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Jornada REM Rio IV: estrategias combinadas para el manejo de malezas

El uso de cultivos de servicios y el control químico como estrategias complementarias para optimizar el manejo de malezas en ambientes del sur de Córdoba.

El 18 de diciembre en Charras, muy cerca de Río IV se llevó a cabo un nuevo “Testimonial REM” que contó con el apoyo de la Regional Río Cuarto y su ATR Nicolas Andreo.

El Ing. Agr. Luis Lanfranconi del INTA Rio I habló del rol de los CS como herramienta para el control de malezas. “Los CS ocupan un espacio que antes era de barbecho químico, disminuyendo así las emergencias de malezas que ocurren durante el invierno y con ello el uso de herbicidas. Incluso pueden aportar a la degradación de estos últimos y así evitar el efecto de ‘carryover’ que pudiera ocurrir, especialmente en suelos frágiles como los de la zona”, precisó.

También explicó que existen diferencias entre especies y variedades de CS a la hora de controlar malezas, por lo que es necesario evaluar cada variedad en cada situación. “Por ejemplo, el centeno tiene mayor capacidad de desarrollo en suelos arenosos y climas calurosos por lo que se convierte en un buen aliado para competir contra las malezas en esta zona”.

Otro aspecto es la fecha de siembra: “los CS deben estar implantados antes de la emergencia de las primeras malezas para favorecer la competencia”. En zonas o años secos, el momento de secado será otra variable clave por su impacto sobre el consumo de agua. “Respecto de un cultivo de invierno de renta, el CS tiene la ventaja de que elegimos cuándo terminarlo. Sabiendo que la demanda hídrica de las gramíneas se dispara en encañazón, terminar el CS antes de esta etapa permitirá limitar el consumo”. Incluso aseguró que “El CS consumirá más agua que un barbecho libre de malezas, pero un lote bajo CS secado en septiembre permitirá llegar a noviembre con mayor disponibilidad hídrica en el perfil. Esto se explica porque el CS favorece la captación e infiltración de agua”.

La voladura de rastrojos de maíz tardío y el enmalezamiento previo a su cosecha a fines de invierno, son otras de las situaciones típicas de la zona. “En ese momento los controles se dificultan considerablemente y los CS se transforman en una alternativa valiosa”.

Estrategias de manejo químico

Se recorrieron ensayos de estrategias químicas para el control Amaranthus hybridus (Yuyo colorado) y gramíneas resistentes, especialmente Eleusine indica en soja y maíz tardío. Se establecieron dos fechas sucesivas de aplicación para tratamientos de barbecho y pre-siembra. Las alternativas fueron elegidas con el objetivo de solapar residualidades y rotar sitios de acción.

En general, todas las opciones tuvieron controles aceptables. Sin embargo, hubo opciones más efectivas que otras según la maleza. Por eso, a la hora de elegir la mejor alternativa es importante diagnosticar la problemática a tratar. También se observó que el uso de residuales es indispensable en el manejo de estas malezas resistentes y se destacó la necesidad de analizar los momentos de aplicación para llegar a tiempo a los flujos de emergencia y generar un solapamiento de la acción de los herbicidas aplicados, manteniendo así el lote controlado por mayor tiempo y sin sobresaltos.

También pudieron verse diferencias significativas en el tamaño de las malezas nacidas dentro y fuera del centeno elegido como CS, lo que demuestra la inhibición generada por estos últimos sobre las emergencias primaverales de Yuyo colorado y Eleusine indica y el efecto competencia. Tal es así que el centeno podría haber evitado la primera aplicación y reducir el impacto ambiental por uso de herbicidas. Así, la complementación de estrategias, en este caso CS y control químico, son clave para un manejo integral, que apunte a un mejor uso de recursos y al cuidado de las tecnologías disponibles.

 

Calidad de aplicación

El Ing. Agr. Mariano Luna del INTA Pergamino habló de estrategias para asegurar una buena calidad de aplicación de herbicidas en CS, considerando que en esta situación, el objetivo a alcanzar se encuentra cubierto por el CS. “Con la mayoría de las máquinas pueden lograrse aplicaciones eficientes, pero esto depende de una buena calibración, en base a la máquina que disponemos, a las condiciones ambientales y al objetivo de control. Por ejemplo, definir el objetivo de control permitirá determinar los impactos/cm2 necesarios”.

Para atravesar el CS y llegar al objetivo conviene trabajar con gotas pequeñas, pero aquí los riesgos de evaporación y deriva aumentan. Según Luna, “mientras que la evaporación puede manejarse con antievaporantes, la deriva es un aspecto que genera dificultades mayores, especialmente cuando necesitamos alcanzar una buena cobertura y atravesar la barrera física que implica el CS”. La calidad del agua es otro aspecto a pensar y que pocos conocen. Aquí Luna recordó la necesidad de corregir el agua cuando se superan los 150 ppm de dureza.

El Ing. Agr. Nicolás Komorovsky de Rizobacter habló de las claves para limpiar el tanque de la pulverizadora. “Es frecuente observar daños por fitotoxicidad cuando la máquina tiene restos de herbicidas, especialmente usados en barbecho”. Por eso es importante diferenciar el enjuague diario del tanque - realizado generalmente con agua y cuyo objetivo es evitar incrustaciones de productos en las paredes del mismo - de la limpieza propiamente dicha. “Esta debe realizarse con productos de limpieza específicos para el desincrustado, desactivación y arrastre de los activos en el tanque. Para eso, el producto debe tener la capacidad de suspender las partículas sólidas, alcalinizar el medio para generar la inactivación y emulsionar el agua de lavado con los activos presentes”.