EAR 2020: Estanislao Bachrach 

En la mañana del 21 de mayo, el reconocido especialista en Neurociencia pasó por el EAR virtual de Aapresid para hablar de motivación para el cambio.

¿Qué tan inteligente somos para poder cambiar? Según el especialista Estanislao Bachrach, “la Neurociencia muestra que las personas funcionan con un Modelo de iceberg”. La performance se refiere a cómo nos va, qué resultado tienen nuestro comportamiento o forma de actuar. A, su vez, nuestra forma de actuar tiene que ver con las emociones, con el cómo nos sentimos. Y detrás de esas emociones están los pensamientos, es decir, nuestra forma de interpretar la realidad.

Estas etapas no son lineales, sino un circuito que puede fluir en ambos sentidos. “Por tanto, una forma de cambiar nuestro comportamiento es cambiando nuestra forma de pensar: si pienso diferente, puedo sentir diferente, hacer diferente y tener mejores resultados o performance”, resumió. Pero, además, esta estrategia permite cambios a largo plazo. Según Bachrach, “cambiando nuestra forma de pensar y sentir es posible modificar la estructura anatómica del cerebro y el funcionamiento de las neuronas”.

Para lograr estos cambios el autoconocimiento es clave. Conocer nuestra ‘actitud’ ante las cosas, y saber qué nos motiva: si el desafío y el riesgo o el ‘no perder lo ganado’. También conocer nuestra mentalidad: si tendemos a no creer en que podemos cambiar y que esforzarnos no ayuda (mentalidad fija), o si tendemos a creer que es posible cambiar y aprender de los demás (mentalidad de crecimiento).

“Como el cerebro no diferencia entre realidad y fantasía, es clave lo que le hagamos creer”, explicó. ¿Qué impacto tiene nuestra creencia a la hora de tomar una decisión? Para poder mejorar y cambiar son necesarias 3 cosas: creer que es posible el cambio, querer hacerlo y practicar.

Bachrach compartió tips para facilitar el cambio. Lo primero es potenciar la mentalidad de crecimiento: “si tiendo a creer que no puedo cambiar, debo dejar de hablar de problemas y pensar en desafíos. Buscar cosas que podrías hacer distintas. ¿Qué hice bien? ¿Cómo aplicar lo que hice bien? ¿Con quién puedo hablar?”

Es posible cambiar la reacción ante las cosas si se cambian las emociones, es decir, los sentimientos que esas cosas generan.Cuando el cerebro enfrenta un cambio se siente amenazado, lo que dispara emociones poco placenteras: ansiedad, miedo. Esto retroalimenta un circuito negativo: peores pensamientos, malas decisiones y mala performance”, explicó.

Una herramienta es etiquetar los sentimientos con palabras: enojo, miedo, angustia. Este es el primer paso para cambiar lo que se experimenta por nuevas sensaciones en el futuro: “esta situación me provoca miedo, la próxima vez que me pase trataté de visualizar coraje”, ejemplificó.

Otra estrategia es no pensar en el pasado, y pensar en problemas siempre lleva al pasado. Aquí Bachrach advirtió: “hay que obligarse a dejar la queja y buscar espacios en la semana para pensar en soluciones: identificando una situación y lo que se puede hacer diferente. En ese camino es clave reemplazar la pregunta ¿por qué?, por ¿qué tengo que hacer para…? “En vez de preguntarse por qué vendo poco?, más vale pensar ¿qué puedo hacer para vender más?”, ejemplificó.

El feedback negativo baja nuestro potencial. Es bueno reconocer errores, pero no debe llevar más que algunos minutos. Mejor reconocerse los aciertos, propios y de los demás. “Esto es clave para mantenerse motivado cuando las cosas no salen como esperamos, haciendo foco en el progreso que hicimos, el esfuerzo que le pusimos, sin dejar de analizar el proceso que nos llevó a ese resultado para saber si es el adecuado”, explicó. También ayuda recurrir a personas que nos reconozcan y valoren.

Otra herramienta es anticipar nuestro camino emocional: ante un cambio es previsible sentir miedo. Anticiparlo y prepararse ayudan a que ese miedo se sienta menos. 

Por último, cada vez que se ponga en práctica esta estrategia para el cambio hay que recompensarse, sin importar el resultado. “El cerebro relaciona lo nuevo, en este caso el intento de cambio, con algo agradable, facilitado el proceso en el futuro”, concluyó.