La alta tasa de aparición de biotipos resistentes de los últimos años muestra que las malezas nos ganan por goleada. ¿Cómo empezar a descontar? No te pierdas la charla completa de Rem.

La charla liderada por el equipo de la Rem Aapresid apuntó a repasar el ABC de Rem, un conjunto de prácticas para el manejo racional de malezas. “El manejo integrado y bajo un enfoque regional puede frenar hasta 8 años el avance de nuevas resistencias”. Este tiempo es muy valioso en términos económicos si pensamos en los impactos del problema sobre los rendimientos y gastos en herbicidas.

“El ABC de Rem incluye un conjunto de prácticas que no son nuevas, pero que se usan muy poco”, explicó Marzetti. El primer pilar consiste en Adelantarse al problema con prácticas que eviten ingreso de resistencia al lote o que eliminen la maleza cuando todavía es escasa. El monitoreo sistemático, es decir, según metodologías serias (como el protocolo de monitoreo de Rem) es obligatorio. “El registro de la información es un paso clave del monitoreo porque permite seguir la evolución del problema”, explicó Marzetti.

La entrada de malezas al lote puede limitarse mediante la desinfección de la cosechadora y el uso de semillas de origen conocido. “Hay que tener especial cuidado con ciertas especies de cultivos de servicios (CS), cuyas semillas pueden incluir biotipos resistentes e instalarse como malezas”.

El manchoneo es otra practica eficaz y consiste en eliminar primeras plantas de forma manual, mecánica o con pulverizaciones selectivas. Estas últimas son un aliado clave del manchoneo ya que permiten usar menos producto, diversificar herbicidas y controlar poblaciones pequeñas sin necesidad de aplicaciones de cobertura total.

El segundo pilar consiste en prácticas que generen un Buen ambiente para cultivo. Las rotaciones diversas que maximicen el tiempo de ocupación del suelo son esenciales: “apuntar a planteos de Agricultura Siempre Verde mediante dobles cultivos, CS e integración con ganadería pueden reducir en hasta un 50% el número de aplicaciones”, aseguró el técnico.

Respecto de los CS no todos son iguales. El último informe de la Red de CS Aapresid-BASF muestra que las gramíneas, las vicias y las mezclas de diversas especies son las que mejor control de malezas ofrecen. La integración con ganadería es una estrategia útil ya que no sólo reduce el tiempo de barbecho y aumenta la diversidad de especies mediante las pasturas y verdeos, sino que además suma el control por pastoreo.

Es importante lograr cultivos competitivos reduciendo el espaciamiento entre hileras, aumentando la densidad y adaptando la fecha siembra en función de los picos de emergencia de las malezas. “Una practica que no suele usarse, pero muy efectiva, consiste en orientar la siembra en sentido Este-Oeste, lo que favorece el sombreado del entresurco y, por tanto, de las malezas”, precisó Marzetti. También conviene ubicar fertilizante en el surco de siembra de manera que el nutriente sea aprovechado por el cultivo y no por la maleza.

Eugenia Niccia se refirió al último pilar, basado en el Control.  Este incluye prácticas como la rotación de sitios de acción Y el respeto de las dosis de marbete. El logro de aplicaciones eficientes es fundamental. “Para esto es clave atender a aspectos de calidad del agua, condiciones ambientales y de calibración del equipo”, explicó Niccia.

El uso de destructores de semillas es una tecnología aun no disponible en el país, pero efectiva. “Mas del 80% de las semillas de malezas se recoge con la cosecha, por lo que es un buen momento para destruirlas”, concluyó.

 

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