Para ampliar la ventana de protección de un herbicida buscamos mayor residualidad en el suelo. Pero ¿qué pasa cuando esto puede afectar al cultivo siguiente?

Daño por carryover en soja en Justiniano Posse. Gentileza: Bertran, J.P.

La mayor residualidad es una cualidad buscada en un herbicida, ya que asegura una mayor ventana de protección de los cultivos contra las malezas. Pero a veces, éste permanece en el suelo en concentraciones que resultan fitotóxicas que perjudican al cultivo siguiente. Este fenómeno se conoce como “carryover” y fue el tema elegido para el Taller que la Rem ofreció en la Regional Justiniano Posse junto a la especialista  Ing. Agr. Jorgelina Montoya del INTA Anguil.

Según explicó Montoya  “en el carryover intervienen dos componentes: Por un lado, el producto  en sí mismo y la bioactividad en el suelo resultante de diferentes interacciones que se establecen entre el compuesto y el suelo. Y, por el otro, el cultivo que sigue en la rotación, ya que no todos los cultivos demuestran la misma  sensibilidad a los residuos en el suelo.”.

En cuanto a la interacción del producto con el ambiente, la misma depende de: las propiedades físico-químicas del suelo (textura, materia orgánica, pH, población microbiana, etc.), las condiciones climáticas, las propiedades físico-químicas de la molécula (ionizabilidad, solubilidad, adsorción, etc.).

Daño por carryover en maíz en Justiniano Posse. Gentileza: Bertran, J.P.

Todos estos factores interactúan entre sí y determinan la velocidad de disipación (desaparición) del herbicida del sistema. Así, un activo puede degradarse, lixiviarse  o permanecer  como residuo ligado a los coloides del suelo por lo que no estaría disponible para su acción herbicida.

La degradación de las moléculas de fitosanitarios se produce por procesos como fotólisis, hidrólisis química o metabolismo microbiano. Las estructuras química más complejas y grandes son más difíciles de ser degradadas por lo que tienen mayor persistencia. El parámetro para clasificar el tiempo de degradación de un herbicida se denomina Vida Media, y es la cantidad de días que demora el activo en reducir su concentración a la mitad. Es una medida de la persistencia y, por tanto, es un dato orientativo del  riesgo de generar Carryover.

El parámetro que define la disponibilidad de los compuestos en el suelo es el coeficiente de adsorción Kd. Este parámetro indica la cantidad de herbicida adsorbido a al suelo en relación al herbicida disponible en la solución del suelo. Hay que recordar que la materia orgánica es el componente edáfico que mayores sitios de adsorción o retención ofrece. Es por ello, que otro parámetro muy utilizado es el Koc que indica del total retenido al suelo cuál es la fracción retenida por parte de la materia orgánica. Cuanto mayor sea el valor, mayor es la retención en materia orgánica y menor es su disponibilidad y por ende también menor es su movilidad en el suelo.

Las formas en que los herbicidas pueden ser retenidos en el suelo son varias.  Hay fracciones ligadas al suelo lo que significa que están muy retenidos y por lo tanto no están disponibles para la degradación ni tampoco están bioactivos.  Estas fracciones podrían  quedar nuevamente disponibles a través del proceso de  mineralización de la materia orgánica. Otros fracciones de los herbicidas están disponibles en el suelo disueltos en el  agua edáfica. Estas fracciones están  bioactivas (tienen capacidad herbicida) y están disponibles para ser degradadas o también pueden lixiviar. El proceso de adsorción (retención) de las moléculas de herbicidas es un proceso reversible . Su disponibilidad se relaciona con la cantidad de agua del suelo.

La retención también va a depender de la carga de la molécula herbicida.  Moléculas neutras presentan mayor afinidad a ser retenidas por la materia orgánica. Moléculas de carga negativa (aniónicas)  tienen baja afinidad a la mayoría de las cargas del suelo – que también son aniónicas – generando un efecto de repulsión. Ocurrirá lo inverso en el caso de herbicidas de carga positiva (catiónicos).

Los cultivos de servicios (CS), son una excelente práctica para mejorar las cualidades edáficas.  Permiten aumentar la actividad microbiana, y así favorecer la degradación de los compuestos que puedan quedar en el suelo. A esto se suma la capacidad de los CS  de absorber y detoxificar los activos del suelo. Un suelo más vivo es un suelo con menos probabilidades de carryover.

En una encuesta realizada por la REM,  los socios de la Regional Justiniano Posse manifestaron que la mayor sospecha  de carryover ocurre con herbicidas ALS en  maíz, trigo y soja no STS.

Fuente: encuesta REM Regional J. Posse, 2020.

La misma encuesta reveló que el principal motivo de carryover es la repetición de activos del mismo sitio de acción.  Los años de bajas precipitaciones y el uso de alta dosis de herbicidas, fueron otras de las causas mencionadas