Existen distintas prácticas que permiten mejorar el rendimiento de dicho cultivo de verano. Conceptos compartidos por el especialista del INTA, Anibal Cerrudo, durante su participación en el XXIII Congreso Aapresid «Biosapiens. La era del suelo».

Existen distintas prácticas que permiten mejorar el rendimiento del maíz. Entre esas prácticas a considerar se encuentran la fecha de siembra, la densidad y la selección de materiales. Anibal Cerrudo, investigador del INTA da respuesta y aconseja sobre el manejo del cultivo de maíz.

Con respecto a la fecha de siembra, Cerrudo asegura que es necesario «ubicarla de manera que nos permita escapar al estrés del ambiente», y recomienda llegar a una floración más tardía donde la demanda atmosférica es más baja.

“En cuanto a la densidad de siembra se recomienda ajustarla. Existe una relación muy estrecha entre la densidad óptima y la densidad del ambiente. Es decir, en ambientes de pocos recursos se debe reducir el número de individuos por unidad de superficie de suelo, ya que de esta manera podemos asegurarnos asignar más recursos por individuo, y evitando así que se derrumbe el rendimiento total”, afirma el investigador.

Por último, considera que en la actualidad los híbridos en el mercado son cada vez mejores, con mayores potenciales de rinde. Incluso se han obtenido resultados con mayor el rendimiento en ambientes con estrés. Y concluye en que los productores deben intensificar su conocimiento sobre el cultivo de maíz, ya que hay zonas donde no se realiza, y como bien sabemos es importante a la hora de realizar la rotación.