La semana pasada se dieron a conocer las nuevas autoridades de la institución y con ellas el principal cargo para los próximos dos años. David Roggero, Director Adjunto de REM y socio de la Regional Laboulaye, fue elegido por sus colegas para ser el Presidente hasta el 2023.

El nuevo cuadro que presenta la Asociación compartió su visión del contexto en el que le toca asumir, cuáles cree que son los desafíos y qué objetivos se propone de cara a los próximos años.

Un plan estratégico en constante evolución

El nuevo presidente destacó la importancia del “plan estratégico”, un proceso colectivo de construcción de un norte en común que se elabora cada 5 años. “La última revisión se realizó el año pasado y estamos en proceso de validación de la misma. Más allá de continuar con la actividad de la institución continuaremos con lo que surja de esta revisión”.

Innovación y adaptación al cambio

“Una de las directrices de la institución es tratar de estar adelantandonos a lo que viene, es decir, ser lo suficientemente fuerte y flexible para adaptarse a los cambios que se avecinen”. detalla Roggero.

Sustentables, siempre

El presidente se refirió a la sustentabilidad en sus tres aspectos: social, económico y  ambiental. “Intentamos abordar la temática de manera amplia, hay cuestiones técnicas asociadas a lo productivo, pero también hay técnicas asociadas a lo ambiental, obviamente que lo económico participa y lo social también, siempre se tiene en cuenta para ir avanzando y tratando de tener resultados que le den respuestas a estos tres aspectos”.

Intensificar para reducción la aplicación de los fitosanitarios

La principal figura de la institución habló sobre la preocupación que genera entre los productores la desconfianza que tiene el citadino con respecto a la producción agropecuaria. “Con base científica hay que darle respuesta y datos al ciudadano para que sepa donde está la verdad, ese es el desafío”, señaló.

Además agregó que se trabajará todo lo que sea externo, es decir en la aplicación de fitosanitarios, en donde si no es indispensable no se justifica su uso. En este sentido  apuntó al paradigma de la intensificación: “Esto no significa sacarle más al campo, si no intensificar la rotación de cultivos, que es uno de los elementos que ayuda a la salud del suelo”. Así mismo destacó el rol que cumplen los Cultivos de servicios en la reducción de insumos externos que se están utilizando.

De Argentina al mundo

Roggero remarcó que Aapresid debe sostener su imagen como referente técnico a escala mundial, para poner en el mundo un sistema de producción que esté basado en la no labranza.  “El programa internacional tiene como objetivo trasladar el sistema que se hace acá en el país. Si bien en la Argentina está más extendido, ya que casi el 90% de la superficie se realiza bajo Siembra Directa, en el exterior la superficie sembrada bajo este Sistema no llega ni al 10%. Exportar este modelo a otros países se vuelve un desafío más que importante”, puntualizó.