El cese de actividades de las agencias federales de EEUU durante casi 15 días, entre ellas el USDA, la puja entre oferentes y demandantes de soja en Argentina y el mundo van marcando la temperatura de los precios de la oleaginosa.

Durante la última quincena, el mercado de Chicago lateralizó entre los u$s 470 y u$s 480; con un mercado falto de informaciones oficiales norteamericanas ante la disputa entre republicanos y demócratas  sobre el presupuesto y el techo de la deuda que derivó en la “paralización” del gobierno hasta el 17 de octubre cuando se llegó a un principio de acuerdo.

En lo que respecta al mercado granario,  las agencias federales cerraron sus puertas, entre ellas el USDA, lo que imposibilitó la presentación de datos; por lo que los operadores se mantuvieron operando “a ciegas” durante casi 15 días.

Durante dicho lapso, la oleaginosa se mantuvo dentro de los valores mencionados sin definir una tendencia clara; ante noticias privadas de que la cosecha estadounidense avanzaba a paso firme con rendimientos promedios mayores a los previstos y comenzando a aparecer mercadería en el mercado; después de una campaña con los stocks finales más bajos en años. Al día lunes (último dato brindado por el USDA), la trilla de la oleaginosa alcanzaba el 63% del área; algo por debajo del promedio de 5 campañas; pero por encima del consenso que esperaba el mercado para la fecha actual.

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Por otro lado, cables de información notificaban que China, principal importador del mundo de oleaginosa, había comprado durante la paralización del gobierno estadounidense cerca de 3 millones de toneladas de soja en tan solo 15 días. A dichas compras, se sumaban varias adquisiciones de otros países que no tienen un papel tan preponderante en la demanda mundial. Al momento de escribirse estas líneas, el USDA había reportado ventas hasta el 3 de octubre. A dicha fecha, Estados Unidos ya había comprometido casi el 72% de lo que se preveía exportar en toda la campaña. Si se supone que las compras chinas son confirmadas; y se dispone a jugar un poco con los números, Estados Unidos ya podría llevar comprometidos casi el 80% de lo previsto para toda la campaña; a tan solo 6 semanas de haber comenzado la misma oficialmente para la entidad norteamericana; entre las ventas de la presente y las comprometidas durante la 2012/13 para la actual.

Por su parte, Sudamérica comienza a tener papel preponderante en el mercado a medida que avance noviembre y comiencen a conocerse cifras acerca de la siembra en los otros dos principales países productores de soja del mundo.

Para comenzar; el área a sembrar en Brasil y nuestro país serían récords; por lo que ya se prevén aumentos en las producciones a niveles históricos. Puntualmente en nuestro país, la misma comenzó durante la última semana y mostraría un incremento aun mayor a las primeras estimaciones, debido a algunas zonas maiceras que potencialmente se trasladarían a soja; ante la falta de humedad actual. Por otro lado,  al día de hoy la Bolsa de Cereales porteña informó que se llevaría sembrado el 2,4% del área con destino a soja, la cual sería de 20.000.000 de hectáreas, reflejando un incremento del 2,5% interanualmente.

En todo este contexto, ¿Qué pasó con los precios en nuestro país?  La necesidad de las fábricas y exportadores de hacerse de mercaderías, y la displicencia que venían mostrando los productores a realizar ventas a los valores que se mostraban; han llevado a los precios por encima de los $2000/tn durante la última semana; valores que también eran confirmados por los mercados a términos. No obstante, dichos valores se mantenían por encima de la capacidad de pago de los exportadores; no así de las fábricas cuyo FAS teórico trepó a su valor más alto en doce meses, según los registros del ministerio de agricultura.

Fuente: M. Porta. Informe BLD 24 de octubre de 2013