Debido al aumento del costo y dificultad del control químico de las malezas, se ha vuelto muy necesaria la adopción de nuevas herramientas y procesos para lograr un manejo integrado. Con ese fin, Agroestudio Viento Sur realizó el siguiente análisis sobre la factibilidad del uso de aplicaciones dirigidas en distintas zonas de la provincia de Bs. As. 

Foto: E. Bilbao

 

Introducción

El manejo de malezas es uno de los desafíos más grandes a los que se enfrenta la producción agropecuaria hoy en día, con pérdidas en los cultivos agrícolas estimadas en más del 30% del rendimiento por competencia, sumado a un aumento del costo de control químico que se ha duplicado en la última década de la mano del avance de las malezas resistentes en Argentina y a un nivel de control inferior al deseado. En este sentido se está en permanente búsqueda de nuevas herramientas y procesos con los cuales alternar el control químico y mejorar el control de malezas con un menor impacto ambiental.

Dentro de este abanico de herramientas y cambios en los procesos de manejo de malezas surgen las aplicaciones dirigidas (selectivas), las cuales son una tecnología con la cual se pueden equipar los pulverizadores terrestres para, en barbecho, aplicar los herbicidas solamente donde están las malezas, y no en el resto del lote. Actualmente hay dos tecnologías disponibles en el mercado, las cuales trabajan con sensores que miden fluorescencia de la clorofila y estimando índice verde (NDVI), Weed It y Weed seeker respectivamente. Así mismo, hay nuevas tecnologías de desarrollo local por llegar al mercado que están trabajando con cámaras ópticas en lugar de sensores (Eco Sniper).

Un análisis realizado durante 2019 por Agroestudio Viento Sur, junto a los usuarios de 6 equipos Weed It ubicados en el centro-sur de la región productiva de Argentina (sudeste de Córdoba, sur de Santa Fe y Buenos Aires), relevó ahorros del 62% de los herbicidas postemergentes utilizados en barbecho, lo cual representó un ahorro del costo anual en el manejo de malezas de 32 u$s/ha/año y un 78% menos de impacto ambiental de estas aplicaciones, medido con el índice EIQ.

En este contexto es que las Regionales de Aapresid de Tandilia, América, Necochea y Lincoln realizaron junto a Agroestudio Viento Sur, un relevamiento y análisis de la situación del manejo de malezas de sus zonas productivas y la importancia de la adopción de las aplicaciones dirigidas.

Objetivos

1- Recabar información real de campo de la situación de malezas de cada zona.
2- Analizar la factibilidad de adoptar sistemas de aplicación dirigida de herbicidas.

Análisis y Discusión

 Se logró relevar información de la situación malezas en 2019 ( y 2020 para la Regional Lincoln) sobre 31.000 hectáreas en la zona de la Regional Tandilia, 16.900 hectáreas en la zona de la Regional América, 41.300 hectáreas de la Regional Necochea y 15.100 hectáreas de la Regional Lincoln. De las cuales en Tandilia el 33% de la superficie es trabajada con pulverizador propio y el 67% contratado, en América el 80% de la superficie se trabajaba con pulverizador propio y solamente el 20% con contratado, en Necochea el 43% de la superficie se trabaja con pulverizador propio y el 57% con contratado y en Lincoln el 50% de la superficie se trabaja con pulverizador propio y el 50% con contratado.

Las malezas más importantes en Tandilia fueron Nabo (Brassica rapa), Raigrás (Lolium multiflorum), Rama Negra (Conyza bonariensis) y Yuyo Colorado (Amaranthus hybridus y palmeri) (Figura 1), en América fueron Yuyo Colorado, Rama Negra, Capín (Eleusine indica), Viola (Viola arvensis) y Flor de Santa Lucía (Commelina erecta) (Figura 2), en Necochea fueron Nabolza, Raigrás, Rama Negra, Avena negra (Avena fatua) y Yuyo Colorado(Figura 3)., y en Lincoln Yuyo Colorado , Capín, Raigrás, Viola, Sorgo de Alepo (Sorghum halepense), Lecherón (Euphorbia dentata)y Cardo (Carduus acanthoides)  (Figura 4).

 

Figura 1: Malezas de mayor importancia en la Regional Tandilia de Aapresid, 2019.

Figura 2: Malezas de mayor importancia en la Regional América de Aapresid, 2019.

Figura 3: Malezas de mayor importancia en la Regional Necochea de Aapresid, 2019.

Figura 4: Malezas de mayor importancia en la Regional Lincoln de Aapresid, 2020.

El costo de los herbicidas postemergentes utilizados en barbecho fue de entre 40 y 60 u$s/ha/año en Tandilia, entre 20 y 60 u$s/ha/año en América y Necochea, y entre 15 y 50 u$S/ha/año en Lincoln, siempre muy relacionado a las rotaciones, malezas presentes y manejo realizado en cada caso.

En cada Regional se trabajó sobre el análisis de qué superficie de cada lote se aplicaría al utilizar aplicaciones dirigidas en relación a la superficie aplicada con cobertura total en cada pulverización, y se llegó que en Tandilia se aplicaría menos del 30% de la superficie del lote en el 67% de los barbechos, en América se aplicaría menos del 20% de la superficie del lote en el 60% de los barbechos, en Necochea se aplicaría menos del 30% de la superficie en el 83% de los barbechos y en Lincoln se aplicaría menos del 30% de la superficie del lote en el 100% de los barbechos. Esto indica que en más del 75% de los barbechos se lograrían ahorros mayores al 70% de los herbicidas utilizados, si realizamos el análisis general.

En la Regional Necochea hay un miembro que tiene un equipo de aplicación dirigida Weed It y en los barbechos de mayo a noviembre de 2019 (6.840 hectáreas de pulverización) se pudieron medir los siguientes ahorros (Cuadro 1):

Cuadro 1: Ahorros reales medidos con un equipo de aplicación dirigida Weed It en 6.840 hectáreas de barbecho pulverizadas en Necochea, sudeste de Buenos Aires de mayo a noviembre de 2019.

 

Volumen de aplicación

EIQ

Costo (u$s/ha)

Glifosato

2,4D

Paraquat

Cletodim

AHORRO %

74%

74%

74%

70%

67%

80%

75%

Con la información recabada se realizó un análisis para analizar la factibilidad de adopción de las aplicaciones dirigidas en estas cuatro zonas de la provincia de Buenos Aires. Esto se llevó adelante estimando el tiempo de repago de la tecnología, el cual es influenciado por varios factores, entre los que se destacan el costo de los herbicidas post emergentes utilizados en barbecho, las hectáreas trabajadas, el porcentaje de la superficie que efectivamente se aplicaría en cada pulverización y el ancho de botalón a equipar. Para simplificar el análisis se tomó un ancho de botalón a equipar de 21 metros, con una tecnología que tuviera un costo de 7.500 u$s por metro de botalón. (Tabla 1).

Costos herbicidas
(POE u$s/ha/año)

Hectáreas trabajadas

Aplicación dirigida
(% superficie aplicada)

Ancho botalón (metros dirigidas)

Años recupero inversión

30

1000

20

21

6,6

30

2000

20

21

3,3

30

4000

20

21

1,6

30

1000

30

21

7,5

30

2000

30

21

3,8

30

4000

30

21

1,9

40

1000

20

21

4,9

40

2000

20

21

2,5

40

4000

20

21

1,2

40

1000

30

21

5,6

40

2000

30

21

2,8

40

4000

30

21

1,4

60

1000

20

21

3,3

60

2000

20

21

1,6

60

4000

20

21

0,8

60

1000

30

21

3,8

60

2000

30

21

1,9

60

4000

30

21

0,9

La situación para la adopción de la tecnología por un brindador de servicio (contratista) es diferente y hay varios formatos implementados en Argentina, entre los que se pueden observar la situación de equipo “cautivo” en campo grande, el productor aporta el equipo y el contratista paga con trabajo, o el contratista invierte en selectivas, y cobra el servicio aproximadamente el doble que un servicio de cobertura total, pero estos modelos son para armar y ajustar en cada realidad.

Consideraciones Finales

  Debido al aumento del costo y dificultad del control químico de las malezas, se ha vuelto muy necesaria la adopción de nuevas herramientas y procesos para lograr un manejo integrado, lo cual vuelve factible la adopción de la tecnología de aplicaciones dirigidas en gran parte de la zona productiva de Argentina, como se observa en estos casos de la Prov. de Buenos Aires.

Las aplicaciones dirigidas son una de muchas herramientas a utilizar, pero es la que con más velocidad y contundencia puede ayudarnos a detener el aumento de costos en herbicidas, disminuir el uso de químicos y el impacto ambiental de los mismos, y ayudarnos a lograr un mejor manejo de malezas.

Cada tecnología de aplicación dirigida se debe analizar por separado ya que poseen diferentes características de facilidad de uso y de ahorro de herbicidas (en base al ancho aplicado por pico), pero lo importante es que disponemos de la herramienta para lograr un mejor control de malezas, reduciendo el impacto ambiental de este en más de un 70% y ahorrando más del 60% del costo de herbicidas post emergentes utilizados actualmente en barbechos.

En línea con lo concluido en este trabajo en la primera mitad del 2020 se ha duplicado la cantidad de pulverizadores equipados con aplicaciones dirigidas en la provincia de Buenos Aires, llegando a los 20 equipos, de los cuales el 50% se encuentran en el sudeste.

La clave está en lograr un mejor manejo de malezas con más agronomía y menos herbicidas, un manejo de malezas cerebro dependiente.

Autor: Ing. Agr. Esteban Bilbao


Relevamiento REM: Aplicaciones dirigidas

La tecnología de aplicaciones dirigidas o selectivas fue introducida en nuestro país hace ya unos 8 años, aunque su adopción se está realizando de manera paulatina ya que se estima que en la actualidad hay alrededor de 300 pulverizadores equipados.

A continuación, les presentaremos algunas conclusiones que surgieron de una encuesta realizada por el programa REM a socios de la institución usuarios de la tecnología de aplicaciones dirigidas y distribuidos en distintas regiones geográficas: norte de Santiago del Estero, centro de Santa Fe, centro de Córdoba y sur de Buenos Aires.

Se les preguntó sobre el momento de incorporación de la tecnología en sus rotaciones. En todos los casos dijeron realizar 1, 2 o hasta 3 pasadas con pulverizaciones dirigidas en el período de barbecho entre dos cultivos de gruesa, posterior a la aplicación de un post emergente + un residual con cobertura total, de ser necesario según la situación del lote, y previo a la aplicación de un preemergente del cultivo también en cobertura total.

 

Imagen 1: incorporación del uso de aplicaciones dirigidas en las rotaciones

También los socios mencionaron algunas situaciones puntuales, en las cuales el uso de esta tecnología resulta de mucha utilidad:

  • Control de manchones de sorgo de alepo, yuyo colorado pasados de tamaño, chloris y/o raigrás, que se escaparon a aplicaciones de cobertura total.
  • Incorporación de un residual a los postemergentes del manchoneo, para el control del posible aporte al banco de semilla.
  • Segunda aplicación en el doble golpe usado para controlar las malezas más difíciles.
  • Dentro del cultivo emergido, haciendo un control direccionado entre surcos evitando usar selectivos más caros.
  • Luego del secado del cultivo de servicio, si es que quedan manchones.

 Además, al indagar sobre los beneficios observados de esta herramienta, surgieron:

  • Ahorro de entre un 70% y 90% de producto según la zona considerada. Lo que deriva en ahorro de envases, de agua y disminución del impacto ambiental.
  • Mayor eficiencia de recursos, en cuanto a tiempos operativos y al requerir de un análisis integral del sistema.
  • Mejor control de malezas, por realizar las aplicaciones en los estadios adecuados de las malezas y por la posibilidad de incorporar a las mezclas productos más eficientes debido al ahorro.

 Por otro lado, también se le consultaron sobre las problemáticas más comunes al momento de incorporar esta herramienta en sus sistemas, en este caso lo fue destacado en la totalidad de las entrevistas fue el costo de la tecnología que requiere un desembolso inicial considerable, pero asimismo en todos los casos fue mencionado una amortización de este en 3 o 4 años de uso, dependiendo de la zona, malezas presentes y condiciones de la campaña.

Además, como otro aspecto también considerar se hizo referencia a la necesidad de capacitación de los operarios y asesores encargados de las tareas.

Como conclusión, luego de haber analizado estos casos puntuales pertenecientes a usuarios en sistemas muy diversos entre sí, podemos destacar que:

Siempre se requiere una visión integral del sistema para definir dosis, modos de acción, uso de residuales, cantidad de carga, momento de ingreso al lote, etc. Y que, además, son necesarios análisis y ajustes locales en cada uno de los casos, ya que es muy poco probable que se alcance el éxito si se copian recetas de otras zonas o sistemas productivos.

Por último, hay que mencionar que es una tecnología, tal vez a diferencia de los que se considera hasta ahora, posiblemente adaptable de forma beneficiosa en todas las zonas productivas del país, siendo una aliada clave en la búsqueda de planteos de intensificación y de bajo impacto ambiental.

 

Este fragmento de la nota fue realizado con la información aportado por socios que completaron la encuesta gestionada por el programa en los meses de abril/mayo/junio.