Se estima que las enfermedades, a nivel mundial, ocasionan pérdidas en los cultivos de al menos un 20%. Estas son consecuencia de la acción de organismos fitopatógenos los cuales pueden ser controlados mediante el uso de fungicidas. Un fungicida es una sustancia, formulación u organismo destinado a matar o inhibir el desarrollo de los patógenos (principalmente hongos y Chromistas –Oomycetes-).

Durante más de 200 años se han utilizado productos fitosanitarios para proteger las plantas contra el ataque de enfermedades. Formulaciones antiguas a base de cobre y azufre, todavía se utilizan de forma amplia y eficaz. Luego se fueron introduciendo formulaciones complejas en principio de contacto y, con el transcurso de los años, se generaron productos más potentes y de actividad sistémica. Ya a inicios del actual milenio se desarrollaron compuestos innovadores, que en general poseen mayor poder de acción por lo que las dosis recomendadas de uso son relativamente pequeñas.

Los fungicidas se clasifican, entre otras cosas, según su modo de acción. Este término hace referencia al proceso celular específico que es afectado por el fungicida y que provoca la muerte del patógeno.  Este modo de acción determinará cuáles hongos serán los afectados por el producto y por ende a que enfermedad se combatirá. La FRAC (Fungicides Resistance Action Committee) clasificó a los fungicidas en grupos según su modo de acción.

En nuestro país cada vez son más los especialistas que aseguran que la problemática de resistencia a fungicidas en el agro va en aumento. Conocemos por resistencia a la capacidad estable heredable, obtenida mediante un proceso evolutivo, que resulta en una reducción a la sensibilidad de un hongo a un fungicida. Para poder extender la vida útil de la efectividad un fungicida, en especial los de mayor riesgo, es de vital importancia aplicar un manejo adecuado de la resistencia. El manejo de la resistencia debe tener como objetivo retrasar su desarrollo, ser preventiva, y no actuar en consecuencia.

Una de las prácticas esenciales de un manejo integral de la resistencia es la rotación de activos según su modo de acción, por lo cual el conocimiento de la clasificación de fungicidas es imprescindible para minimizar la presión de sección en las poblaciones de patógenos y retrasar la aparición de resistencias.  Buscando facilitar esta tarea, REM lanza una publicación donde se describen los fungicidas y sus modos de acción, escrita por miembros de la cátedra de Terapéutica Vegetal de la Facultad de Ciencias Agrarias, UNR.,

Puedes descargar la publicación respondiendo una corta encuesta en el siguiente link ► Publicación REM: MoA Fungicidas