¿Qué estamos haciendo con el Yuyo colorado resistente?

Herbicidas y prácticas culturales más usadas para su manejo. ¿Qué dijeron los que descargaron el Manual de manejo de Amaranthus elaborado por la REM?

Bajo la denominación de “Yuyo colorado resistente” estamos agrupando a dos especies de amplia difusión en el país: Amaranthus palmeri y Amaranthus híbridus, resistentes a glifosato y a inhibidores de la ALS (imidazolinonas, sulfunilureas y triazolopirimidinas). Quizás sean las malezas resistentes que más han crecido en los últimos años, afectando actualmente una gran área agrícola de nuestro país, con mayor preponderancia en el centro y norte, pero con casos también presentes en el sur (Figura 1).

Figura 1: presencia de Amaranthus sp. resistente

Con el fin de brindar herramientas para manejar eficazmente a estas especies REM editó un manual técnico, cuyos autores son Daniel Tuesca, Juan Carlos Papa y Sergio Morichetti, profesionales de destacado reconocimiento en el tema.

Esta publicación se encuentra on-line (https://www.aapresid.org.ar/rem/category/publicacionesrem/) y para su descarga se pide responder una encuesta anónima que permitió tener un mayor conocimiento sobre el manejo que se está haciendo actualmente. Sobre un total de 1800 respuestas obtenidas, la mitad mencionó tener experiencia de manejo de esta maleza, de éstos, el 72% de más de un año. Quienes respondieron fueron en su mayoría asesores (60%), seguido de productores (40%), de diversas zonas del país, con mayor preponderancia de la zona núcleo y la provincia de Córdoba, pero con una considerable cantidad de respuestas del resto de las zonas agrícolas.

Analizado por zonas (Grafico 1), como es esperable, en algunas la mayor parte de los encuestados dice tener experiencia (Córdoba, Núcleo, Centro de Santa Fe, Oeste de Buenos Aires) mientras que en otras, quienes dicen tener experiencia son la minoría (NEA, NOA, Entre Ríos, Centro y Sur de Buenos Aires).

En cuanto a los cultivos en los que les resulta más difícil el manejo de esta maleza (Gráfico 2), el 70% menciona a la soja de primera, seguido por la soja de segunda con el 42%. Luego se menciona al maíz, casi en iguales proporciones para el temprano (14%) que para el tardío (13%), y posteriormente se menciona al girasol (6%), pasturas (4%) y sorgo (3). (la sumatoria es mayor a 100% porque se podía marcar más de una opción, lo mismo sucede con las siguientes respuestas)

Sobre el uso de herbicidas

Tener un excelente control de las malezas emergidas durante el barbecho es la premisa para poder empezar bien el cultivo, ya que las fallas cometidas en este momento no podrán ser revertidas más adelante. Respecto a los grupos de herbicidas que más se están usando en este posicionamiento (Gráfico 3), los hormonales son los más mencionados (68%), seguidos por el saflufenacil (42%), luego las mezclas de quemantes con hormonales (41%), el paraquat (36%), el carfentrazone (16%), y otros con el 8%, no obstante existen algunas diferencias entre zonas. En este punto es importante remarcar que las mezclas de hormonales con quemantes está siendo cada vez más frecuente debido a la falta de eficacia que se observa en muchas aplicaciones de hormonales solos, aún a dosis considerables, cuando la maleza supera los primeros centímetros de altura.

El segundo paso y fundamental, es el uso de residuales específicos en presiembra o premergencia del cultivo, sobre el lote limpio. En este posicionamiento, para el cultivo de soja (Gráfico 4), el herbicida más mencionado fue sulfentrazone (58%), seguido por las cloroacetamidas (54%) y por el flumioxazin (52%). Las mezclas alcanzan el 35%. En un escalón bastante inferior se mencionó al metribuzin (18%) y al fomesafen (14%). Existen aquí también diferencias entre zonas para la mayoría de los productos mencionados.

En cuanto a las cloroacetamidas (S-Metolaclor, Metolacloro, Acetocloro, etc.) en la encuesta no se discriminaban entre sí por principio activo. Aquí es necesario aclarar que las cloroacetamidas no son los herbicidas más eficaces para el control de Yuyo colorado resistente, pero sí son muy buenos acompañantes, que permiten ampliar la residualidad y el espectro de control, en especial las gramíneas. Puede pensarse que las cloroacetamidas están siendo muy utilizadas en zonas con alta presión de gramíneas y una incipiente presencia de Yuyo colorado, en cuyo caso estos herbicidas pueden ayudar a que la situación “no explote”, pero de ninguna manera pueden ser los herbicidas residuales de base en lotes con media y alta infestación de esta maleza.

Si bien las mezclas de residuales eficaces para Yuyo colorado fueron mencionadas por la tercera parte de los encuestados, sería deseable que esta práctica crezca, ya que los beneficios son una mayor residualidad y espectro de control, así como un retardo en la selección de resistencia, un tema más que importante. Es importante saber que la gran mayoría de los herbicidas que se están utilizando para estas malezas resistentes pertenecen al mismo mecanismo de acción, los PPO (sulfentrazone, flumioxazin, fomesafen, saflufenacil, carfentrazone, pyraflufen, lactofen, acifluorfen, etc.) y por esta razón hay que incluir la mayor cantidad de mecanismos de acción en el programa de control, desde el barbecho a los tratamientos postemergentes.

En cuanto a los herbicidas residuales utilizados en presiembra y/o preemergencia de maíz (Gráfico 5), el más mencionado fue atrazina (72%), seguido de las cloroacetamidas (68%). Las mezclas alcanzaron el 31%. En un escalón muy inferior se mencionó al flumioxazin (13%) y a la biciclopirona (7%) un herbicida recientemente incorporado al mercado argentino, de un modo de acción poco utilizado (HPPD) por el momento. Hubo diferencias entre zonas, aunque menos que para los mencionados en soja.

Aquí también vale la aclaración que se hizo para soja, respecto al uso de cloroacetamidas solas como residuales y de la importancia de aumentar las mezclas de residuales de diferente mecanismo de acción.

Otras prácticas complementarias

Si bien será difícil reemplazar al control químico como principal herramienta contra estas malezas, será cada vez más necesario complementarlo con otras prácticas culturales. En cuanto a éstas (Gráfico 6), el estrechamiento entre surcos es la práctica más frecuente (50%), seguida de los cultivos de cobertura (38%). Luego le siguen el desmalezado manual (26%), el corrimiento de la fecha de siembra (25%), y el laboreo (11%). El 17% menciona no aplicar ninguna práctica cultual ni mecánica. No obstante, existe gran diferencia entre zonas. Por ejemplo, el estrechamiento entre surcos alcanza el 70% en Entre Ríos, mientras que apenas supera el 20% en el sudoeste de Buenos Aires. El desmalezado manual, llega casi el 50% en el NEA, mientras que es nulo en el sudoeste. En general puede notarse que estas prácticas son mucho menos frecuentes en zonas donde el problema de Yuyo colorado resistente es más incipiente, mientras que donde el problema “aprieta” aumenta su frecuencia porque solo con herbicidas se hace difícil su control.

El Yuyo colorado no suele estar solo

Todos los cañones están puestos en el Yuyo colorado, pero desatender al resto de las malezas nos puede jugar una mala pasada. Por su rápida dispersión y agresividad no quedan dudas que donde está presente el Yuyo colorado es la maleza que determina la estrategia, pero muchas otras malezas pueden generar inconvenientes y pérdidas de rendimiento si no se las controla también. Hay que tener presente tanto la estrategia de herbicidas a utilizar, como los momentos adecuados de intervención. Esto es especialmente importante ya que los picos de emergencia pueden no coincidir con los del Yuyo colorado, más aun si son especies de un ciclo totalmente diferente, como lo es Rama negra, o si son especies perennes en las que no solo hay que atender a sus semillas con herbicidas preemergentes si no también a sus rebrotes de órganos de reserva, como sucede con el Sorgo de Alepo.

La maleza con la que se la encuentra más frecuentemente (Gráfico 7) es Rama negra (73%), un escalón más abajo se mensionan las gramíneas anuales resistentes como Capín y Pata de ganso (54%), luego los Chloris (40%) y el Sorgo de Alepo resistente (38%), menos frecuentes son las Gomphrenas y Borrerias (13%). Por supuesto, existen grandes diferencias entre zonas: las gramíneas anuales son muy frecuentes en Entre Ríos, el sorgo de Alepo es más frecuente en el centro de Santa Fe, los Chloris, Gomphrenas y Borrerias en el NEA, Rama negra es la más frecuente en todo el país, a excepción del NOA. Solo el 3% de los encuestados menciona que el Yuyo colorado no se lo encuentra con otras malezas problema.

 

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