Cada una de estas especies requiere un manejo diferente y saber identificarlas puede ahorrarnos muchos disgustos. Aquí algunos tips.

 

Los géneros Chloris spp. y Trichloris spp, incluyen especies que no discriminan región ni ambiente. Para aprender lo necesario sobre reconocimiento y manejo de estas malezas la Rem recurrió a los especialistas Marcelo Metzler y Anabella Gallardo.

Las especies del género Chloris son herbáceas, de ciclo primavero-estivo-otoñal, reproducción sexual y asexual (por yemas de base y/o estolones). Por su tallo chato, en estadio de plántulas son fácilmente confundibles con E. indica., error que puede llevar a fallas en el control. Incluye especies anuales y perennes. Cada una necesita un manejo diferente, por lo que errar en la diferenciación puede salir caro. La anual es Chloris virgata y las perennes son Chloris gayana, Ch. ciliata, Ch. barbata, Ch. (Eustachys) retusa.

Una forma práctica de diferenciar las Chloris anuales de las perennes es observar la homogeneidad del estadio de las plantas en el lote: si los individuos se encuentran en el mismo estadio estamos en presencia de la versión anual; si coexisten varios estadios diferentes se trata de Chloris perenne.

Las especies del género Trichloris son perennes, de ciclo es primavero-estivo-otoñal y reproducción sexual. Incluye las especies T. crinita y T. pluriflora.

 Foto Características morfológicas para diferenciar C. virgata, C. gayana y T. crinita.

Manejo

Luego de la germinación, tanto Chloris como Trichloris generan un sistema subterráneo de yemas de renuevo y/o estolones, por lo que el control de plantas mayores a un año es difícil. Una alternativa es hacer de 3 a 4 aplicaciones secuenciales de 1080 gr. de equivalente ácido de glifosato (g.e.a.) cada tres semanas con el fin de agotar las yemas basales. No debe descartarse el control mecánico para exponer el sistema subterráneo y el posterior tratamiento con herbicida (glifosato/graminicidas) a los tallos emergentes.

Los residuales inhiben la emergencia de la maleza (preemergentes de la maleza). Así, si al momento del control hay plantas emergidas, su aplicación deberá complementarse con un post-emergente, y aquí hay dos caminos: graminicida o “quemante”. El uso de uno u otro dependerá del tamaño de la maleza: entre 1 y 2 hojas puede aplicarse paraquat o paraquat+diuron como “quemantes”; con más de 2 hojas o en macollaje deberá optarse por un graminicida. En cualquier caso, el uso de coadyuvantes como aceite metilado (MSO) o organosilicona + MSO es fundamental.

El nivel de cobertura verde determinará si el post-emergente puede aplicarse en mezcla con el residual o en aplicaciones separadas: coberturas menores al 20 % permiten mezclar en una única aplicación; por encima del 20 % conviene aplicar de forma separada.

Opciones de control de Chloris spp. en soja y maíz:

Cultivo/ Herbicida

Residuales

Post-emergentes

Soja

–    sulfometurón metil + clorimuron etil (en sojas STS): > 80% de control a 30 y 60 DDA

– clomazone, diclosulam y la combinación de thiencabazone: > 80% de control a 30 DDA

–    haloxifop y quizalofop p etil: muy efectivos a 40 DDA

–    haloxifop R metil y cletodim: buen desempeño sobre C.virgata en estado vegetativo (el control de cletodim cae en reproductivo).

–    Graminicida+glifosato: en Chloris perenne, mayor porcentaje de rebrote a 40 DDA. En Chloris anual no hay diferencias respecto de graminicida aplicado solo. 

 

Maíz

–   Biciclopirone con S-metolacloro: > 80% de control a 30 y 60 DDA, respectivamente.

–   thiencabazone con iodosulfurón: > 80% de control a 30 DDA

–   flumioxazin + piroxasulfone: > 80% de control a 30 DDA

–   Imazapic + imazapir: > 80% de control a 30 DDA

–    Topramezone: máxima efectividad con malezas en estado vegetativo hasta dos macollos

–    CUALQUIER POSTEMERGENTE ACTÚA EN MALEZAS DE NO MÁS DE 2-3 HOJAS Y SOBRE LA POBLACIÓN PRESENTE AL MOMENTO DE LA APLICACIÓN: el manejo debe basarse en residuales (inhiben hasta dos flujos de emergencia).