Con Municipio Verde las autoridades de los pueblos, comunas o municipios ponen a rodar un sistema de gestión para ordenar y controlar responsablemente las aplicaciones que se realizan en el área periurbana.

Hasta el momento el proyecto de Aapresid mantiene un crecimiento constante certificándose las siguientes localidades: Monte Buey, Cosquín y, prontamente, Cañada Rosquín. Aquellas que están en camino para hacerlo: Casilda, Los Surgentes, San Genaro y Junín. Cada una, con sus particularidades y realidades, transitan un camino de mejora para lograr resultados superadores acción tras acción que realizan.

El alcance de esta certificación es al municipio, a la comuna. El ejecutivo es el responsable de llevar adelante el sistema, ordenando y gestionando todas las acciones que deben llevar adelante cada uno de los actores que forma parte de la red para realizar una aplicación de un producto fitosanitario en el área periurbana.

Es importante destacar que el protocolo de certificación Municipio Verde Aapresid no es un pack cerrado de exigencias estáticas para todos los municipios por igual. El objetivo fundamental de dicho protocolo es que cada autoridad ejecutora pueda tomar los lineamientos a cumplir y bajarlos a cada realidad.

 Naturalmente, cada uno de los municipios mencionados y los que vendrán conviven con realidades diferentes: número de productores del área periurbana, hectáreas del periurbano, número de aplicadores que trabajan en ese sector, sistemas aplicados para registrar acciones, fiscalizaciones de zonas periurbanas, entre otras circunstancias. Es por eso que el protocolo de certificación es flexible a cada una de esas realidades proponiendo requisitos para ordenar y entrar en un círculo de mejora sin desentender cada realidad y cada forma de trabajo.

El proceso depende de la articulación de las partes:

El protocolo de certificación solo exige una adaptación del modo de trabajo a un nuevo caso que registre, ordene, evidencie y transparente todo el proceso con el único objetivo de cuidarnos y cuidar el ambiente en el que vivimos.

Cada actor del sistema juega un rol fundamental y cada municipio es el responsable de hacerlos funcionar como un gran engranaje.

Los propietarios y/o productores de los establecimientos en el área periurbana son los encargados de llevar adelante la producción y de trabajar en conjunto con el encargado de realizar el monitoreo de los lotes y con los asesores agronómicos para diagnosticar una maleza, plaga o enfermedad que requiera una aplicación y realizarla de manera responsable a través de una receta agronómica.

Otro actor fundamental del proceso es el funcionario del municipio que controla y aprueba la receta. Una vez que el asesor emite la correspondiente fórmula debe llegar al municipio utilizando el mecanismo que cada una crea mas ágil y dependiendo también de las herramientas que tenga. Una vez ahí la receta debe ser evaluada por un profesional agrónomo del municipio que chequea que los fitosanitarios sean acordes a la reglamentación de cada municipio y da la aprobación para que el aplicador pueda comenzar su labor cuando las condiciones ambientales sean las acordes.

El aplicador, quien debe tener su maquinaria y operarios habilitados para tal fin, una vez que recibe la validación puede realizar la aplicación en presencia de un fiscalizador que constata que las condiciones ambientales sean las adecuadas, que se utilicen los productos que figuran en la receta y que los operarios trabajen con los elementos de seguridad correspondientes. Nuevamente cada municipio determinará la dinámica de fiscalización más adecuada para cada realidad, dependiendo de los recursos y dando respuesta a las distintas complejidades da cada municipio.

Municipio Verde es la respuesta que toda gestión municipal o comunal desea a su necesidad de orden, dialogo, eficiencia y transparencia. Es una herramienta por la cual todos los actores trabajan en sinergia, con un mismo propósito y bajo una misma gestión. Es el paraguas que cubre, genera confianza y afianza vínculos entre las partes. No persigue fines como evaluar, exigir o juzgar, solo a acompañar el crecimiento de las personas que desean hacer las cosas de la manera correcta.