El 6 de noviembre las Regionales del Nodo Oeste lideraron una jornada para repasar la situación del cultivo en la zona: fechas de siembra, fertilización, malezas y cultivos de servicios, algunos de los temas.

Análisis de las últimas tres campañas de maíz en 5 zonas del Oeste

El Ing. Agr. Guillermo Divito analizó las últimas tres campañas de maíz, integrando por primera vez los resultados de Regionales de distintas zonas: 1) Río Segundo, Montecristo y Alta Gracia; 2) J. Posse y Los Surgentes-Inriville; 3) Villa Maria y La Carlota; 4) Adelia Maria, Laboulaye y Vicuña Mackenna; y 5) San Luis, Río IV y Del Campillo.

Los resultados cubrieron un total de 200.000 hectáreas. Los techos de rendimiento estuvieron en los 110 qq/ha, salvo la Zona 3 con rendimientos de 125 qq/ha seguida por la Zona 2 que refleja rendimientos de 150 qq/ha de manera uniforme en las tres campañas.

Andrés Madias, Coordinador de la Red de Maíz Tardío, explicó que las Zonas 1, 2 y 3 muestran potenciales promedio similares de 120 qq/ ha para este cultivo, mientras que las Zonas 4 y 5 están en los 90 qq/ ha.

Las fechas de siembra para cada región del Nodo sintetizan la percepción de rendimientos alcanzables y la estabilidad: “el productor percibe que está en un ambiente top de la zona Este apuesta a alcanzar buenos rendimientos, va con toda la tecnología y apunta a siembras tempranas. Si percibe que su zona es más “marginal” se inclina por maíces tardíos”, concluyó Divito.

Manejo: fertilización y cultivos de servicios

En cuanto a la fertilización con N, Divito advirtió que “los suelos entregan cada vez menos mientras el potencial de los materiales actuales es cada vez mayor. Por tanto, las dos variables que definen la dosis se siguen alejando: más demanda y menos oferta”. En cuanto a P, Divito disparó: “los balances son negativos en la mayor parte de los lotes, aún con fertilizaciones reforzadas”.

Los maíces antecedidos por cultivos de servicios (CS) pasaron de ocupar un 4% del área del Nodo en 2017/18 a un 11,3% en 2019/20. En la última campaña hubo un gran porcentaje de maíces sobre CS de gramíneas. Pero muchos lotes reflejan mayores rindes cuando fueron antecedidos por barbecho que por algún CS. Según Divito, “si bien no hay dudas de que los CS son camino, es posible que sus beneficios – por ejemplo, sobre las propiedades del suelo – comiencen a hacerse visibles en el mediano plazo. Mientras tanto, hay aprender a ajustar las variables que más pueden perjudicar su incorporación, como fechas de secado y balance de agua”.

Situación de malezas

El Ing. Agr. Andres Fenoglio (Summit Agro) habló sobre situación de malezas en maíz y su control: “las resistencias a principios activos, modos y sitios de acción en malezas nos lleva a pensar un manejo integrado de plagas ” expresó. Dentro del portfolio de post emergentes, Summit Agro presentó Brucia, selectivo de acción sistémica para el control de gramíneas anuales y malezas de hoja ancha en maíz. Se aplica sobre malezas emergidas y en activo crecimiento. Cuenta con buena compatibilidad de mezcla de tanque con otros productos y no tiene restricciones para usarse con cualquier insecticida registrado: “no tiene restricciones en su rotación y no produce carry over para cultivos subsiguientes”, advirtió. Fenoglio

La Ing. Agr. Maria Alejandra Celiz (BASF) habló de Zidua Pack para el control de malezas problemáticas. Se trata de un herbicida de presiembra para soja, maíz y maní para el control de las principales malezas gramíneas y de hoja ancha, de alta versatilidad y amplio espectro.

En cuanto a requerimientos hídricos Zidua Pack no es la excepción a cualquier pre emergente: “si no llueve no se incorpora. Pero hemos comprobado que desde la aplicación hasta que llueve, la formulación de Zidua Pack lo hace estable ante la degradación por fotólisis”, explicó Celiz.

Repensar los cultivos de servicios

Gustavo Zamora, ATR de la Regional Rio Segundo habló de la incorporación de CS en la zona, cuya adopción creció por la poca cobertura de los lotes y la imposibilidad de sembrar cultivos invernales, cuestiones que agravaron la problemática de malezas: “productores grandes y viejos productores de maní empezaron a proponer la posibilidad de un cultivo invernal de servicio”.

Entre las causas de adopción se destacan la posibilidad de evitar voladuras de rastrojos, generar cobertura, retener humedad y evitar la pérdida de agua, mejorar la infiltración, aportar materia orgánica, nutrientes y controlar malezas.

La productora Solania Kuzub habló de su experiencia en vicia como antecesor de maíz. Con una siembra de abril a densidades de 14 Kg/ha, doble inoculación, precipitaciones mayores a 100 mm y una fecha de secado hacia finales de agosto, obtuvo producciones de 4000 – 5000 kg de Ms. “Lo interesante es que quedó en evidencia la pérdida de agua que tuvimos en el barbecho”, explicó Kuzub.

El presidente de la Regional Javier Balcells, comentó su experiencia en consociaciones de centeno + vicia en 2019. Con siembra de inicios de abril con un perfil lleno, densidades de 20 kg/ha de vicia y 8 kg/ha de centeno y sin aplicaciones de herbicidas, obtuvo 5300 – 8030 kg/ha.

Guillermo Aguirre cerró el bloque concluyendo que, según la experiencia de los socios, los CS no son para cualquier lote ni año, pero sí son una herramienta poderosa si se tiene en claro su objetivo: mejoran el aprovechamiento del agua y retrasan el crecimiento de malezas – con el consiguiente menor uso de fitosanitarios -, mejoran las propiedades físicas y químicas del suelo.

 

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