Actualidad del girasol en el sudeste bonaerense

Si bien la cosecha lleva pocas semanas, se prevén buenos rindes para esta oleaginosa que ganó superficie en la última campaña.

El girasol ha crecido en superficie en el sudeste de Buenos Aires, sobre todo el alto oleico, que con una proporción de este aceite superior al 75%, permite bonificaciones en el precio que lo hacen más competitivo.

Si bien las lluvias fueron desparejas, en general se prevé una buena campaña para la oleaginosa.  La cosecha – que arrancó hace poco más de dos semanas con los híbridos cortos sembrados en octubre -, ha mostrado rindes de hasta 3.500kg/ha. “Si bien queda mucho por cosechar, los pronósticos de rendimiento son optimistas”, adelantó Segundo Fernández Páez, Coordinador del Nodo Sur de Regionales Aapresid.

Según Fernández Páez, “la densidad de siembra promedio va desde las 40 mil a las 60mil plantas/ha. La fertilización se realiza a la siembra, con fuentes fosforadas y nitrogenadas. Dada la aleatoriedad en los resultados de ensayos, son pocos los productores que eligen una aplicación de N durante el ciclo del cultivo”.

En cuanto al control de malezas, fue un año complicado en aquellos lotes donde la falta de lluvias limitó la incorporación de los pre emergentes, causando algunos escapes. “Si bien la mayoría de los girasoles poseen la tecnología CL – que facilita el control de malezas como la Rama negra -, el manejo de especies como Yuyo colorado y crucíferas requirió de la aplicación de productos en preemergencia como flurocloridona, metolacloro y sulfentrazone, entre otros”, explicó Fernández Páez.

En cuanto a la presencia de insectos ha sido un año sin mucha presión: “sólo hubo aplicaciones en lotes puntuales para el control de isoca medidora”. Por otro lado, si bien la zona se caracteriza por una baja presión de enfermedades, el técnico recomienda “tratar siempre la semilla con fungicidas e insecticidas de manera de protegerla y garantizar una buena emergencia de plantas”.