Jornadas Aapresid: ¿qué pasó en Pergamino?

Un resumen de todo lo que se vivió en la primera de las tres experiencias a campo Aapresid. Reviví todo lo que pasó en la ciudad bonaerense.

1ra Estación
Cultivos de cobertura al servicio del sistema

Silvina Restovich (INTA) – José Luis Ferri (Regional Pergamino)

“Cuando uno quiere usar un cultivo de cobertura es en apoyo a la producción de granos y, generalmente, se apoya en el control de malezas, secuestro de carbono, reciclado de N, aporte del N atmosférico, y en el caso de una leguminosa a través de la fijación biológica. Y en cómo esto impacta dentro del rendimiento” aseguraron los especialistas. Además, afirmaron que en general lo que uno espera de usar un CC es de mediano plazo, es decir, de 6 años en adelante.

Restovich basó su exposición focalizando en su caso particular, en el cual en años húmedos en maíz de primera, los que fueron realizados sobre la vicia han rendido lo mismo que maíces fertilizados con N.
“Según lo analizado, la vicia puede estar aportando dependiendo del momento de secado entre 50 y unos 180 Kg de N de la biomasa aérea”, afirmó.
Existen 2 tipos de vicia, sativa o villosa. Los disertantes recomendaron que en general la Vicia villosa resiste más el frío, y tiene mayor producción de biomasa, pero no es recomendable a suelos con salinidad o con mucha agua en superficie. El uso de rotación con cultivos de cobertura tiene un beneficio potencial en el aprovechamiento del agua de las precipitaciones y del Nitrógeno, y de mantenerlo dentro del sistema y disminuir la pérdida del mismo.
 
2da Estación
Manejo integrado de malezas. Tren vs. Vagón.

Horacio Acciaresi (INTA) – Martin Marzetti (REM)

En una primera instancia, se observó un predio sembrado con Vicia Villosa.
Con 3 tratamientos: 1) Con cultivo de cobertura (Vicia); 2) Sin cultivo de cobertura y sin herbicidas residuales y 2 litros de glifosato; 3) Sin cultivo de cobertura con herbicidas residuales (Atrazina y Glifosato).

“La evolución de resistencias a nivel nacional tiene una tendencia ascendente y un rápido incremento en el número de biotipos resistentes, (actualmente se confirmo el Yuyo colorado resistente a 2,4 D). Como ven, las resistencias no son solo a glifosato, sino también a ALS y a hormonales. Es importante entender esto para poder tratarlo y que además por un lado esto redunda en los costos. Y estos son los que más han aumentado. Desde hacer un barbecho a un cultivo de 30 a 40 U$ hoy estamos mucho más arriba en promedio casi 100 U$” expuso Marzetti.

 “Esto significa que no podemos abusar de las aplicaciones. Cuando elegimos el herbicida lo hacemos por el costo y por la eficacia y habría que prestar atención a EIQ. A veces hay herbicidas que no son más caros, sino que simplemente no los conocemos”, expresó el gerente del programa REM Aaapresid.

Por su parte, Acciaresi inició su presentación mencionando que en la actualidad nuestros sistemas productivos son muy sencillos, no hacemos uso de la diversidad.

“El primer error es creer que utilizar cultivos de cobertura nos solucionara el problema, es necesario considerar que solo es una herramienta más. Si no lo diversificamos continuamente, la maleza se acostumbrará a estas nuevas condiciones, repitiéndose el problema a largo plazo”argumentó. El ingeniero aseguró que lo importante es ver que combinaciones son mejores para nuestra región.

3ra estación
Híbridos, densidad y fertilización en maiz. Carbono en el sistema.

Gustavo Ferraris (INTA) – Javier Di Mateo

Los disertantes expusieron sobre la fertilización, y aseguraron  que es una temática donde siempre es difícil agregar información ya que es un tema abordado desde hace 40 años.

“Desde hace tiempo tanto en maíz como soja, tratamos de mediante el manejo de la nutrición usarlo como herramienta para reducir la brecha de los rendimientos. Y lo que vemos es que si bien la fertilización es una herramienta crucial para reducir la brecha entre el rendimiento que tenemos y el alcanzable, para poder achicar esa brecha es necesario mirar el sistema en su conjunto”, afirmó Ferraris.

Además, aseguró que podemos potenciar el efecto de la fertilización si lo adosamos al manejo. “Por ejemplo, vamos a obtener una mejor respuesta a la fertilización en maíz si lo adosamos al cambio en densidad de siembra, a un cambio en la genética, entre otros cambios del manejo. Lo mismo sucede en la soja. La complejidad implica romper con los sistemas tradicionales de fertilización”.

A su momento, el disertante Javier Di Mateo, dio algunas recomendaciones para cerrar las brechas.

“Lo primero que hay que hacer es entender el ambiente y a partir de ahí jugar con todas las variables para poder llegar al rendimiento”. Las variables que analizó el especialista son: Híbridos, Nitrógeno (N) y Densidad de plantas.

“Hace unos años intentaron comprender que sucedía con distintas densidades y distintas fertilizaciones dentro de dosis de N en un lote. Y lo observado fue que algunos genotipos tenían mayor respuesta al N que otros, las densidades se comportaban distintas, pero lo destacable fue que parte de esa diferencia se debía a que los distintos híbridos captaban de distinta forma el N del suelo. Se debe tener en cuenta que la cantidad de N dependerá del ambiente y de cada híbrido”, contó el disertante.

El disertante explicó que según lo analizado, si aumentamos la dosis de N, las densidades se van separando. Siendo la limitante en este caso la densidad de plantas.

4ta estación
Soja en sistemas sustentables

José Andrés Llovet (INTA) – Jerónimo Costanzi (DON MARIO).

José Andrés Llovet dio inicio a la 4ta estación de la jornada. El ingeniero afirmó que resulta contradictorio hablar de soja en sistema sustentable por todas las críticas que tiene dicho cultivo. 

Un sistema sustentable se considera a aquel que va a intentar llevar adelante la producción sin degradación y de manera sostenida en el tiempo. Cuando entramos a producir en determinada área o lote, la degradación existe, esta misma viene de sistemas de labranza que hemos abandonado, o a que algunos cultivos han prevalecido. 
Un sistema sustentable tiene que:

  • Ser económicamente viable.
  • Servir a la sociedad en su conjunto. No solo al productor, sino a todo lo que está alrededor. 
  • Ser ambientalmente amigable. 
La rotación de cultivos resulta recomendable como bien sabemos no solo por cuestiones de suelo, sino también de plagas y enfermedades, y por las ventajas económicas y financieras que le da la rotación al sistema. 
Es fundamental apuntar a sistemas rotados e intensificados. Debemos no solo apuntar a granos, sino también a la producción de materia seca. Podemos lograr además algún tipo de beneficio asociado, como puede ser un cultivo de cobertura, o una alternativa de producción de cultivos invernales de cosecha para tener un retorno económico de esa inversión. 

Lo primero que debemos hacer es caracterizar el ambiente muy bien para elegir la semilla. Para ello, hay dos aspectos que considerar:

1) el climático, que es difícil de predecir, pero en la actualidad existen más herramientas para hacerlo;
2) caracterizar el suelo, no sólo con barreno, sino dedicarle tiempo a otros aspectos que castigan el rendimiento, como son las variables físicas o biológicas. 

A su turno, el Ing. Jerónimo Costanzi de la firma Don Mario, expuso que “un 30 o 40 % de las variaciones en el rendimiento del cultivo, están explicadas por lo el germoplasma y las practicas agronómicas del manejo que llevamos sobre ese germoplasma para maximizar el rendimiento».

La mayor proporción de esas variaciones en el rendimiento están explicadas por el ambiente. Este, está formado por 2 pilares: 1) el sitio, la textura, tipo de suelo, serie, la capacidad de uso de ese suelo, el manejo del sitio, que práctica llevamos a cabo sobre ese sitio; y 2) la condición climática. 

El expositor apuntó a caracterizar el ambiente, para luego poder pensar en la elección del germoplasma y que práctica agronómica usar para maximizar el rendimiento: “Actualmente, Don Mario tiene una red para relevar diferentes variables físicas climáticas, para ver como impactan en distintas zonas y que ajustes tiene sobre los mayores rendimiento vs. los peores».

«Los mayores rendimientos se dieron en lotes que venían con niveles de cobertura arriba del 70%. Presentaban además textura media a gruesa, y eran lotes que venían con buena rotación (antecesor maíz), tenían influencia de napas (condición óptima de napa de metro y 2 mts)”, expuso Costanzi. 

5ta estación
Estación de cierre. Sistema de producción sustentable

Aplicaciones de productos fitosanitarios

Federico Elorza (Casafe)

A su turno, el especialista Federico Elorza enseñó qué se debe hacer frente a la aplicación de un producto fitosanitario. “Lo primero es ver la etiqueta”, aseguró.

Cada etiqueta tiene 4 cuerpos A – B – C – D.

  1. A) Indica el principio activo, la concentración del producto, los excipientes (si es que lo menciona), la empresa que lo fabrica, la empresa que lo comercializa o distribuye, la fecha de vencimiento, el contenido, el origen del producto, etc.
  2. B) Los cuidados a tener al momento de usar el producto y que hacer en caso de intoxicación, los números de emergencia en caso de intoxicación.
  3. C) Como utilizar el producto, cuáles son las dosis, para que cultivos y plagas esta aprobado. Cada producto es diferente para cada cultivo. Además figura cuál es el volumen de aplicación (en la actualidad, no se recomienda menos de 60 lts/ha). Allí también se indican los tiempo de carencia.
  4. D) Banda toxicológica. Se indica con un color. Figura además un pectograma que indica que hacer antes y después de una aplicación.

Los lavados se hacen en envases rígidos, en bidones. Existen 2 formas de lavado:

1) A presión, en la máquina donde se accionan los sistemas de lavado por 30 segundos.
2) Triple lavado. Llenar el envase hasta 1/4 de la capacidad. Agitarlo en todas las direcciones durante 3 segundos, y se volcar el contenido en la máquina. Repetir 3 veces.
Debe realizarse durante la carga de la máquina, no después porque el producto se seca rápidamente. Luego debe perforarse el envase sin perforar la etiqueta.

Elorza remarcó la importancia de contratar personal capacitado para manejar la maquinaria, en primer lugar por ser un gran capital el que se encuentra en uso, y porque además se requiere el conocimiento de muchos factores (condiciones ambientales, del cultivo, tamaño de gota), para hacer la aplicación.

Maices Bt

Juan Kiekebusch (ASA)

Juan Kiekebusch, de la firma ASA, describió los inicios de la incorporación de la tecnología Bt: “En aquella época se lanzaron con un plan de manejo que incluía como proteger al maíz. Dentro de ese plan figuraba la siembra de área de refugios. Con el tiempo, dada la eficiencia de dicho cultivo, nos hemos relajado como industria en esforzarnos en buscar el compromiso de los productores para poder defender mejor esa tecnología y hoy debemos enfrentarnos a la aparición de insectos resistentes”. El disertante comentó que la siembra de refugio al inicio del uso de esta nueva tecnología llegaba al 75%, mientras que en la actualidad ha bajado al 20 – 23 %.

Es necesario además alertar sobre el momento de crisis en que estamos, por la aparición de las primeras resistencias y ya que el problema se encuentra en  crecimiento. Debemos realizar grandes esfuerzos para revertir la situación y mantener  presencia de insectos resistentes en la frecuencia más baja posible.El uso de refugio nos permite cambiar el manejo de nuestro campo y los beneficios correspondientes y no debemos perder el uso de esta herramienta”, cerró el disertante.  

Agricultura certificada

Jose Luis Tedesco (AC Aapresid)

El disertante expuso acerca del Programa de Aapresid: Agricultura Certificada que actualmente cuenta con 3 certificaciones disponibles: Agricultura Certificada, Norma IRAM 14130 y Municipios Verdes.

Estas son normas de procesos productivos, es decir, no certifican productos. El sistema AC está basado en planificar, hacer y después controlar eso que se hizo. Esto permite una mejora continua.
Estas normas se basan a través de las BPAs en los 3 ejes de la sustentabilidad: Ambiental, Económico, Social.
Las BPAs son aquellas acciones que pretenden mitigar el daño ambiental y al mismo tiempo permiten obtener alimentos inocuos, en calidad y cantidad suficientes. Esto tiene que ver con la seguridad alimentaria”, afirmó Tedesco.

El disertante se centró en algunas de ellas: La no remoción del suelo, no rotar el suelo; La rotación, tiene que ver con la sucesión de cultivos, con la rotación de genes y de principios activos; El manejo integrado de plagas y enfermedades; Cuidar los refugios; Manejo responsable de fitosanitarios; entre otras.

Las BPAs, tienen un impacto positivo, y se acercan sistemas más naturales.

Además debemos promover tener relaciones laborales responsables y relaciones responsables con la comunidad. Tedesco remarcó la importancia de llevar adelante un registro de cada establecimiento, lo que permite verificar los valores de MO, la huella hídrica y de carbono. Lo que puede servirnos para evaluar el uso de prácticas productivas y como estas afectan dichos valores.

Por último el disertante concluyó en que es muy importante tener en cuenta los sistemas de certificación que nos permiten generar confianza y mostrar con transparencia nuestros procesos de una manera ordenada.

Chacra Pergamino

Belen Agosti (CHACRA PERGAMINO)

La Ing. Agrónoma  inció exponiendo los resultados de la chacra durante el primer quinquenio: “La situación que prevalecía era de excesos hídricos, encharcamientos, en los que si uno ve más allá, en el suelo aparecen estructuras laminares que le impiden a  las raíces atravesarlas y crecer. Además se observa una mayor aparición de malezas problema, debido al mal manejo, a una mala rotación de herbicidas, y con esto crece la presión social.La intensificación es la solución para revertir alguna de esas problemáticas.»

4 claves son fundamentales al momento de intensificar las rotaciones:

  • Sumar más cultivos por año.Aumentando la intensificaciones generamos mayor rinde total (5000 kg mas de rinde total). Al aumentar la cantidad de cultivos por año, aumentamos el C aportado al sistema. Lo que mayor C aporta son las pasturas.
  • La elección del cultivo. Balancear el uso de gramíneas y leguminosas. Las que más rindieron eran las que tenían 50% gramíneas y leguminosas. Cuanto más gramíneas ponemos, se inmoviliza el N. Por lo que el rinde total no es bueno e impacta en el maíz.
  • Cultivos de cobertura. Son fundamentales en la intensificación, sobre todo en periodos húmedos. Los rendimientos totales obtenidos en las rotaciones con Vicia villosa, fueron los máximos, pero es un cultivo menos de cosecha. Sin embargo, es un cultivo que potenciará el rendimiento de otros cultivos.
  • Fertilizar la rotación. Se realizó un ensayo para evaluar cómo fertilizar a los maíces a través de esas coberturas de leguminosas. Se obtuvieron similares rendimientos de maíz en todos los niveles de N aplicados cuando estuvo antecedido por Vicia. De manera que el aporte de N de esta cobertura invernal le alcanza al maíz para maximizar su rendimiento. Esto abre la posibilidad de realizar maíces antecedidos por Vicia sin fertilización nitrogenada siempre que se haya asegurado una buena producción de MS de la vicia.

La jornada finalizó con una exposición del Presidente Honorario de Aapresid, Cesar Belloso, quien remarcó la importancia de volver a tener una visión sistémica, sin recetas únicas. Es necesario aplicar el manejo agronómico y hacer uso de la tecnología disponible.

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