aula Aapresid, Andrés «Chapu» Candelo y Fernando Guardiani, miembros de la Regional Mar del Plata «Juan Manuel Fangio».
 
4. ¿Cuál es el lugar de Aula Aapresid en este contexto?
 
NB: Jugar de enzima. Según mi profesor de Bioquimica I la vida no seria posible sin las enzimas como catalizadores biológicos. Según yo lo veo, el cambio de comportamiento comunicacional de los actores del agro no será posible sin algo que lo catalice. Aula Aapresid está creado para ejercer ese efecto.
La genialidad de Miguel Ángel Álvarez (creador del proyecto) al desarrollarlo fue plantearlo en primera persona, no se puede tercerizar. Vos podrás contratar a alguien que explique la disminución del nivel de toxicidad de un fitosanitario por ejemplo, o seguramente un educador transmitirá mejor las etapas del monitoreo en el marco del Manejo Integrado de Plagas, o cómo analizar un negocio en arrendamiento, etc, etc pero la pasión con la que esas cosas se llevan adelante sólo la puede transmitir el que la experimenta. 
 
5. ¿Cuáles son los primeros desafíos? ¿Tenes algunas novedades o cambios con respecto a lo que se hacía anteriormente?
NB: Ningún cambio trascendental. Continuar coordinando los delineamientos que se van dando dentro del Equipo de Trabajo Aula Aapresid que se creó el año pasado y apoyando a los socios que se van animando cada vez mas a llevar adelante las «Aulas».
Como novedad estamos trabajando dentro del Equipo Trabajo Regionales la designación de un subcordinadoor, quien dentro de dos años, cuando mi responsabilidad concluya, ocupe el rol que ya ejerció Miguel y hoy me toca a mi.

El gran desafío es sostener el nivel de aulas alcanzado durante 2015, casi 150 Aulas, el triple que en 2014,  casi 80 establecimientos educativos, un estimado de mas de 4000 asistentes, eso ya me parece mucho aunque, el anterior líder y creador del Proyecto Aula me desafió a que alcancemos las 200 aulas durante 2016. Veremos. Desde que -3 años atrás- me sumé a la Regional Mar del Plata «Juan Manuel Fangio» de Aapresid no deja de sorprenderme el vértigo con que suceden cosas positivas dentro de nuestra institución.