En la localidad de Tres Esquinas (Córdoba), fue detectada la resistencia múltiple a graminicidas FOP. Martin Marzetti, de la REM de Aapresid, alerta en que el control debe ser ahora, en esos lotes puntuales antes de que se propague.

Las malezas parecen seguir su camino de generar dolores de cabeza en los productores. En la zona núcleo se siguen detectando los problemas y las resistencias múltiples. Por este motivo, Infocampo dialogó con Martín Marzetti, gerente de la REM de Aapresid y aseguró que «el sorgo de Alepo lo ha detectado Diego Ustarroz, del Inta Manfredi, en una localidad que se llama Tres Esquinas, del Departamento Rio I».

El especialista indicó que «luego de varios días de análisis determinaron que tenía resistencias a graminicidas FOP y a glifosato, entonces es una resistencia múltiple porque son dos modos de acción diferentes de herbicidas».

Además, Marzetti advirtió que «esto es un cambio importante porque el sorgo de Alepo que ya era resistente al glifosato, se maneja mayormente con uso de graminicidas, y dentro de estos graminicidas hay dos grandes grupos, como los FOP y los DIM, y ahora hay resistencia al FOP, entonces solo quedaría el segundo grupo como principal herramienta, el problema es que si presionamos mucho sobre esta en el corto plazo, seguramente vamos a tener resistencia también a este otro grupo y ahí nos quedamos con casi nada para poder atacar a la maleza».

Malezas en córdobaY continuó: «Por eso, lo más importante, y urgente que esos pocos focos que se detectaron hasta el momento, controlarlos ahí, y sabemos que eso es casi imposible, pero hay que hacer foco en eso, sabiendo que todavía no esta disperso por una gran zona, sino son algunos lotes puntuales».

A la hora de comentar sobre que tipo de maquinaria usar para controlar a la maleza, Marzetti resaltó que «en el caso del sorgo de Alepo, las rastras y demás cuestiones para controlarlo no son una alternativa demasiado valida, porque cuando se hacía el sistema convencional, el sorgo de Alepo era una de las principales malezas, de todos los sistemas de producción, o sea, es una maleza que se adapta al sistema convencional».

Por caso, el especialista indicó que «lo que si podría ser una alternativa, para ayudar al manejo químico, es usar un disco más profundo que trocen esos rizomas, sin moverlos del lugar, y despues ahí usar los herbicidas, que lo controlen, eso lo que hace es que favorece el control sobre ese manchon y lo controla químicamente, pero como una forma de favorecer y facilitar el control químico. Pero el control con maquinas la verdad que no es exitoso, no es una cuestion de fundamentalismo de la siembra directa, sino que ya tuvo su oportunidad y no logro ser exitoso durante los años que se hacía eso».

Sobre como lo están resolviendo los productores, explicó que «la idea es que los trocen a los rizomas, y en realidad esto se esta haciendo, a nivel de productor, de una manera muy artesanal que es usar discos verticales, o sino, usar sembradoras con discos adelante que van cortando, pero no hay nada comercial. Lo que el productor adapto rápido es muy artesanal».

Las cuadrillas siguen en el norte. En el NOA siguen apareciendo grupos de cuadrillas a campo que atacan las malezas a mano. Ante esto, Marzetti subrayó que «han aparecido y esta bastante difundido grupos de cuadrillas que van a los campos, principalmente en el norte argentino, es un tema bastante delicado, porque la mano de obra puede ser un poco precaria, entonces no es sencillo conseguir gente que lo quiera hacer, segundo que lo sepa hacer, porque puede parecer fácil, pero no lo es».

Y agregó que «sólo sirve para algunas situaciones, no para todo, porque hay grandes problemas en el norte, por ejemplo si uno tiene echinocloa, que es una maleza rastrera, no sirve, entonces estos grupos no la pueden detectar».

Por último, el especialista remarcó que «las cuadrillas sirven para algunos lotes puntuales, y con problemas muy evidentes, sino, la verdad que no tienen mucho sentido».

Por Alejandro Besana: @alitobesana

Fuente: Infocampo
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