Tras 6 campañas de ensayos la Chacra Pergamino abre nuevos interrogantes sobre el rol de los cultivos de servicios en el secuestro de carbono en el suelo.

Cuadro 1. Rotaciones evaluadas Chacra Pergamino.

La Chacra Pergamino trabaja en rotaciones que apuntan a mantener el suelo cubierto de plantas vivas durante el mayor tiempo posible. Así, llevan adelante ensayos en 3 establecimientos (Las Matreras o ‘LMs’ en Irineo Portela, Buenos Aires; San Nicolas o ‘SN’ en Uranga, Santa Fe y La Matilde o ‘LMe’ en Inés Indart, Buenos Aires) desde hace 6 años.

Se evaluaron rotaciones con periodos relativos de ocupación del suelo con cultivos vivos que oscilaron entre 0.46 a 0.90 (medidos a través del IIR o índice de intensidad de la rotación). Esto se logró con la inclusión de pasturas, cultivos de servicios (CS) y de grano. También variaron en la proporción de gramíneas del 36 al 90% (Cuadro 1).

 

Se midieron los impactos de la intensificación sobre indicadores como evolución del stock de carbono orgánico del suelo (COS) y materia orgánica (MO), entre otros.

 

Materia orgánica

Luego de 6 años de ensayo hubo cambios en la materia orgánica del suelo tanto a 0-5 cm como a 0-20 cm de profundidad. En el estrato superficial, la MO fue elevada en las rotaciones con alta proporción de gramíneas, seguramente por el mayor aporte de rastrojo y de alta relación C/N. Las rotaciones con pastura también tuvieron altos niveles de MO, explicado por el alto aporte de carbono por parte de las raíces durante el ciclo de la pastura. En uno de los sitios se destaca la rotación con vicia de cobertura, con valores similares de MO a la rotación con gramíneas y pastura (5.5% de MO).

A 0-20 cm de profundidad se observa mejor un ordenamiento de las rotaciones, y el porcentaje de MO crece en la medida que aumenta el IIR.

 

Evolución stock carbono orgánico

Figura 1. Evolución del Stock C (tn/ha) desde el inicio del ensayo (2012 a 2018) en todas las rotaciones en los tres establecimientos (LMs, SN y LMe) de la Chacra. Se incluyen los desvíos estándar de cada punto y las pendientes (b) de cada regresión.

El stock de C a 0-20 cm creció de 45 a 54 tn/ha en LMs, de 38 a 46 tn/ha en SN y fue muy estable con valores alrededor de 50 tn/ha en LMe. Las pasturas en LMs y SN tuvieron 8 y 4 tn/ha más de C, respectivamente, que el promedio de las otras rotaciones de menor intensidad. Sin embargo en SN, el valor de C de la pastura fue igualado con la rotación con vicia (caja verde). La relación entre el stock de C y el IIR fue positiva en la regresión general y por establecimiento.

Al tener tres mediciones de C durante los 6 años fue posible graficar la evolución del stock de C en el tiempo (Figura 1). Se dieron situaciones donde en la rotación no varió el nivel de C en el tiempo, pero también de aumentos o disminuciones. En los tres establecimientos las pasturas aumentaron el C del suelo, con pendientes de 1,07; 0,56 y 0,60 para LMs, SN y LMe, respectivamente.

La rotación testigo (líneas rojas) mantuvieron (SN y LMe) o redujo su nivel de C (LMs), seguramente que el aporte de C de esa rotación no sea lo suficientemente alto para generar ganancias de C en el suelo. Las dos rotaciones con más historia de vicia (Tr/Sj-Vic/Mz en SN y Tr/Mz-Vic/Mz en LMe), llamativamente tuvieron las máximas pendientes de aumento de C (1,70 en SN y 0,97 en LMe). Estos valores resultan muy elevados, pero el efecto acumulativo de 3 vicias en 6 años, el alto aporte de C y N orgánico de esta leguminosa, las mejoras en rendimiento de los otros cultivos en esas rotaciones (en especial maíz y trigo), podrían ser algunas de las posibles causas.

La respuesta en establecimientos con altos valores de MO iniciales fue menor.

El gran aumento del C del suelo a través de los años en las rotaciones con mayor participación de vicia abre nuevos interrogantes que deberán ser resueltos, ya que los actuales modelos disponibles de balances de C no permiten simular esa evolución. ¿Cuál es la variable del modelo de balance de C que se modifica con la vicia? ¿habrá que considerar el efecto residual de la vicia en los otros cultivos? ¿habrá que incluir el N orgánico aportado al sistema en el modelo de balance de C?