Situación alerta: Estados Unidos con producción histórica, Brasil profundiza su recesión, China desacelera y la soja baja. 

Ruedas agitadas vivieron los mercados durante la tercera semana de agosto y principios de la presente. El condimento de una economía mundial que parece crecer menos de lo previsto anteriormente y un mercado accionario chino que no encontraba límite a la baja pese a los reiterados intentos de medidas del gobierno asiático con el fin de estabilizar el mercado accionarios fueron las noticias relevantes de la semana pasada.

En este aspecto, el incremento de la volatilidad y las alarmas sobre el principal comprador de materias primas del mundo tuvo consecuencias directas sobre las materias primas, ante un mercado de acciones chino que bajó 12% en lo que va de agosto, y 26% desde abril pasado, cuando dicho mercado había alcanzado máximos históricos.
Esta situación se añade a la última devaluación del gigante asiático, quien ante la pérdida de competitividad optó por mover su moneda hacia niveles más competitivos, con el fin de apuntalar exportaciones y buscar recuperar un mayor crecimiento económico.

Con esto puesto en el mercado, los granos no fueron ajenos a las bajas sistemáticas de los índices accionarios y comodities.

Commodities y China

Pensando en lo anterior, ya la soja sufría un contexto poco favorable en términos de fundamentales propios del mercado, a lo que ahora se le suma las alarmas sobre el principal comprador del mundo.

El diagnostico actual invita a pensar que el mercado de la oleaginosa está abierto a nuevas bajas, o eventualmente, los fundamentos al alza parecen cada vez mas escasos. El pro farmer tour de la semana pasada arrojó como conclusión final una producción cuyo límite 800.000 toneladas menos que la estimación del USDA de agosto, lo que dejaría a Estados Unidos con 105 millones de toneladas, la segunda producción récord en su historia.

En medio de este contexto, la soja a cosecha en Estados Unidos se mantiene por debajo de los u$s 330, ante la expectativa de otra gran producción y la demanda que continúa abocándose a buscar mercadería en Sudamérica, que ante la gran oferta en el hemisferio sur, dicha tendencia podría mantenerse impactando sobre la demanda externa hacia el hemisferio norte de América.

Las compras desde China hacia Estados Unidos son un claro ejemplo de lo dicho. A la fecha, Estados Unidos comprometió a la segunda economía del mundo apenas 4,9 millones de toneladas, 7 y 8 millones menos que las dos campañas anteriores.

La información anterior se complementa con el dato de que China en julio compró 9,5 millones de toneladas. Aunque es un 27% más que el mismo mes del año anterior, 22% fue el incremento de compras a Brasil, de quién adquirió 6,4 millones, lo que deja a las claras que el principal vendedor global mantiene hoy una competencia muy activa en el mercado global.

Continuando con el hemisferio sur, la diferencia entre nuestro país vecino Brasil y Argentina han llevado a que la actividad comercial de poroto haya tenido matices diferentes.

Pensando en el gigante sudamericano, el real brasilero ha alcanzado los 3,50 reales por dólar, llevando al productor brasilero a colocar mercadería en el mercado mundial a precios muy competitivos respecto al resto de los competidores.

Al momento de desarrollo de estas líneas, la soja en Brasil para exportación rondaba los 1262 reales. Con una devaluación en lo que va de 2015 de 35% para el real, y una inflación de un dígito, la actividad agropecuaria brasileña tuvo la ventaja de aumentar su ganancia real por transacciones y la capacidad de licuar sus pasivos valuados en moneda local.

Pensando en nuestro país, el mercado local comenzó a convalidar precio en relación al principal mercado del mundo. Así, la relación relativa pagada entre mercadería local en función de Chicago pasó de 68% a 72% en poco mas de 5 ruedas en la posición noviembre.

No obstante, si se toma el valor pizarra publicado el día lunes en $2130, y se lo toma en dólares al valor del Banco Nación Comprador, el valor de la mercadería disponible alcanza los u$s 232 la tonelada, precio a la par de la posición en el término con vencimiento en noviembre.

Pensando en dicho aspecto, no solo se convalida precio por mercadería disponible, sino que la sensación que deja el mercado es que la posición noviembre podría mejorar su valor ante una reticencia de ventas eventual por las expectativas puestas en el panorama político venidero para 2016, pese a que como se dijo antes,  de no mediar cualquier sobresalto, Estados Unidos volvería a tener una producción considerable.

Con este contexto, y pensando en un eventual salto en el tipo de cambio para 2016 en nuestro país, es de suma importancia tomar decisiones con respecto a la mercadería.

Pensando en el valor del precio disponible, vender y quedarse cubierto con calls en Chicago parece una estrategia adecuada, a la espera de que los datos confirmados por el USDA a medida que avance la campaña 2015/16 no sean tan optimistas en producción, y sean subestimados para la demanda. Asimismo, a dicha recomendación se le añade la compra de títulos públicos ligados al dólar (caso Bonar X o Bonar 2024), cuyos intereses y capital serán pagados en dólares, lo que permite una cobertura ante una eventual devaluación en nuestro país, y cuyos rendimientos en dólares se mantienen en valores cercanos al 10% anual.

FuenteMarcos Porta