La Bióloga Ana Rosa Moreno, reconocida con el máximo galardón por su contribución al Panel de Cambio Climático, pasó por el ciclo virtual de #AapresidEnCasa para hablar del tema.

El Cambio Climático genera impactos en muchos niveles. Estos son visibles en sectores como la agricultura, por su vínculo estrecho con el clima. Pero en el caso de la salud humana puede resultar difícil dimensionar hasta qué punto variaciones en las temperaturas, precipitaciones y fenómenos extremos afectan el bienestar de las personas.

Aapresid tuvo el honor de recibir en el ciclo #AapresidEnCasa a la especialista Ana Rosa Moreno. Bióloga del Depto. Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de México, Moreno participó junto a Al Gore del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, contribución que le valió el Premio Nobel de la Paz en 2007.

“La salud depende de que tengamos agua potable, alimentos en calidad y cantidad suficientes, viviendas seguras y buenas condiciones sociales. Todos estos factores son afectados por el cambio climático”, explicó. Los aumentos en la temperatura, olas de calor, incendios y el crecimiento del nivel del mar aumentan la incidencia de enfermedades como asma, problemas cardiovasculares, enfermedades transmitidas por vectores como malaria o dengue, alergias, colera y otras patologías asociadas al agua, desnutrición, diarreas, estrés por calor.

También hay impactos sobre la salud mental: “tras una catástrofe climática la gente enfrenta la perdida de sus medios de vida, viéndose incluso obligada a migrar. Esto deja secuelas en lo psicológico como depresión, estrés postraumático, etc.”

Indirectamente, afecta aspectos determinantes de la salud como el acceso a los alimentos y la salud ocupacional: “en los próximos años se prevén incrementos en los riesgos de inseguridad alimentaria y alertas en los sistemas alimentarios. Quienes realizan trabajos físicos y de exterior son más afectados por condiciones de calor”. Esto también impacta en la productividad de los trabajadores y, por tanto, en la economía.

Se estima que entre 2030 y 2050 el cambio climático causará 250.000 muertes adicionales por año. En términos económicos, sólo los daños directos a la salud implicarían costos de 2 a 4 millones USD/año a 2030.

En este contexto, “resulta clave invertir en investigación y sistemas de monitoreo para advertir futuras necesidades. También en estrategias estructurales de adaptación, aumentando el gasto público en salud, cobertura y lucha contra la pobreza, pues no debe olvidarse el cambio climático tiene mayor impacto en poblaciones pobres y grupos de riesgo”, concluyó Moreno.