Un repaso por los aprendizajes más importantes que dejó el Simposio de malezas en los sistemas productivos del NOA.

Más de 500 personas asistieron al Simposio de Manejo de Malezas en los Sistemas Productivos del NOA. Entre el 3 y 4 de septiembre, en la Sociedad Rural de Tucumán, y organizado por la EEAOC y AACREA, la ocasión contó también con el auspicio de Aapresid, el INTA, la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT y la Sociedad Rural de Tucumán. Dos jornadas de intenso intercambio acerca de la problemática de malezas, con foco nítido sobre la región del NOA.

De inicio, Eugenia Castro (AACREA) mostró el impacto económico de las malezas. Se refirió a cuánto representan en gastos y cómo afectan los márgenes brutos. Una referencia interesante la brindó el dato de que los herbicidas representan el 30 % de los costos directos del cultivo. Los últimos diez años aumentaron alrededor de un 200%, según un estudio de la EEAOC. El impacto es grande. Pero pese a que los márgenes “pintan feo”, la disértate insistió sobre la importancia de seguir invirtiendo en herbicidas, de modo que la situación no empeore.

Acerca del estado actual de las resistencias, el Gerente de la REM Aapresid, Martín Marzetti, mostró el mapeo a nivel nacional de las malezas más difíciles al que se ha sumado recientemente la referencia de la presencia de las tolerantes. El material estará disponible en breve en https://www.aapresid.org.ar/rem

Foto: La Gaceta
Foto: La Gaceta

Clima y malezas

César Lamelas, climatólogo de la zona y miembro de la EEAOC, correlacionó las condiciones climáticas y ambientales con las aplicaciones de herbicidas. En el NOA, por las altas temperaturas y la baja humedad, principalmente, las condiciones ambientales son complicadas a la hora de efectuar las aplicaciones. Las lluvias importantes en el año, se dan a partir de fin de octubre y mitad de noviembre. Allí y no antes, refirió el climatólogo, sería un buen momento para empezar a hacer herbicidas preemergentes.

Lamelas presentó, además, una aplicación que ofrece la web de la EEAOC (www.eeaoc.org.ar/agromet), donde se puede conocer en tiempo real las condiciones en cada punto de la provincia para determinar si es un buen momento para la aplicación.

Biología y ecología de las malezas.

Nora de Marco (FAZ/UNT) caracterizó a su turno a las malezas poaceas problema, de importante afección en la zona. Entre las resistentes anuales, mencionó a Echinochloa colona, Eleusine indica y Urochloa panicodes. Sorgo de Alepo, entre las perennes. Los Chloris y Trichloris son tolerantes y también muy problemáticos.

Amaranthus no faltó en la lista, por supuesto. Fue Sebastián Sabaté (EEAOC) quien se refirió al A. palmeri resistente a glifosato y en una interesante presentación aludió a los 5 puntos de emergencia de esta maleza, arrancando desde mitad de octubre. “Amaranthus es muy dependiente de la lluvia y aproximadamente tienen un pulso de germinación por mes”, afirmó. Si bien esto varía según el año y los milímetros de lluvia, esta situación se repitió en los últimos dos años. Y dado que germina muy rápido después de una lluvia, en menos de 24 hs, el disertante resaltó que hay que monitorear los campos frecuentemente. En Tucumán esta especie todavía es sensible a los ALS, pero no hay que confiarse, porque hay antecedentes de su rápida generación de resistencia.

Carina Cabrera, de la FAZ/UNT, se refirió a las curvas de germinación de las especies más problemáticas de la Región. Resumiendo, las gramíneas anuales germinan en primavera, algo más adelantada Eleusine sobre el resto, los Chloris germinan tanto en primavera como en otoño, y Borreria en verano, desde diciembre a marzo.

Estrategias 

A la hora de pensar las estrategias de manejo, Ignacio Olea recomendó hacer base sobre la biología de las malezas problema. No fue menor su mención al hecho de que como ahora difícilmente se encuentre una sino varias malezas en el lote, es preciso agruparlas por patrones para poder manejarlas.

Diego Sampietro habló de los mecanismos de acción, de la imperiosa necesidad de ir rotándolos en la campaña para no generar nuevas resistencias. Como material de consulta se entregó la publicación elaborada desde REM sobre los modos de acción herbicida, también disponible en internet.

Entre los herbicidas de uso frecuente en la zona, Osvaldo Figueroa se abocó mayormente a los gramínicidas. “Los que se usan en postemergencia del cultivo son muy poquitos y si usamos solamente eso rápidamente se va a generar resistencia”, alertó el disertante. Por ello recomendó usar preemergentes: hay más modos de acción, y eso permite rotar, sin poner todas las fichas en un solo herbicida.

Agustín Sanzano, de la EEAOC, hizo un repaso sobre las características más importantes de la región. En cuanto a los niveles de materia orgánica, textura y acidez, no son frecuentes valores que limiten la acción de los herbicidas de suelo. En cambio en Salta, existen zonas con presencia de calcáreo que elevan el pH a 7,5-8 y es una limitante a la hora de elegir herbicidas y dosis adecuadas.

La forma en que los herbicidas interactúan con el suelo, la planta y el ambiente es muy dependiente de sus propias características físico-químicas y es necesario conocerlas para usarlas a nuestro favor. Marcelo de la Vega, trató este tema mostrando ejemplos de diferencias marcadas entre herbicidas en estos factores y cómo ello puede hacer fracasar o lograr el éxito de una aplicación.

Ricardo Pace (FAZ/UNT) se refirió a la calidad de aplicación para herbicidas. Entre los aspectos generales, pidió prestar atención al tamaño de gota, al volumen aplicado, a la cobertura de gotas por centímetro cuadrado, prestando mucha atención a las condiciones ambientales, que son complejas en el NOA. Alentó a tener especial cuidado en no generar deriva que pudiera dañar a otros cultivos, rodeando el lote. Pace también mencionó algunos nuevos coadyuvantes para realizar emulsiones múltiples que permitirían solucionar en parte los problemas de productos incompatibles de mezclar.

Un referente de manejo de la zona, Daniel Fadda, instó a usar todas las prácticas disponibles para no poner el foco en los herbicidas. Rolo triturador, desmalezadora, capacidad de competencia del cultivo, todo es útil a la hora de un manejo integrado de malezas. Fadda se refirió, además, al sinergismo y antagonismo que existe entre herbicidas. “Hay grupos que se sinergizan y otros que son antagónicos y hay que tener cuidado con eso”, señaló. Y apuntó al conocimiento para evitar problemas.

Cultivos de cobertura (CC) 

Salvador Prieto, del INTA Santiago del Estero, planteó cómo los CC en invierno podrían aportar el manejo integrado, aunque reconoció que el tema está poco estudiado en la zona y resta mucho por hacer. “Con inviernos muy secos en el norte, habría que ver cuánta agua sería necesario acumular en el otoño, para poder hacer un CC que valga la pena”. Si el mismo fuera muy pobre en producción de biomasa, a lo mejor tampoco tendría efecto sobre las malezas.

Aunque no es seguro, algún dato alentador quedó: en un trabajo preliminar que Prieto llevó adelante en Santiago del Estero no hubo pérdida rendimiento en el cultivo siguiente y la poca agua que hubo en otoño/invierno se utilizó para generar una cobertura útil. “Pero hay que investigar mucho, es más lo que falta que lo que se sabe”, reiteró.

Mario Devani se refirió a los nuevos eventos de resistencia a herbicidas que están desarrollando varias compañías. El especialista de la EEAOC dejó en claro que están nuevas tecnologías son bienvenidas porque brindan nuevas herramientas y posibilidades de manejo, pero manifestó que no debe confiarse en que sean soluciones totales porque ya cometimos ese error con el glifosato cuando así fue promocionado.

El cierre estuvo a cargo de Fernando García Frugoni de AACREA; Pablo Lopez Anido de Aapresid y Oscar Ricci, asesor privado, quienes sintetizaron las dos jornadas, dejando muy en claro que los problemas serán constantes y habrá que ir resolviéndolos con más conocimiento y dándoles complejidad a los sistemas de producción.

Fuente: en base a nota elaborada por ADAMA/Maleza Cero