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Empezando con el pie derecho: curasemillas en trigo

Un adecuado manejo integrado de enfermedades debe incluir el uso de curasemillas. Esta práctica, permite iniciar el ciclo con un cultivo sano y asegura su correcta implantación.

Las semillas usualmente traen consigo patógenos que pueden no ser identificados en los análisis de PG. Además una vez que son sembradas, entran en contacto con el medio, en donde conviven numerosos patógenos que pueden atacarla desde el suelo.  Es aquí en donde toma protagonismo el tratamiento de semillas.

Esta práctica, además de proteger a las semillas contra hongos y bacterias, también puede hacerlo contra insectos plaga (gusanos blancos o pulgones). Específicamente se refiere a la aplicación a la semilla de productos químicos o biológicos (fungicidas o insecticidas) solos o en mezclas. 

Patógenos asociados a las semillas en trigo

Diversos grupos de  patógenos están asociados con la semillas. Los principales son los parásitos facultativos o necrotrofos que afectan al cultivo a nivel de área foliar y que sobreviven en los restos de cultivos anteriores. Así son adquiridos en el campo, infectan las semillas y aprovechan esta vía de transmisión para su dispersión.  Entre ellos se pueden mencionar: Mancha amarilla (Drechslera tritici repentis), Mancha foliar o Septoriosis (Zymosetoria tritici), Septoria de nudo o de la gluma (Parastagonospora nodorum), Mancha marrón (Bipolaris sorokiniana), Mancha por Alternaria (Alteraria spp.). 

Otro grupo de patógenos que causan podredumbres de semilla y raíces, reducción del desarrollo normal de plantas adultas y muerte de plántulas, comprende a los géneros Fusarium spp., Alternaria spp., Bipolaris sorokiniana, y hongos oomicetes que provocan Damping off (Pythium spp. y Phytophtora spp.). 

También podemos mencionar a los patógenos de semilla que causan daños en las espigas, que  son los carbones. El Carbón hediondo o cubierto “caries” (Tilletia laevis y Tilletia tritici) y el carbón volador del trigo (Ustilgo tritici).

Por último se debe hacer mención a los patógenos comprendidos dentro del complejo “hongos de almacenamiento”, que se encuentran sobre la superficie de los granos. Es el caso de Aspergillus spp., Penicillium spp. Cladosporium spp., Rhizopus spp

La importancia del uso de curasemillas

El punto de partida para una buena campaña estará dado por la calidad de la semilla utilizada. Esta será la responsable de producir una planta vigorosa que pueda expresar todo su potencial genético, por lo que es fundamental contar desde el inicio con semillas sanas.

Las consecuencias de la falta de un correcto tratamiento de semillas, podrá derivar en la reducción del poder germinativo y del vigor de la misma, lo que provoca un desarrollo desigual e incluso una reducción del stand de plantas.

Esta práctica se recomienda en todos los casos, pero se vuelve indispensable, cuando estamos frente a algunas situaciones puntuales, como la evidente presencia de signos de hongos fitopatógenos en el lote de semillas y el pronóstico de condiciones climáticas posteriores a la siembra, ya sea exceso de humedad del suelo por el gran volumen de lluvias, o siembras bajo condiciones de déficit hídrico.

Principios activos utilizados como curasemillas

Cabe destacar que el uso de curasemillas por sí solo no es garantía de éxito. Hay que tener en cuenta algunos factores para su correcta realización; lograr buena cobertura y durabilidad de la aplicación y prestar atención al uso de los productos, y analizar su compatibilidad. 

Para la aplicación como curasemillas se pueden utilizar fungicidas del tipo sistémicos o de contacto. Los sistémicos son absorbidos por el tegumento de la semilla cuando comienza el proceso de germinación y desde allí se dispersan por la plántula controlando patógenos durante un tiempo más prolongado y con mayor especificidad en cuanto a los patógenos controlados. Mientras que los de contacto quedan solamente en la superficie de la semilla, controlando patógenos en esa zona. 

Por todo lo dicho, no es lo mismo usar cualquier activo como curasemillas y debe elegirse según la especie de hongos, bacterias y virus patógenos presentes, determinados por el correspondiente análisis sanitario.

Comercialmente se formulan curasemillas que combinan distintos tipos de activos para aumentar el espectro de control y aportar al atraso de la posible generación de resistencia.También existen combinaciones con insecticidas, principalmente del grupo de los neonicotinoides, que aportan al control de los insectos que pueden atacar los primeros estadios del cultivo.

Tabla 1. Modos de acción, principales grupos fungicidas, principios activos y tipo de acción.

Modo de acciónNombre del grupoPrincipio activoAcción de control  
Inhibidores de la síntesis de ácido nucleicoFenilamidas (PA)Metalaxil, Metalaxil - Msistémico  
Inhibidores de la mitosis y división celularMetil bencimidazolCarbendazimsistémico  
Carbamatos (MBC)Metilitiofanatossistémico  
Inhibidores de la respiraciónCarboxamidasCarboxinsistémico  
Fluoxastrobin, Fluoxapiroxadtranslaminar / locositémico  
Estrobilurinas (Qol)Azoxistrobina, Sedaxane ©sistémico  
Dicarboximidas - ImidazolIprodione*sistémico / translaminar  
Inhibidores de la biosíntesis de ergosterolInhibidores de la biosíntesis de esteroles clase I (IBS)Diniconazole, Tebuconazole, Difenoconazole, Triticonazole, Flutriafolsistémico  
Prothioconazolesistémico
Imazalilsistémico
Traducción de señalesFenilpirroles (PP)Fludioxonilcontacto
Multisitio Thiramcontacto
Esta tabla es solo un resumen de los activos que se utilizan para los tratamientos de semilla en trigo, para detalles de mezclas disponibles comercialmente hace clic aquí.  

 Manejo integrado de enfermedades

En el cultivo de trigo, las enfermedades son la principal adversidad a la que el productor debe hacerle frente campaña tras campaña. Realizar un tratamiento de semillas, debería formar parte de un manejo integrado de enfermedades, ya  que es una de las prácticas más eficientes y efectivas para bajar las cargas de inóculos iniciales  en las semillas.

Algunas recomendaciones para lograr el éxito en el tratamiento de semillas:

Adquirir semillas de calidad. 

Planificar, además del análisis de calidad, el de sanidad de semillas. En función de la zona y las necesidades del cultivo. 

Determinar el tratamiento necesario   de acuerdo a la carga fúngica de la semilla, el historial del lote y el perfil sanitario de la variedad.

Conocer la compatibilidad de los productos utilizados. Ej: si pueden generar alguna reacción que tape las boquillas o  alterar el pH de la solución.

Realizar correcta aplicación de los productos en las semillas, para  respetar las dosis adecuadas y asegurarse el 100% de las semillas tratadas.

Seguir las recomendaciones de las compañías.

En resumen, el tratamiento de semillas es una herramienta indispensable para lograr un rodal uniforme y una buena población de plantas en el campo, especialmente cuando la siembra se realiza en condiciones adversas. El manejo integrado de enfermedades debe realizarse de manera planificada, incluyendo herramientas como la rotación de cultivos, uso de variedades de buen comportamiento frente a patógenos, tratamiento de semilla de calidad, control eficiente de malezas que pueden ser hospedantes alternativos de patógenos, nutrición adecuada del cultivo, monitoreo de las enfermedades y la aplicación de fungicidas foliares cuando sea necesario.

Referencias

Ing. Agr. Enrique Alberione (Patología de trigo – EEA INTA Marcos Juárez), ¿Por qué usar terápicos de semilla en trigo?  https://www.aapresid.org.ar/blog/por-que-usar-terapicos-de-semilla-en-trigo