Fiel a su impronta, Aapresid celebra sus 30 años volviendo a patear el tablero

A 30 años de su fundación Aapresid lanza el concepto de “Agricultura siempre verde”, un modelo que mejora la gestión del agua, disminuye la dependencia de insumos sintéticos, maximiza el secuestro de carbono a la vez que permite posicionarse como una agricultura capaz de mitigar el cambio climático.

El 25 de Noviembre en el Auditorio de la Universidad Católica Argentina (UCA), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) celebró su 30° aniversario con un cocktail para más de 150 invitados, entre los que se destacaron el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación Luis Miguel Etchevehere, funcionarios actuales y referentes del nuevo gobierno, investigadores de CONICET y FAUBA, asociaciones y empresas líderes de la cadena como Quilmes y Danone.

La celebración fue el escenario para el lanzamiento de ‘Agricultura siempre verde’: un nuevo modelo de producción para la mitigación y adaptación al cambio climático. Así lo expresó durante su discurso el Presidente de Aapresid Alejandro Petek: “hace 30 años revolucionamos el campo argentino de la mano de la Siembra Directa (SD), posicionando al país como líder de una agricultura de avanzada. Hoy tenemos la oportunidad de repetir la hazaña y posicionarnos como líderes de una agricultura capaz de mitigar el cambio climático”.

Basada en herramientas como los cultivos de servicios, la ‘Agricultura siempre verde’ apunta a asegurar la presencia de plantas vivas en el campo a lo largo de todo el año con el objetivo de maximizar el secuestro de carbono (C). Pero además apunta a potenciar los procesos y ciclos naturales del agro-ecosistema como aliados para la producción, a fin de lograr una transición hacia una agricultura capaz de disminuir el uso de insumos de origen sintético, como herbicidas y fertilizantes.    

En este sentido, Petek fue contundente: “hoy sabemos que no es posible una agricultura que persiga la producción de materias primas como único objetivo. Tenemos que potenciar en el ecosistema servicios de regulación y soporte que permitan absorber excesos hídricos, fijar carbono, evitar los daños de plagas, reconstruir el suelo y aportar nutrientes que alimenten nuestros cultivos”.

Y para coronar deslizó algunos números: “si se implementara tan sólo en el 10% de la superficie en SD, la Agricultura siempre verde tiene el potencial para secuestrar 1,1 millones de Tn de carbono/año. Pero además permitiría reducir hasta un 60% el impacto ambiental asociado al uso de herbicidas y a la mitad el número de aplicaciones; reducir el uso de fertilizantes nitrogenados de origen sintético en hasta 900.000 Tn, aprovechar 9,5 billones de litros de agua y mantener el equilibrio hídrico a nivel regional”. En el caso de los cultivos de servicios, las estimaciones propias revelan que sólo se siembran en un 2% de la superficie en SD.

Otro de los ejes de la propuesta apuntó a la inclusión de la sociedad como elemento constitutivo de los sistemas agropecuarios: “el sistema de producción está conformado por la mirada de todos, y las comunidades son pieza esencial del agro-ecosistema. Es por eso que para lograr el desarrollo de los territorios necesitamos co-crear soluciones, contemplando los intereses de la sociedad en su conjunto”.

Para terminar, Petek invitó a Estado, Ciencia, campo, Industria y sociedad a trabajar en conjunto, apuntando a la interdisciplinariedad como clave para el abordaje de sistemas tan complejos como los agroalimentarios: “en un contexto que demanda alimentos de calidad y que reduzcan el impacto ambiental tenemos que trabajar juntos desde campo hasta el plato… y aún después”.