La Echinochloa colona es una gramínea (fam"> Echinochloa colona: Una maleza muy dañina- Aapresid - Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa - Argentina
22/02/13 11:18

Echinochloa colona: Una maleza muy dañina

Se desarrolla durante la primavera y el verano, según la humedad del suelo.

La Echinochloa colona es una gramínea (familia Poaceae) anual, originaria del sur del continente asiático, pero se distribuye ampliamente en la mayoría de los ambientes agrícolas. A nivel mundial, está considerada dentro de las diez malezas más nocivas, aunque en Tucumán no constituía un problema hasta el presente, al grado que carece de un nombre vulgar, explicó a LA GACETA el licenciado Sebastián Sabaté de la Sección Manejo de Malezas de la Eeaoc.

Conociéndola

En Tucumán, su ciclo es primavero-estival, iniciando su germinación de acuerdo a la humedad del suelo, a partir de octubre. Las plantas tienen un porte que puede variar de "decumbente" a "erecto", según si crecen a bajas o altas densidades, respectivamente. En el último caso, sus tallos pueden alcanzar una altura de hasta 120 centímetros (1,2 m).

Esta especie carece de "lígula" en la base de su lámina foliar, carácter que la diferencia del resto de las gramíneas estivales en la región y que permite su reconocimiento en etapas tempranas de su desarrollo. En Tucumán, se pueden encontrar dos ecotipos, uno con hojas verde oscuras y con una pequeña mancha púrpura en forma de "V", y otro de color verde claro y sin manchas.

Tiene la capacidad de producir un alto número de semillas, las que se dispersan al ser arrastradas por el agua. Su germinación se puede agrupar en camadas, de las cuales, la primera es la de mayor importancia, estimándose que representa un 70% de la población total. Esta ocurre desde mediados de noviembre hasta fines de diciembre, mientras que el resto lo hace hacia finales de enero o principios de febrero.

Resistencia al glifosato

El biotipo de Echinochloa colona resistente a glifosato fue observado por primera vez en Tucumán en fincas cítricas. La identificación taxonómica fue realizada por la doctora Nora De Marco, de la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT. La determinación preliminar de la resistencia fue hecha a campo por la Sección Manejo de Malezas en 2008, realizándose luego trabajos en conjunto con el doctor Martín Vila-Aiub (UBA), quien confeccionó las curvas de dosis-respuesta estándares para confirmar la resistencia. También se reportaron biotipos resistentes a glifosato en EEUU, Australia y Venezuela. En nuestro país, se conoce su existencia en Santiago del Estero y Santa Fe. Actualmente, la Eeaoc se encuentra trabajando en colaboración con el doctor Albert Fischer de la Universidad de California, para la identificación de las características moleculares del biotipo de Tucumán.

Revisando los lotes se detecta al enemigo

La Sección Manejo de Malezas (Eeaoc) recomienda a los productores revisar los resultados obtenidos en los barbechos químicos (BQ), ya que es la mejor oportunidad para localizar la existencia de los biotipos de "Sorgo de Alepo" o Echinochloa colona resistentes a glifosato.

Luego de transcurridos 10 días desde la realización de un BQ mezclando "glifosato" y "2,4 D", se debe evaluar cuáles son las especies que han sobrevivido a estos herbicidas. Algunas serán conocidas, porque siempre se comportaron de ese modo (Santa Lucía, Trichloris, Borreria y otras), pero deben centrar la atención en las malezas que antes eran susceptibles y ahora ya no lo son. Si se localizan los biotipos citados, se deberán aplicar medidas específicas para su manejo.

Las matas de "Sorgo de Alepo resistente a glifosato (SARG)" deben tratarse mediante "manchoneos" localizados con el herbicida Imazapir (200 cm3 en una mochila de 20 litros de agua). Hasta ahora, éste es el único tratamiento que controla un alto porcentaje de rizomas, pero no debe aplicarse cuando la soja o el maíz ya están implantados. Si se identifican plantas sobrevivientes de Echinochloa, se deben tratar con graminicidas (Fop o Dim).

Durante el cultivo de la soja, ambos biotipos se pueden controlar con los graminicidas citados. Para ello, el SARG no debe superar los 30 cm de altura, mientras que la Echinochloa debe ser aplicada antes de su floración. Si se trata de maíz, se debe utilizar "nicosulfuron" en las variedades que lo toleran. La estrategia para controlar su difusión es impedir que ambos biotipos produzcan semillas fértiles, lo que puede lograrse tomando medidas para cada caso. Debe preocupar no solo la infestación dentro del campo, sino también en los campos vecinos.

Fuente: www.lagaceta.com.ar