En el marco del comienzo de la campaña de maíz, con los primeros lotes de primera ya sembrados, se llevó a cabo la jornada de la regional Laboulaye en la que se abordó de manera integral a este cultivo. 

La jornada dio comienzo con la Lic. Stella Carballo exponiendo sobre las perspectivas climáticas para la campaña que comienza y su impacto en los mercados. Dentro de los modelos que utilizan para pronosticar la ocurrencia de fenómenos Niño o Niña se visualiza al día de hoy claras tendencias de un año neutro. Es importante considerar que el aporte de humedad a nuestro territorio se da mayoritariamente por corrientes provenientes de los anticiclones del atlántico, cuya variabilidad y por ende pronóstico es a corto plazo. Esto explica de alguna manera la gran variabilidad de registros pluviométricos que podemos tener en el territorio a pesar de la consolidación del fenómeno del Niño en el pacífico, el cuál aporta corrientes de aire frío que necesitan de la humedad del atlántico para la ocurrencia de lluvias.

Otros de los fenómenos mencionados por la Licenciada fue la situación de EEUU y el gran retraso que hubo en la siembra producto de las excesivas precipitaciones. Si bien los informes del USDA reflejan una clara tendencia de menor producción, se estima que el escenario podría ser aún peor y conllevar a la suba los precios.

 

Ingresando en lo que refiere a manejo del cultivo de maíz, la calidad de siembra resulta un factor crítico al cual debemos prestar especial atención. Para ello Juan Roncoroni de Precision Planting, brindó una charla sobre los parámetros más importantes a tener en cuenta durante esta etapa. 

La emergencia del cultivo de maíz tiene incidencias en el rendimiento final a través de la uniformidad espacial y especialmente la uniformidad temporal. Para lograr una emergencia uniforme debemos poner el foco en factores básicos como la humedad y temperatura, a los cuales deberíamos adicionar otros factores propios de la regulación del equipo de siembra. Ejemplo de ello lo son los residuos/rastrojos que quedan en contacto directo con la semilla ocasionando pérdidas y heterogeneidad en la emergencia, y la compactación del surco por el propio peso del equipo de siembra y el accionar de las ruedas tapadoras.

Otro aspecto de especial relevancia en el manejo del cultivo de maíz se refiere a la nutrición, fecha de siembra, y densidad, claves en la toma de decisiones. Gabriel Espósito, titular de la cátedra de Producción de Cereales de la UNRC, focalizó durante su espacio en dichos aspectos. Considerando que los pronósticos de lluvias indican la probabilidad de año “neutro” sería atinado seleccionar los mejores lotes para fechas tempranas y aquellos con algún tipo de restricción destinarlos a fechas tardías, repartiendo la superficie y disminuyendo riesgos.

Según Gabriel el principal inconveniente en el manejo de maíz lo constituye la nutrición. Haciendo un análisis de la disponibilidad de los principales nutrientes en la zona sur de Córdoba, es claro como los niveles de Fósforo, Zinc, MO, y micronutrientes en general, vienen en franca caída por el mal manejo nutricional de los suelos “cuando exportamos alimentos al mundo le estamos vendiendo minerales de nuestros suelos pampeanos” sentenció Gabriel.

El antiguo concepto de la Ley del mínimo de Liebig, donde la respuesta a micronutrientes estaba sujeta a la disponibilidad de agua y macronutrientes, no se ajusta a lo que estamos observando en términos de respuesta a la fertilización. La interacción entre nutrientes es la que rige la respuesta y por ende cobra mayor importancia la fertilización balanceada. Por el contrario de lo que en general se piensa respecto al rinde y respuesta a la fertilización balanceada, el agregado de P, Zn y S maximizan su respuesta en años secos.

En el caso de Nitrógeno, Gabriel hizo especial énfasis en la necesidad de ajustar el momento de aplicación. Los híbridos modernos han atrasado aún más el estado fenológico en el cual se da la mayor tasa de absorción de N, por ende debemos lograr que en ese momento el cultivo tenga la mayor disponibilidad posible del nutriente. De esto se desprende que fertilizar a la siembra con N no es una práctica recomendada por varios factores:

  • Predispongo a un desarrollo superficial del sistema radicular que puede desencadenar en problemas de anclaje y posterior vuelco.
  • Mayor probabilidad de lixiviación de N. 
  • Pronósticos climáticos de campaña menos acertados que aumentan el margen de error en la estimación de rinde y por ende en la necesidad de N.
  • Exacerbamos el crecimiento vegetativo en detrimento de etapas reproductivas.

Cerrando la jornada la Ing. Agr. Paulina Lescano brindó un panorama de los mercados mundiales y expectativas de precio. El escenario está marcado por la guerra comercial China-EEUU, la gripe porcina en China, y las inundaciones en EEU que generaron retrasos en la siembra y proyecciones de pérdidas de rinde.