Cuatro razones por las que ambos problemas pueden compararse, según Martín Marzetti, gerente de REM. Ecos de la jornada organizada por la Regional Río Segundo de Aapresid

Un dato saliente de la jornada realiza por la Regional Río Segundo de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) fue cuando el técnico de la Red de Conocimientos en Malezas (REM), Martín Marzetti, comparó a las malezas con la inflación.

Martin-Marzetti-REM-Aapresi
Martín Marzetti durante su disertación en la jornada de la Regional Río Segundo de Aapresid.

Según la mirada de Marzetti, hay cuatro elementos en los que ambos elementos se parecen:

Son el síntoma de un problema más grave

Así como la suba de precios es sólo un efecto más de los desequilibrios macroeconómicos provocados por el déficit fiscal y la emisión monetaria, entre otros factores, para Marzetti las malezas “son sólo un síntoma del problema más grave, que es el sistema de producción”.

Se refiere, esencialmente, a la falta de rotación, necesaria para mantener la productividad de los suelos. “No se puede mantener el sistema con un solo cultivo indefinidamente. Sólo aplicando herbicidas lo único que hacemos es estirar la agonía”, graficó.

Cambiar de herbicida es como Precios Cuidados

Los Precios Cuidados son una herramienta de control que permite eventualmente evitar que la inflación se dispare aún más en determinados productos pero que no atacan el problema de raíz.

Marzetti indicó que sólo cambiar de herbicida genera un efecto similar. “Es una herramienta más para mitigar el impacto de las malezas pero no la solución para erradicarlas”, afirmó.

Cuánto más se espera, más alto es el costo

A medida que la inflación crece, los ajustes necesarios para bajarla son más fuertes. Lo mismo sucede con las malezas que tienen una capacidad reproductiva altísima y, por ende, si no se las ataca con rapidez el problema se agrava.

Estudios a campo realizados por Aapresid determinaron que para tratar malezas se necesita entre 70 y 80 dólares de inversión por hectárea. Para el ingeniero Luis Lanfranconi, del Inta Río Primero, “hay que hacerlo” porque “si no sacás el yuyo, perdés el lote”.

Los que más sufren son los más débiles

El aumento de los precios siempre es un problema para los sectores más pobres que no tienen empleos registrados con sueldos que eventualmente acompañen la inflación.

Con las malezas sucede lo mismo: el problema es más grave en las zonas marginales debido a que los productores no cuentan con los recursos suficientes para poder combatirlas.

Fuente: AgroVoz
http://bit.ly/1RdFAwU